Tierra De Nieve Y Cenizas (libro 3)

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Capítulo 7

-Esto es una mala idea, una muy mala idea pero como soy un adolescente que no piensa en los riesgos de la vida etsoy feliz por participar.- Murmura Lukas a mi lado, Julian y yo nos vemos y rodamos los ojos.

-íbamos a dejarte pero bueno, sabes demasiado.- Le contesta Julian en broma.

-Sí claro.

Es media noche, no hay nadie aquí en el salón de entrenamientos, ni un alma o susurro fantasmal. Estamos solos.

Luego de ver a Caín, fingí estar de acuerdo con el tiempo que me pidió pero vamos, no podía aceptar quedarme de brazos cruzados por tres semanas más. 

Mentiría si dijera que hago esto por cumplir mi venganza con los Primeros, lo hago por si hay una posibilidad de encontrar a Sam, si fuera por mi venganza entonces hubiera esperado. 

EL amor te hace hacer cosas inesperadas, nubla tu juicio y tu razón, te hace hacer cosas peligrosas, cosas que podrían incluso acabar con tu vida.

Pero preferiría morir por amor que morir no sintiendo nada.

¿De qué color es la vida si no sientes nada? Es gris.

¿Si reprimes tus sentimientos y finges no sentir nada entonces que sientes por dentro? Un vacío puro.

Así que el amor no es del todo malo y peligroso, es complicado, es doloroso pero al final de cuentas trae vida con él.

 

No me lo tengo que pensar dos veces, si tuviera que dar mi vida por Sam, la daría porque vale la pena, porque sé que él haría lo mismo.
 

Recuerdo cuando Sam me dijo que si un día tenía que elegir entre su vida y la mía, no dudaría en escogerse a sí mismo, tiempo después incumplió su promesa salvándome de un Caníbal y saltando al agua fría y oscura por mi, no pensó en él o el peligro en que se metía, pensar en eso hace que mis ojos se empañen, recordar cuando esa misma noche nos abrazamos para que entrara en calor y cuanto lo disfruté a pesar de que no quería admitirlo.

Lo quiero de vuelta, a él, su roce, sus labios, sus ojos, todo él o sino, el mundo va a arder, arderá de verdad y el cielo se teñirá de rojo.
 

Julian tiene un plan y lo seguiremos, sólo nosotros tres en medio de la noche.

-Ya saben, arriba de los edificios, nada de andar por las calles.- Nos advierte él.- Si tenemos suerte encontraremos uno de sus camiones y lo seguiremos.

-¿Pero y si es muy largo? No me digas que nos regresaremos con las manos vacías...- Replica Lukas.

-No sabemos lo que encontraremos ahí.- Le digo yo.- Veremos más adelante hasta donde podemos llegar, espero que hasta el final peros sino... tendremos que regresar por más armas y comida por si el recorrido es de días.  

-¿Cómo pasaremos a los guardias de la entrada?- Pregunta Lukas.

-Déjenmelo a mi.- Le digo con un guiño.
 

Luego de ponerme mi traje de combate y los chicos ya llevan sus armas a mano, salimos de la sala de entrenamientos con las miradas al frente y sin mostrar debilidad, no nos encontramos con nadie en los pasillos porque la mayoría está durmiendo, pero al llegar a la entrada, dos guardias están sentados jugando naipes frente a la puerta de salida.

Cuando nos ven se enderezan y sus ojos viajan a mi.

-¿Necesitan algo?- Nos pregunta uno de ellos con respeto.

-Sí, necesitamos salir, Caín quiere que Lukas se entre fuera para probar sus habilidades, Julian y yo nos ofrecimos a guiarlo, estaremos en un grupo de vigilancia ¿Hay algún problema con eso?

-Ah... no.. no, no te preocupes.- Me dice el otro. Si algo tengo en claro es que la gente de aquí me respeta, y saben que Lukas es el favorito de Caín, algo así como su hermano y sé que no dudarán de nuestra palabra. Así mismo lo confirmo cuando sin problema nos abren la puerta y salimos.
 

Las sombras se hacen tenebrosas en las paredes destruidas del centro comercial gracias a la luz de la luna que se filtra por los agujeros enormes  donde puedo ver la primera planta del centro comercial, la segunda era donde nos encontrábamos, era subterránea, por eso fue tan fácil que el búnker quedara al descubierto con lo que había pasado aquí.
 

-Siempre es tan espeluznante como la primera vez.- Dice Lukas refiriéndose a la imagen a nuestro alrededor.- Ya ni siquiera sé por qué me asusta, hemos visto cosas peores, yo he visto cosas peores.

 

Parece enojado con su comentario, puedo ver su ceño fruncido incluso en la media oscuridad, yo le toco el hombro.

-A todos nos causa un gran impacto ver en lo que el mundo se ha convertido. Vamos.
 

Subimos por las escaleras eléctricas viendo por dónde pisar ya que además de viejas están resquebrajadas, un paso en falso y se pueden partir.

Yo voy de último, sintiendo un escalofriante hielo que se impregna en mi piel, veo repentinas veces hacia atrás ya que la sensación de ser observada me invade, lo que no es bueno, nunca es bueno. Al llegar a la segunda planta todo es igual de oscuro, igual de roto, nuestras pisadas incluso hacen eco y los vidrios que pisamos crujen bajo nuestras botas, a los tres nos asusta un perro que nos encontramos al doblar una esquina, nos hace brincar y sacar nuestras armas, el pobre perro viejo y desnutrido no levanta ni la cabeza cuando nos ve y tampoco lo hace cuando nos ponemos en posición de ataque, es como si ya no le importara morir. Lo dejamos atrás.
 



Abby Conrad

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En el texto hay: sangre, cambios, final

Editado: 12.11.2018

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