Tierra De Nieve Y Cenizas (libro 3)

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 19

-Esto no está funcionando.- Le digo a Caín cuando se levanta del suelo por quinta vez consecutiva.
Lo veo hacer una mueca de dolor mientras soba su pecho y me siento mal por haberlo lastimado.

-No, tiene que funcionar, hasta que no sepamos el límite de tu fuerza serás peligrosa.
-De eso hablo, ni siquiera es lo máximo, me estoy conteniendo y sigo haciéndote daño.- Me quejo yo.
Pero él es terco y se pone en posición de ataque.

Hemos estado quía desde muy temprano, demasiado para mi gusto. Pero él ha insistido en que debo estar lista, conocer mis límites y me ha arrastrado fuera del búnker. 
Preguntó por un buen lugar donde entrenar sin arriesgar la estructura del búnker y yo lo guié hasta aquí, la bodega en donde Aaron me había colgado por días.

Caín me hace golpearlo otra vez y otra y otra y cuando ve que no lo golpeo con fuerza él si lo hace, me provoca hasta que mi cuerpo reacciona con enojo y entonces lo hago caer de espaldas al suelo.

-Demonios, lo lamento.
-Sí...- Suelta aire.- Yo también, créeme.

Lo ayudo a levantarse, seguro tiene un cardenal o varios de ellos en su blanca piel.
Su pelo blanco está mojado y le cae hacia adelante, parecen eternidades desde que él y yo estuvimos entrenando juntos.

-No va a funcionar, te seguiré haciendo daño y yo seguiré sin alcanzar mi límite. Siento decirlo Caín, pero a la par mía eres frágil.
Suelta un bufido.- Oh vamos, no me digas que te pondrás presumida.- Me río.

-Sabes que no es por eso sino por la verdad.

-¿Y si no es así, entonces cómo podrás entrenarte? 

-Podría preguntarle a Devon, sabes que él es como una pared.
-Incluso eres más fuerte que Devon pero si lo golpeas también lo lastimarás, recuerda que eres la única que puede autocurarse al instante.- Eso es cierto, mirando a mis puños me doy cuenta que ni siquiera están enrojecidos y eso que hemos estado golpeándonos por horas. Ni siquiera me siento muy cansada.

-Es la opción que me queda, eso o golpear las paredes de concreto que me encuentre en el camino.
Y no es una opción.

-Podrías pedirle a Sam que entrene contigo.- Propone con una ceja alzada.- Por lo que me dijiste van progresando, ya no ha intentado... ahorcarte.- Hace una mueca.
-No sé si se le pueda llamar progreso, ayer no lo vi en todo el día y hoy menos, no he querido hostigarlo buscándolo, sólo intenté saludarlo a través del vínculo hoy antes de irnos y sólo escuché silencio del otro lado. Creo que me ha estado evitando.

Me lanza un golpe que esquivo con rapidez, tanta que lo dejo aturdido.

-Tal vez sólo necesite espacio, Cam y Devon me hablan de él, dicen que a ellos tampoco les habla mucho.- Sé la razón, ya no se siente cómodo con ellos.- Pero no olvides que Sam no es del que evita las cosas.
-Antes pensé que tal vez él escuchaba las mismas voces que Cody pero me di cuenta de que yo también las escucharía. Sin duda lo que les pasó a ambos es de alguna forma diferente.

-Sí, también lo he notado, pero en las pruebas que Elías y Drew les han hecho aparece que les han hecho las mismas modificaciones genéticas así que debe ser algo más.

-Quizá no es física a como pensamos, sino mental, sin duda tiene que ver con lo que les hicieron en la cabeza. Pero lo que sea que pasó ahí, a uno de los dos lo modificaron de manera diferente.
-A veces pienso en que hay demasiada sal en nosotros.- Dice Caín pensativo.- Pero luego, cuando lo pienso mejor me doy cuenta de que no todo es así de malo, siempre hay sus pequeñas bendiciones entre todo lo malo que nos pasa. por ejemplo, si Aaron no nos hubiera mandado lejos y Elis no hubiera huido entonces Sam no estaría aquí con nosotros.
-En eso tienes razón, pero en cierto momento las bendiciones se hicieron escasas y los problemas nos han traspasado, no sé cuándo será el día en que ya no hayan bendiciones sino solamente problemas.
-Eso sólo pasará si dejamos que nos atrapen, y no pasará.- Me asegura.
-¿Qué será de nosotros luego, Caín? Una vez hayamos triunfado.- Quiero pensar que lo haremos y no decir el típico y sí...

-Estaba pensando en que alguien tendrá que ayudar a reconstruir todo, ya que no hay militares ni agentes del orden que lo hagan, se debe establecer un nuevo orden.

-¿Así que eso es lo que quieres?¿Formar parte del nuevo gobierno, por así decirlo?- Asiente sin mirarme.- Pensé que luego de esto te tomarías tu tiempo, ya sabes, para reconstruir tu propia vida, eso es lo que todos necesitamos.
-Yo no conozco otra vida, además,quiero que todo sea como antes, o mejor como antes y si quiero que eso pase, debo estar dentro.

-¿Alguien más sabe esto?- Niega con la cabeza.- Yo tampoco lo había hablado con nadie pero supongo que cada quien tiene sus propios planes del futuro, no podemos luchar por siempre.

-¿Y cuáles son tus planes?- Me pasa una botella de agua.
-No lo sé, pero no quiero empuñar otra arma luego de esto, quiero ser la chica a la que corresponde mi edad aunque sé que no volveré a ser como antes incluso cuando esto pase, al menos debo intentarlo, ser alguien más que sólo una guerrera.



Abby Conrad

#6583 en Fantasía
#13346 en Novela romántica

En el texto hay: sangre, cambios, final

Editado: 12.11.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar