Tierra De Nieve Y Cenizas (libro 3)

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Capítulo 11

Abby

Aunque ya no hay lluvia y relámpagos, al salir lo primero que se siente es la pesadez del ambiente.

Las nubes siguen siendo grises pero con rayos de luz que parecen partir el cielo, el tiempo sigue siendo frío y el silencio en las calles regresa.

Por alguna razón, lo primero que esperé ver luego de que la tormenta acabara, era un arco iris, era lo menos que merecía Londres luego de pasar por semejante tempestad.

Al parecer, Caín ya está en camino para visitar al último grupo que les queda en los límites de la ciudad, deben haber más, cielos, no lo dudo, puesto que he visto con mis propios ojos que la gente no se da por vencida tan pronto. Pero no podemos ir a visitarlos a todos, ayudó de una manera enorme  visitar a estos puesto que ahora el rumor del levantamiento se ha esparcido afuera de las paredes de este búnker.

Ya quiero verlos, sabía que iba a extrañarlos pero ahora con el pasar de los días me he dado cuenta de que mi cariño hacia ellos es más grande de lo que pensaba. 

Una parte de mi tiene esperanza de ver a Sam entrar al búnker con ellos, pero sé que no pasará, ni siquiera sé en dónde se encuentra.

En otras noticias, ya les había alertado a los que quedamos del grupo en el búnker sobre el aparente seguimiento, no estaba segura si nos vigilaban a todos o solamente a Julian, hasta ahora no han habido más noticias sobre eso, no me siento vigilada, trabo la puerta siempre que salgo de mi habitación. Quizá no seguían a Julian y todo fue una confusión.

Creo que lo de mi puerta fe algo mío, he estado demasiado distraída últimamente, no duermo bien y el cansancio parece atraparme incluso cuando mis ojos están cerrados. Es extraño.

Y Julian debe sentirse estresado sabiendo que falta poco para que sus hermanos mueran, para que la guerra final entre en la cúspide. Eso debe ser estresante, no lo culpo por crear ideas conspiratorias en su cabeza.

Hoy me encuentro fuera, extrañaba estar afuera a pesar de lo peligroso que es, no había visto el cielo y sentido un soplo de aire desde días a causa de la tormenta.
Devon y Cam que están a mi lado, discuten sobre cuán incompetentes son los del grupo de vigilancia del otro lado de la calle que en vez de estar realmente vigilando están sentado al borde del edificio riendo.

-Oh vamos Cam, se merecen un respiro.- Le comento yo vajando los binoculares.  Ambos chicos me miran, Devon despreocupado y Cam con las cejas levantadas.

-No sé por qué siempre me llevas la contraria, si yo dijera que el cielo es azul seguramente tú dirías que es violeta.- Se queja él, es casi gracioso y ese pensamiento me lleva a recordar que al principio este grandulón me intimidaba. 
-De hecho, es gris en estos momentos.- Devon se ríe de la expresión molesta de Cam y yo lo golpeo en broma.- Oh vamos, no te enojes, sabes que es verdad.

-Como sea, ya me he resignado.- Me quita los binoculares sin dejar de maldecir en voz baja.

-Por cierto, me gusta tu cabello.- Comenta Devon, se acerca y toma un mechón dándole una ojeada rápida.-¿Pero por qué lo tintaste? 

Por fin, luego de semanas alguien nota el cambio en mi cabello.

-En realidad, sonará loco pero no lo hice, de un día a otro cambió de color.

Cam baja los binoculares y me mira de reojo.

-Eso no es verdad, no puede simplemente cambiar de la noche a la mañana.- Dice este.

-No lo sé, no es como un tinte¿Sabes? Tiene como algo de brillo, hay reflejos que son más encendidos con la luz del sol.- Comenta Devon.- No sé por qué no lo había notado antes, el cambio es evidente.

-Quizá porque no he salido al sol últimamente y cuando lo hago usualmente voy sola o con grupos.

-Me recuerda al fuego.- Cam tuerce el gesto, pareciera tratar de entender lo que ha pasado con mi cabello.- Eres como Lavagirl...

-Lavagirl tiene el cabello...- Empiezo a decir yo pero Cam resopla.

-Aquí vamos otra vez.

Y justo entonces veo a Lukas, Cam y Devon se giran para ver cómo este salta de edificio en edificio con una agilidad mejorada, gracias a mi, debo presumir.

Su cabello se agita por el viento, sus músculos no tan definidos como los otros chicos del grupo se flexionan para tomar impulso, su rostro está brillante y no me refiero a literalmente brillante sino que sus facciones parecen alegres. Sus ojos abiertos mirando a su alrededor mientras salta, sus labios contraídos en una sonrisa... Parece libre, así debe sentirse también.

Llega a nosotros jadeante.

-Hola hombre-mono.- Le saluda Devon, se dan un apretón de manos.

-Hey, acabo de recibir un mensaje de Caín, en cuanto la tormenta ha pasado los soldados han salido.- Me mira de reojo.- Lo que significa que no tardarán en ver patrullas, es mejor no estar tan a la vista como esos idiotas de ahí.- Señala con la cabeza al mismo grupo del que Cam se quejaba, el antes mencionado suelta un bufido.

-El chico sí entiende.

-Ve a decirles, tú eres el rápido.- Le dice Devon a Cam.

-Todo yo, maldita sea.- Se queja antes de hacer justamente lo que Devon le había dictado.

-¿Sabes?- Le dice Lukas a Devon.- A veces no sé si colocarles apodos de pareja, parecen un matrimonio.



Abby Conrad

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En el texto hay: sangre, cambios, final

Editado: 12.11.2018

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