Tiempos Oscuros

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U N O

•Finales de Noviembre, 2014• 

 

No sé porqué hago esto, yo no quiero pero Anna, Nat y  Klara insisten en que será una buena idea salir con los amigos de los que tanto habla Nikolai y que a su vez, Anna está empezando a mostrarse más entusiasta acerca de pasar tiempo con el escalofriante par. Nuestro hermano mayor nos invitó a un gran club, que era donde todos se reunían para relajarse un tiempo.

A mí no me da buena espina, nos tenemos que encontrar con  Cameron y Alexey a unas cuadras de nuestra casa a las nueve en punto; son un par de tipos muy extraños, aunque Cameron sea el actual novio de Anna, no habla mucho ni es muy simpático; no voy a negar que es guapo, mucho y Alexey igual, sin embargo hay algo que no me da tranquilidad. Soy, por así decirlo, la más "apática" para socializar, según mis hermanos, esto lo han dicho desde que entré a la universidad a estudiar Literatura y creo que sus comentarios son estúpidos y pueden hacer lo que mejor les parezca con éstos; ellos dicen que al tener veinte años debo ser rebelde y enérgica, sin embargo, no me da la gana ser de esa forma.

— ¡Anda, Sasha! ¡Sólo va a ser por hoy! Va a haber más chicos, no sólo nosotros y ellos dos, vamos, Sasha— insiste Natasha y Klara le hace segunda. Anna me mira desde el otro lado de la habitación por el reflejo del espejo, su mirada es expectante.

— ¿Porqué no sólo van ustedes? Yo me quedo a cuidar la casa, puede ser que alguien la quiera robar. Ustedes diviértanse— les digo fastidiada, no estoy de buen humor y estoy cansada.

— Aleksandra, vamos los seis o no vamos, esa es la única condición— dice Nikolai en el marco de la puerta—. Y como todos quieren ir a excepción tuya, lo siento, pero tenemos que obligarte, ya eres una adulta, no nos hagas esto.

El tono severo de mi hermano mayor declara que perdí esta batalla, suspiro pesadamente y voy al armario para sacar ropa más decente que mi pijama. Mis hermanas aplauden y vitorean por todo el cuarto y yo gruño constantemente. Me visto y mis hermanas me peinan y maquillan, es genial tener tres hermanas mayores porque me pueden arreglar mucho más rápido de lo que yo sola podría en una vida entera.

Soy la especie de oveja negra en la familia, me importa poco ser femenina, casi no me maquillo, no uso tacones, etc. Mientras que mis hermanas, todas, son demasiado femeninas, maquillaje, tacones, faldas, vestidos, accesorios, todos los benditos días. Creo que me cansé de que todas fueran iguales y por eso crecí así. En cambio no soy descuidada, eso es seguro por que he tenido dos novios, ambos unos idiotas pero en su momento sí me gustaron mucho y fui capaz de atraerles a pesar de mi falta de decoración.

La hora de irnos llega y yo no puedo ocultar mi rostro de fastidio mientras mis hermanos hablan de cuán bien la vamos a pasar esta noche. Nos encontramos con el duo del horror, los mayores y Filipp los saludan y hacen muecas en mi dirección para que yo también lo haga. A regañadientes me acerco a saludarlos, recibiendo respuestas distantes y cortas por parte de ambos, después de esa tontería reanudamos nuestra caminata hasta el club, ya que no se encuentra más lejos de cinco cuadras. Anna va abrazada a Cameron; Nikolai y las gemelas conversan animadas, Filipp va caminando a mi lado y hasta el final del grupo va Alexey, tan callado que hasta un fantasma podría ser más ruidos y notorio que su caminar, sin embargo, su presencia sí que la noto, no me simpatiza que vaya hasta atrás, tal vez observándonos cuidadosamente, me incomoda sentir el peso de su mirada en mi espalda. Filipp decide amenizar el ambiente y empuja su hombro contra el mío. 

  — Ánimo, Sasha. Trata de divertirte hoy, verás que va a haber buen ambiente— dice con una amable sonrisa, esperando entenderme pero a la vez queriendo suavizar mi mal humor. Él comienza a hacer y decir bromas, yo voy riendo y con eso él consigue que ceda acerca de mi idea de esta noche. 

Pasan diez minutos y nos encontramos con la fila para entrar al lugar, pero Cameron nos guía por un callejón para entrar por una puerta lateral, en donde se encuentran dos tipos enormes, los cuales saludan a Cameron y no dejan pasar inmediatamente. Mi turno de entrar llega después de Filipp y puedo escuchar a mis espaldas que uno de los hombres saluda a Alexey.

— Noche loca, ¿eh?— dice el hombre con voz un tanto animada pero mezclada con nervios. 

— No tienes idea— su respuesta con esa voz profunda, fría y amenazante hace que un escalofrío me recorra, esto no me gusta, pero por la misma desconfianza al sujeto detrás de mí, no dejo de caminar, siguiendo a Filipp de cerca. Me quiero ir, necesito una excusa lo suficientemente buena para convencerlos de que me dejen regresar a casa. Ya dentro las luces van y vienen, el clima es sofocado y el lugar está lleno de humo, la mezcla del olor a alcohol y narcóticos tan intensa me provoca un pequeño mareo, pero al pasar de los minutos me voy haciendo a la idea de adaptarme. Nos sentamos en una mesa grande, donde cabemos todos perfectamente, pero no estamos todos, falta Alexey, su ausencia me tranquiliza un poco, así que me destenso un poco, planean pedir cervezas pero yo niego cuando me preguntan si quiero una; mis hermanos hacen muecas pero se resignan y mejor deciden ignorarme. 



RJ Cuervo

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En el texto hay: asesinos seriales, psicopata, mafia

Editado: 27.01.2019

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