The Woods

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Capítulo 25: ¿Sólo Sueños?

Le cuento la chistosa anécdota a Nick mientras estamos recostados en la cama antes de dormir y él ríe fuertemente al final de ésta. La verdad es que fue muy gracioso.

Dios, hace tan solo cuatro días murió Charles y siento que no lo he visto en décadas. Me hace falta y su ausencia se nota muchísimo. Aunque todos estamos algo mejor, hay momentos en el día que aún lamentamos y lloramos su muerte, o a veces cuando estamos todos sentados en la mesa y recordamos sus historias, frases o acciones, lo que aún nos entristece enormemente.

Creo que he escuchado a Lucy llorar dos veces en el baño en un solo día y he visto a Jack tomar los juguetes que Charles le daba cuando era pequeño con mucha tristeza. También escuché a William hablarle a su tumba largos ratos y a Nick salir recurrentemente solo como excusa para que no lo vea llorar. Yo no me quedo atrás ya que no puedo evitar llorar al recordarlo, o al ver sus fotos. Es inevitable, la muerte es muy reciente y aún nos duele mucho a todos, Charles era muy buen amigo y una persona importante para nosotros, alguien que conformaba parte de mí, pero desgraciadamente se fue de esta vida aún muy joven.

Tengo la certeza de que está en algún lugar junto a mis padres y a Louis, probablemente teniendo un buen rato y cuidando de nosotros en cada segundo de nuestro día.

Mi hijo, el pequeño Charlie, crece rápidamente al paso de los días y cada vez se pone más hermoso. No puedo estar más enamorada de mi hijo, al igual que Nick ya que, pese al verdadero mal momento de hemos estado pasando, él es y seguirá siendo la luz de mi vida, lo que me hace seguir adelante puesto que cuando lo miro, mi alma regocija de alegría. Es un sentimiento muy fuerte, más que cualquier otro que haya tenido a lo largo de mi vida.

Es realmente impresionante lo buen padre que es Nicholas, es como un súper papá o algo así ya que sabe de todo, lo cuida sin cesar y hasta siento que lo quiere más que a mí, cosa que está bien ya que es su hijo y eso me alegra realmente. Es un padre responsable y excelente y nada parece poder cambiar eso.

El llanto de Charlie en la habitación de al lado me despierta. Abro lentamente los ojos, miro la hora en mi teléfono. Son las 2:00a.m. hora de su leche, pero esta vez es turno de Nick levantarse. Lo miro para que se levante, pero él duerme plácidamente. Ojalá yo pudiese dormir así.

- Es tu turno -. Digo sacudiéndolo y él se queja.

- La última vez fui yo ¿Recuerdas? -. Responde con la voz ronca y sin abrir los ojos.

- Eso no es cierto -. Discuto y él abre lentamente los ojos.

- Recuerda que fui a la cocina a calentar su leche y al volver a la habitación tropecé con el paquete de pañales que hay tirado en la entrada -. Me recuerda y noto que tiene razón. - Por cierto, mira por donde caminas para que no corras la misma suerte que yo.

Camino por el umbral de la puerta y pateo el paquete de pañales para no tropezar cuando pase. Ingreso a la habitación de Charles y lo saco de la cuna meciéndolo suavemente para que se calme. Tengo demasiado sueño para ir a la cocina y prepararle una leche, además se ve hambriento y voy a demorar en preparar su alimento, mejor le doy de pecho. Camino con mi bebé en brazos hasta mi habitación y lo meto a la cama entre Nick y yo para luego sacar uno de mis pechos y alimentarlo. Lo miro mientras toma leche y acaricio su suave rostro con admiración, pero los párpados comienzan a pesar. Lentamente los ojos se me fueron cerrando y me quedé completamente dormida.

Abro nuevamente los ojos al sentir a alguien tomando mi brazo y sacudiéndolo levemente, pero no había nadie. A mi otro lado se encuentran Nick y mi bebé durmiendo. Miro en dirección al pasillo y veo una pequeña luz amarilla que pareciera provenir de una vela moverse en el pasillo. Frunzo el ceño y me siento en la cama sin dejar de mirar la luz, la cual se comienza a alejar lentamente. Me pongo de pie y dejo mis almohadas al borde de la cama para que el bebé no caiga al suelo, Tomo el revólver en mis manos como precaución, silenciosamente salgo de la habitación, encontrándome con la luz pasar por los pasillos hasta el jardín, pero no alcanzo a ver de dónde proviene. Camino sigilosamente siguiendo la luz por el pasillo y me encuentro con la ventana que da a la terraza abierta, sin señales de la luz por ninguna parte, pero en el fondo del jardín una silueta arrodillada en la tumba de mi mejor amigo. Tiene una vela en su mano derecha y en la izquierda lo que parece ser un pedazo de papel que no alcanzo a ver bien.

Probablemente es William que fue a ver a Charles, pero algo me dice que me acerque a él y decido escuchar a ese sentimiento. Salgo por el ventanal y camino en silencio por el césped del jardín hasta llegar a la tumba, donde veo un hombre con el pelo negro arrodillado sobre ésta. Claramente no es William y mi cabeza me está jugando juego ya que parecer ser...

- Charles -. Digo en shock cuando voltea y puedo ver su rostro. Él se pone de pie y deja la vela encendida en el suelo. - No es posible, te vi morir -. Digo con lágrimas en los ojos.

- Estás soñando, Emma -. Me responde él suavemente. - ¿Recuerdas el sueño que tuviste sobre mí muerto? Resulta que nunca fue un sueño. Al igual que el que yo tuve en el que también moría -. Dice serio. - Nunca fueron simples sueños. Y este se aleja mucho de serlo.

- Necesito saber muchas cosas –. Digo y me acerco para abrazarlo con fuerza, pero él me aparta.

- No hay tiempo -. Dice serio. - Vas a despertar y necesito que sepas estas cosas -. Musita mirándome a los ojos. - Hay un gran refugio se sobrevivientes en Nuevo México, con suficientes personas para vencer a Alan Walton y todas sus tropas. Quiero que vayan a ese lugar, es más seguro -. Hace una pausa. - Necesitan un líder.

Abro los ojos como platos y me llevo las manos a la cabeza para comenzar a caminar de un lado a otro en el lugar.

- Esto es simplemente un sueño -. Me digo a mí misma. - Es un sueño -. Repito agitada y él aparta mis manos para que lo mire.



DeakyTaylor1

Editado: 28.11.2019

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