Todo por la Familia ©.

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Capítulo 2.

El momento de tensión vívido no se trató más y todos terminaron de desayunar tranquilos, las chicas se fueron al colegio junto al pequeño castaño Richard escoltados por escoltas y chofer.

Junior momentos antes se había ido sin despedirse a la universidad y Cameron padre después de despedirse de su mujer y decirle que no se esforzara y un grupo de cosas se marchó a la empresa dejando a Melanie en casa sólo con la compañía de Cristine y sus dos pequeños en su vientre, su niño y su niña, tendría ya que ponerse a buscarles los nombres.

El día transcurre de lo más normal para uno y de lo más estresante para otros.

El mal humor de Junior, es palpable para los que están a su alrededor en la universidad. Su mente no deja de pensar y de maquinal sobre el asunto de la mañana se pregunta, ¿Quién es ese chico que anda detrás de su Jadasha? Pedazo de imbécil, idiota él que cree que él permitiría que algún hombre se le acerque a su Jadasha, primero lo muele a golpes.

Es la hora de receso y sumergido en sus pensamientos no nota que la chica que por ahora ocupa el puesto de ser su novia se sienta a su lado casi arriba suyo y le llama, pero él esta ido y ni se entera.

— ¡Cameron Junior! —chilla agudamente.

— ¡¿Qué?! —de mal humor responde, el chillido de esa chica le lastimó el tímpano del oído.

— ¡Te estoy hablando hace rato y no me respondes! —se queja.

— ¡Estoy pensando Sarah!

Dándose ella cuenta del mal humor de su novio trata de tranquilizar el ambiente. ¡Por Dios! Es él hijo de Cameron y Melanie Danielson, personas más que adineradas ella es proveniente de una familia de dinero, pero nunca como los Danielson y él es chico endemoniadamente sexy y guapo de la universidad.

Empieza a jugar con el cuello de la camisa de él y melosa se le sienta en las piernas provocativa y el vestido se le sube dejando ver las ejercitadas piernas.

—No tenemos porque discutir por algo tan insignificante.

Melosa y caliente como lo es, le besa los labios y se mueve disimulada sobre la entrepierna de Júnior, están en una cafetería, pero ya qué.

—Es que siempre es lo mismo contigo Sarah, siempre quieres estar peleando por todo —los movimientos de la chica comienzan a excitarlo y más que Jadasha lo había dejado caliente.

—Perdón nene —acerca sus labios a los al oído de Junior —. Quedan algunos minutos de receso, porque no damos una vuelta.

Ya lo ha calentado. En volada Junior la toma de la mano y la arrastra por los pasillos, las miradas se fijan en ellos, pero ¿quién no sabe qué es lo que van hacer?

Llegan al salón de acto un lugar que lo usan pocas veces.

Apenas llegan Junior abre la puerta y lanza tanto su mochila como la de su pareja que como caliente que está baja un poco la cremallera de su vestido, desabotona su sostén dejando sus pechos grandes y turgentes a la vista de Junior que no tarda en llegar a ellos y apretarlos y luego llevárselos a la boca y chuparlos y morderlos sin reparo, sin importar si le hace daño o no.

Sin esperar no la saborea más, saca un preservativo de su cartera en el bolsillo trasero de su pantalón, baja la cremallera de este y por el hueco saca su erección poniendo en ésta el condón.

— ¿Porqué siempre usas condón? Amor, puedes quitártelo, deseo sentirte piel con piel —dice ella melosa al tiempo de que él le sube el vestido, la toma de los músculos y la eleva para que ella rodeé sus caderas con sus piernas y a si lo hace.

—Yo nunca —la empotra en la pared —, voy a dejar de usar condón con alguien que no sea mi mujer oficialmente, con la mujer que ame y futura madre de mis hijos con esa si lo haré piel con piel.

La cara de enojo e incredulidad de Sarah no se hace esperar, pero Junior no le da tiempo a decir nada cuando aparta la tela de la braga de ella y la embiste brutalmente al tiempo que la hace gritar. La mezcla de dolor y placer, más dolor que placer, él es muy grande y al embestirla de aquella manera es brutal.

—Camy...—gime extasiada, es demasiado caliente como para decirle que se detenga.

Junior no le presta atención a sus chillidos sólo busca un poco de placer, de liberar furia y de obtener un orgasmo.

Algo particular es que cada vez que él se acuesta con una mujer no suele mirarla a la cara sólo la embiste y luego tal vez le mire a los ojos. En ocasiones su mente le ha jugado una mala pasada, después de la última vez que aquello pasó decidió no mirar a ninguna con la que tenga sexo a los ojos.

Cierra los ojos y la continúa embistiendo, los agudos gemidos y gritos de Sarah se escuchan en todo el salón, aún así su mente sólo puede tener en su cabeza los ojos, los labios, su piel, su cabello, cada parte de su pequeño y atractivo cuerpo. Su liberación se acerca y él sólo puede tener en mente a esa chica.

Siente como el orgasmo de su amante llega, pero su cuerpo imagina que es ella.

—Jash —apenas susurra cuando obtiene su orgasmo.

— ¡¿Quién es Jash, Cameron Junior?! —a pesar del hilo que fue la voz de Cameron, Sarah escuchó perfectamente cuando al terminar el mencionó ese diminuto nombre, tonta no es, bien sabe ella que ese es el nombre o el sobre nombre de una mujer.



Mariana Familia

Editado: 11.02.2020

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