Tierra de Héroes #1: Los Héroes Nunca Mueren

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El terror

Llegamos con los soldados que estaban planeando una táctica de como aterrizar cerca de la aldea. Muchos de ellos apuntaban con su dedo, ubicaciones en donde creen que podría haber poca actividad, pero algunos discutían que esos lugares serian los más obvios en aterrizar y podrían hacernos una emboscada. Ellos decían que la mejor manera de atacar, seria en un ataque sorpresa, en la ubicación menos obvia. Pero a nadie se le ocurría como llegar sin que aquellas naves hicieran bastante ruido y que no se notaran a simple vista.

─La mejor manera seria caer encima de ellos ─dijo una voz, en el fondo de los murmullos.

Era Aron, quien venia acompañado de varios guardianes.

─¿Como te va con tus guardianas? ─me pregunto Aron, acercándose a mi y estrechando mi mano.

─No me quejo ─respondí.

─Les dije que era una llamada importante ─añadió Joel detrás de nosotros.

─Tiene razón, ellos seguramente estarán protegiendo cualquier entrada o salida, pero ellos no tienen idea que llegaremos encima de la aldea. ¡A trabajar señores! ─exclamo Sofia.

Cada uno de los soldados se alistaban para poder defenderse, algunos cargaban armas y otros entrenaban sus dones elementales. Anna me entreno, mientras otros Héroes se alistaban. Ella me daba consejos de como controlarlo, enfocarme en ellas.

Imitaba los movimientos de ataque que hacia Anna. La naturaleza, el hielo, el bastón que ella me dio, la tierra,y  la teletrasnportacion. Los otros Héroes me enseñaron los demás poderes. Cada una de ellas me enseñaron usar. Algunas difíciles, pero no imposibles de controlar.

─¿Como supiste que tenia el poder de las Armas? ─le pregunte a Anna.

─No lo sabia. Siéndote sincera, nunca he visto un Héroe Superior con varios poderes. Enseñarte usar tu arma, fue algo difícil para mi ─Anna hizo una pausa─. Pero quien si debes de dominar totalmente... Es tu don de la oscuridad. Cuando lo use para sacarte de ese momento de odio que tuviste, tal vez más tiempo, me transformaría en mi mismo odio.

─Entonces, el enojo, traumas u odio. ¿Podría despertar lo peor de nosotros en la oscuridad?

─Si. Lo que más odio es parte de mi, el día en que abandone a tu hermana y en el momento en que más me necesitaba, no pude ayudarla. El poder no salvar a Luna. Pienso que fue lo peor que hice como amiga ─Sofia hizo una pausa, dándose un respiro, intentando no llorar─. Solo cambia la forma en que vez las cosas cuando te enojas. Piensa si es algo bueno o malo. Supérate a ti mismo.

Yo solo asentí, mostrando que no la decepcionaría. 

Cuando regresamos con todos, las naves ya estaban lista. Tenían el diseño de la punta de una flecha. Todos estábamos listos y subimos a las naves.

Las estrellas iluminaban la noche, al igual que los grandes arboles, pero lo que más se notaba en el anochecer, era la aldea en llamas y cada vez más destruida. Todos los soldados se colocaron a un costado de la nave, tomando su paracaídas. 

─¡Es momento de salvar nuestra aldea y a nuestra gente! 

Cuando John acabo de decir esa frase, el fue el primero en caer. Todos los soldados los siguieron, y yo seguí a Rebeca. Sentía el aire pasar por mi rostro, el ardor en mis mejillas. Muchos de los soldados se esparcían para atacar a los Héroes enemigos que no estaban cerca de su jefe.

Al abrir el paracaídas, los chicos me respaldaban. Todos pudimos caer seguros, a escasos metros de la ubicación del jefe. Pero Andre era el único que aun no bajaba e intentaba poder aterrizar seguro. Pero mirábamos como el descendía rápidamente, segundos después, el aterrizo encima del jefe.

─Estoy bien ─dijo Andre

El se quedo mirando con impresión al jefe de La Incertidumbre, como si viera su rostro.

─¡Estúpido No héroe! ─exclamo una voz aguda. Haciendo volar a Andre por los aires y cayendo en el concreto, cerca de nosotros.

El jefe se levanto lentamente, dejando de vestir su capucha. Quedándome confundido al ver su rostro. Anna se acerco lentamente hacia la dirección en la que estaba el jefe o en este caso jefa.

Era un chica de la misma edad que Anna, una alturaun poco baja a la de Anna, con las misma ojeras de un Héroe oscuro controlado por su odio, con el cabello alborotado, pantalones rotos color oscuro y una camiseta gris. Con su ojo iris de color rojo y su tatuaje de rayo en color negro.

─Luna... ─dijo Anna, para si misma.

─No... Ella no esta aquí, no te preocupes, ella esta viva. Pero esta en lo más olvidado de su mente. Un lugar que tal vez ni existe.

─¿Quien eres? ─pregunto Anna.

─Soy Víctor, mejor conocido como Dark Sorcerer.

Todos miraban con impresión cuando acabo la frase. Algunos ya sospechaban de que era el, pero otros deseaban nunca volver a verlo. Varias preguntas pasaban por mi mente, en como pudo haber sobrevivido después de años.

─Pero ella es tu hija... Ella intento sacrificar su vida para salvar su mundo. ¿Como es posible que sobrevivieran? ─dijo Anna entre dientes.

─Antes de que Luna explotara junto con el hombre, ella rápidamente se convirtió en un rayo, intentando teletransportarse lejos de la explosión. Pero la explosión fue de una gran magnitud, que ella salio disparada hacia el portal de Miami. Uno de mis Héroes la encontró, curando sus heridas, salvándole la vida que colgaba de un hilo ─Dark Sorcerer hizo una pausa, dirigiendo su mirada a Rebeca─. El día en que me dirigía hacia la casa en llamas, en donde estaban los padres de Rebeca. Un golpe en la nuca me desmallo. Horas después me desperté, recordando quien era, mi objetivo. Una antigua aliada de mi iniciativa, estaba mirándome con impresión. Pregunte si ella fue quien me noqueo, pero ella dijo que me encontró en medio de la calle, desconoció la razón por la cual estaba allí. El día en que pude volver a mirar a mi hija, reconozco que no pude ocultar mi emoción de volver a mirar viva imagen de su madre. Pude abrazarla, convivir con ella como padre e hija, pero eso acabaría cuando le pedí que me ayudara con mi objetivo. Me entristecía mirar su rostro de horror y decepción. Y fue el momento en que llego una idea a mi cabeza... Controlarla. Dark Sorcerer no se quedaría encerrado dirigiendo a su gente, sabia que muchos sospecharían de mi regreso. Muchos intentarían buscar un hombre viejo, con el rostro más buscado en los dos mundos, pero no una adolescente, que pocos recordaban.



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En el texto hay: poderes, peleas y accion, heroes

Editado: 03.01.2020

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