Tierra De Nieve Y Cenizas (libro 3)

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Capítulo 32

De pronto las promesas que le hice a Elis empezaron a preocuparme.

Hoy es la fecha tope para averiguar cómo absorber el hechizo de protección que los Primeros tienen en la prisión. Sin absorberlo entonces no podremos entrar.

Y no tengo opciones, bueno, una sí pero es demasiado arriesgado para mi.

Si yo absorbiera ese poder podría no controlarme, eso me mataría o peor, me volvería malvado.

Pero el tiempo se acababa¿Entonces qué opción tenía?

He revisado cada grimorio que he encontrado, mi oficina es un basurero de papeles y libros.
Creo que empiezo a extrañar el café descafeinado.

Nadie tiene que saberlo.

Que me utilizaré para absorber el hechizo. No lo sabrán hasta que estemos en la prisión y entonces tendrán que aceptarlo sin opción alguna.

Sólo espero ser lo suficientemente fuerte por no dejarme llevar por las sombras, por no revivir mi ambición por el poder. Quiero serlo, ser fuerte, por el futuro que me espera luego de esto.

Elis interrumpe mis pensamientos y me regala una sonrisa, trato de devolvérsela.

Ella no lo sospecha, no tiene por qué.

-Es hora, todos te están esperando en su habitación.

-¿No falta ninguno?- Le pregunto.

Ella niega con la cabeza.- Estamos listos.
Asintiendo me levanto y dejo todo el desorden atrás.

Supe que todos compartirían el mismo miedo de no volver de la guerra desde el momento en que Devon regresó con la información necesaria.

Pero también sabía que no sólo era la muerte en batalla lo que les preocupaba. También estaba el miedo de no poder despedirse de Abby y peor, no volver a verla luego de esto.
Porque la realidad era que ella no despertaría a tiempo para vernos partir, para despedirse de nosotros.

Así que busqué una forma en la que nosotros pudiéramos hacerlo.

Hoy, nuestro último día de permanecer de rodillas ante las personas con poder, nos tomaríamos un tiempo cada uno para hablar con ella.

No la despertaríamos, no, obligarla sería dañar más su cabeza y eso podría matarla. Lo que haría sería un hechizo simple de conexión entre la persona que va a hablarle y Abby.

Tan sólo una despedida.

Todos están esperando en su habitación, están bromeando, Zack incluso con los ojos llorosos de la risa.

Cuando me ven no se detienen.

-¿Me perdí de algo?- Pregunto curioso. Siento la mano de Elis en mi hombro y la tomo para entrelazar sus dedos con los míos.

Nos siento en una de las sillas vacías, ella sobre mi regazo acurrucada sobre mi pecho y con mis brazos a su alrededor.

-Estábamos contando una historia.- Dice Nat sonriendo.- La vez que Abby se enojó demasiado con Jesse por golpear a Karum y ella terminó rompiéndole la nariz.

Zack vuelve a reír y Jesse niega con la cabeza con las esquinas de sus labios curvadas en una risa contenida.

Le lanzo una mirada a Sam que sin duda tiene malicia y orgullo en su mirada. 

-Bueno, si estamos tocando ese punto...- Jesse me lanza una mirada.- Caín fue amenazado de muerte por parte de ella muchas veces.

Suelto un bufido.

- Maldito engreído yo no me estaba riendo de ti pero déjame recordarte que ella te pateó el culo no hace mucho y fue Cam quien la detuvo.

-Seguro Cam se arrepintió a los cinco minutos.- Se ríe Devon y luego palmea el hombro de Sam.- Tu chica sí que es una roca. 
El pecho de Sam se hincha en orgullo.

-No lo dudo, la he visto patear traseros muy seguido y sin mencionar que no hace mucho amenazó con dejarme sin descendencia.

Todos soltamos una risotada.

-¿Ella hizo qué?- Pregunta Jesse atacado.

-Ella tan fina como siempre...- Sam dice dándole una mirada de soslayo a Abby  en su cama.

-Yo tengo otro recuerdo de ella.- Dice Zack animado.- Tiene un pésimo gusto en los sabores de helado, recuerdo cuando fuimos a esa heladería...

-Oh, la que quedaba por el parque.- Asiente Natalia.

-Sí, esa, ella pidió un batido de...- Hace una mueca.-¿Qué era? ¿Pistacho y galletas? 

Jesse hace una mueca.- Creo que sí, sólo recuerdo que se miraba gris.

-¡Me hacía probarlo!- Exclama Nat horrorizada.

-¡Ya somos dos!- Le contesta Jesse asqueado.
-Ey, el sabor no es malo.- Jared se queja y mira a Karum.- Nosotros le enseñamos ese sabor.

-No me extraña.- Interfiere su madre.- A ambos les gustaban las cosas raras.

-Ahora ya sabemos por qué Abby se fijó en Sam.- Se burla Jordy y Devon y él chocan los puños.

Me duele el estómago de tanto reír.

-Idiotas.- Sam rueda los ojos sin poder quedarse serio. 

-Por cierto, hay algo que no comprendo aún.- Le dice Natalia a Sam.-¿Por qué ese apodo?

-Sí.- Asiente Devon.- Siempre odiaste lo dulce.
 

Sam de pronto se pone serio y se relame los labios antes de hablar, cuando lo hace, sus ojos brillan, no por lágrimas sino por la emoción y reconozco eso en sus ojos. Es amor.

-Ella me había dicho que su cumpleaños ya había pasado y que no lo celebró así que... Tuve la idea de darle un pastelito días después cuando volví a verla.



Abby Conrad

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En el texto hay: sangre, cambios, final

Editado: 12.11.2018

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