Todo es por ti

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Capítulo 18: "Gato curioso"

El mundo de los magos no tenía nada fascinante, nada del otro mundo, o eso podía concluir de acuerdo a lo que había visto hasta el momento. Tal vez fuera porque nada más había tenido oportunidad para conocer terrenos no poblados, donde no había más que vistosos prados y flora abundante. Bueno, acepto que quizá esto último era lo más bonito, pero de mágico nada tenía.

—Vamos a preparar el picnic y esperaremos a que Anastasia aparezca—anunció Ángel. Habíamos venido al lugar donde me había encontrado con la chica por primera vez.

—¿Estás seguro de que vendrá?

—No. Pero espero que sí lo haga.

Su procedimiento me dejaba un poco perpleja, pero preferí omitir comentarios. Desplegamos el amplio mantel rosa a cuadrillé sobre el suelo. Dúpin, que jugaba persiguiendo a una mariposa por el rededor, corrió de inmediato abalanzándose sobre nosotros apenas vio que teníamos instalada la comida.

—Tienes mal entrenado a ese gato—me reprochó Ángel.

—Bueno, al menos a mí sí me quiere.

—Qué graciosa—dijo irónico.

—¿Puedo comer ya? Juro que tengo una fuerte debilidad por los sándwiches…

Ángel soltó una risa y rodó los ojos—Ay, por favor, Sofía. Tú tiene debilidad por cualquier comida que yo prepare.

—Y estoy comenzando a asustarme, ¡¿seguro que no estás embrujando mi comida?! ¿Embrujaste los de Tasie? ¿Cuáles son?

—No he embrujado nada. Sólo soy un excelente cocinero.

Iba a decir algo, pero en verdad no tenía ningún argumento ¡Él era fabuloso cocinando y lo sabía!

—Sólo dame un sándwich.

—Te traje dos, uno ahora y otro para cuando Tasie llegue.

—Sí, sí, gracias—recibí la comida, que por cierto, tenía un olor delicioso. Rápidamente empecé a tragar—Me haces sentir como una niña pequeña.

—Eres una niña pequeña.

—No, pero como una niña realmente pequeña.

—Ya, ¿Cuántos años tienes? ¿Catorce? Eres pequeña aún.

Por poco casi me atraganto con mi sándwich. Ángel debía estar bromeando, ¡de ninguna manera podía él estar hablando en serio!

—Tengo dieciséis años, Ángel.

—¡Wow! ¡¿De verdad?! —Lo miré mal, realmente mal. ¡Estaba quemándolo con la mirada!—Calma, Sofía, no es en serio. Ya sabía tu edad. Pero hablando seriamente, si nos vamos a lo literal de las palabras “niña” y “pequeña”, podríamos decir que sí, que calzas en las dos.

—¿Qué calzo en las dos? Y qué tal si ya de repente no quiero ser una niña.

—¿Cambio de género? Hay hechizos para eso. La estatura, bueno… también puede mejorarse, pero estos son hechizos realmente difíciles que sólo una experta o un experto pueden hacer.

—Ustedes los magos lo tienen todo realmente fácil, ¿no?

Ángel negó con la cabeza—Es cosa de verme a mí para responder a esa pregunta.

—Pero tú me has dicho que eres una clase especial de mago…

—Lo soy.  A mí me llaman monstruo, después de todo—soltó, terminando con una risa poco agradable al final.

—¿En serio te llaman así?—sabía que tenía un pasado cruel y complicado, preguntarle sobre aquello me ponía nerviosa y me llenaba de curiosidad.

—Algunos lo han hecho—dijo al momento que se encogía de hombros, como si aquello poca importancia tuviera—, pero da igual, me hace parecer amenazante, ¿no crees?

—Claro, le da un toque sexy además—añadí, supuse que lo mejor sería bromear con el asunto.

—Podría usar una máscara, así le daría otro toque de misterio y rompería muchos corazones.

—No, no, no. Eres guapo, debes enseñar tu rostro, pero practica más la expresión de dolor. Dejarás a todos babeando cuando vean esa luz en tus ojos que les suplicara cuidar de ti.

—¿Qué? Vaya, esa una buena idea. Lo consideraré.

—Sabes…—hice una pausa, quería cambiar el humor del ambiente—, eres muy extraño. Quizá la persona más peculiar que haya conocido, pero de ninguna manera creo que seas un monstruo. Después de todo… cuidaste de él—Dúpin se había echado en mi regazo, parecía próximo a tomar una siesta—, a tu manera, claro, pero… lo hiciste bien.



PinkMu

Editado: 28.10.2018

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