|| To Love You In Old Way ||

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|| CAPÍTULO 5 || HAGAMOS UNA APUESTA ||

Tuve amigos y ellos ahora están con otros amigos. ¿Porque? Porque decidí alejarme de ellos luego de la primer paliza. Fue lo mejor porque de alguna manera, ellos no se enteraron de lo que sucede desde entonces con mi familia. Un claro ejemplo es Emma, la hermana de Royer. Ellos llegaron un par de meses luego de que las clases y el primer semestre comenzaron. Originalmente son Españoles pero por cuestiones de familia, se mudaron a Los Ángeles y por obvias razones también de colegio. Tan pronto como llegaron hicieron amigos y tomaron la popularidad de los antiguos chicos debido a su personalidad tan arrebatadora y su belleza extravagante.

 

— ¡Hey Gia! — Emma me sonríe de oreja a oreja. — ¿Vienes a almorzar con nosotros? — Señala a su espalda y localizo a su hermano y sus amigos de inmediato. — Royer me pidió que te invitara.

 

— Lo siento, no puedo. — Cierro mi casillero tomando antes la última carta de anónimo. — Tengo que leer esto. — Le muestro la carta. — Tendrá que ser luego. Esto es importante. — Me disculpo y retomo mi camino hacia el patio trasero. 

 

Deje la carta que escribí en clases cuando lo había previsto y dos horas más tarde por fin tengo una respuesta. No me he detenido a pensar en lo sucedido con mi familia, al contrario. He estado pensando más en el dueño de las cartas que en cualquier otra persona. No quiero ahogarme mientras estoy en la escuela al ponerme a pensar posibles soluciones para que los hombres de mi familia dejen de golpearme o insultarme. Me siento ansiosa por conocer más de anónimo y de su vida. Si voy a abrirle mi corazón, tendrá que hacerlo él también. Por como se siente ésta carta entre mis manos, estoy segura de que su vida también es algo grande y ciertamente tentador. 

Al llegar al patio trasero del colegio, me acomodo debajo de un árbol y casi quiero correr al ver al otro extremo del patio a Royer, Emma, Dom y el resto de sus amigos. Los hermanos me sonríen pero nada sale de mi por lo que desvío la mirada y trago duro porque me siento incómoda. Puedo sentir la dura mirada de Dominick sobre mi. Él siempre ha sido muy serio cuando se trata de desconocidos pero, no lo juzgo. Soy igual en ocasiones. Abro la carta y leo mientras como de mi manzana verde. 

“Hola de nuevo Guaina Raú. 

Me gusta que me escribas ¿sabes? 

¿Que yo hago más bonito tú día y tu vida? Si supieras lo que tu causas en mi vida, no lo creerías. ;) 

¿Y sigues creyendo que a mi no me gusta tú mirada? ¡Es lo que más amo de ti! Después de tus pecas coloradas, claro. Son las cosas más bonitas que he visto en mi vida. :3 

¡Te decepcionare! :( Tengo muchos enemigos, me faltarían dedos y pies para contarlos. 

Te prometo que será pronto, nena. Tampoco es como que yo estoy muy feliz ocultándome de ti. Aunque ¿sabes? Deseo que te enamores de mi por lo que soy y no por un nombre, mi físico o por lo que hago. Digamos que quiero enamorarte a la antigua. 

Soy real. Contigo soy tan real que estoy seguro vas a sorprenderte al verme. Te lo juro. 

Es más; ¡hagamos una apuesta! Dime lo que apuestas y lo aceptaré sin rechistar. 

Nada de lo que hagas o digas puede hacerme sentir mal. Es solamente que nunca lo había imaginado. Yo creo que has pasado por muchas cosas y tal vez Royer de alguna manera era como una distracción a todos tus problemas. 

Guarda mi lugar que te aseguro seré yo quién comparta su vida con la tuya por el resto de nuestros días. 

¿Esos son tus actores favoritos? Creí que eras más del estilo Ross Linch o Cameron Dallas. 

Tienes razón. Seré tan yo que voy a conseguir enamorarte ¿a que si? 

En efecto. Tengo un amor platónico pendiente llamado... niña bonita. La he buscado desde hace ya varios años. Nos conocimos en la funeraria en donde nuestras madres fueron veladas cuando apenas éramos unos niños. Recuerdo que le entregue una cinta mía de fútbol y ella me dio un prendedor color verde militar. Prometí que la encontraría pero creo que esa promesa se romperá el día que me canse de buscarla porque al parecer ella se mudo y no dejo rastros. Ella es un par de años menor que yo y dudo mucho que me recuerde. A veces me consuelo pensando que no he buscado lo suficiente. 

¡Gracias por esto! Necesitaba contárselo a alguien que no fuera papá. 

Pdt: come más que una manzana y coloca hielo en tu boca ¿si? ¿Algún día vas a contarme la razón de tus marcas? 

 Pdt 2: Perdón por no cuidarte lo suficiente. Te quiero Giana. No sé si continuar diciendo que velo por ti, cuando es mentira. Sigues llegando golpeada. 

Anónimo.” 

Para cuando llego al final de la carta me encuentro totalmente sorprendida. En mi vida había recibido tantos cumplidos de un solo golpe. Bueno, ciertamente todo lo que dice anónimo es nuevo para mi. Su manera de tratarme es tan... y luego lo que dice es... ¡Uff! ¿Que me está pasando con anónimo?



Daniela Martínez

Editado: 01.09.2019

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