Todo por la Familia ©.

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Capítulo 6.

Las miradas llenas de dolor, sufrimiento y temor de los Danielson, queda sobre el doctor de avanzada edad, dándole consternación a su expresión.

— ¿Qué tipo de secuelas? —el padre de la familia, logra hablar, traga saliva de manera pesada, hablando en un suave susurro.

El doctor toma una respiración y pasea sus ojos por las seis personas que tiene enfrente.

—Solo es una —una expresión de alivio, pero con el mismo miedo está en los rostros de la familia —, el joven quedará inmovilizado de la cintura para abajo, con terapias y tratamiento volverá a caminar, es solo temporal, pero debe de espera un tiempo prudencial hasta que la cirugía cicatrice.

El llanto de la madre es tan doloroso, el pequeño Richard se aferra a la cintura de su padre y las gemelas abrazan a la madre. Cristine permanece inamovible, ella ha visto como Junior ha crecido, es demasiado joven poco para que semejante barbaridad le esté pasando a nadie le debería de pasar nada por igual, ese pobre chico desde niño a vivido cosas terribles.

—Mi hijo estará destrozado —la mano de Melanie, trata de calmar su llanto, que no se escuche, pero es imposible.

—Mi hijo es muy activo —el pesar es notable en Cameron.

—Al principio y más al ser tan joven, puede que no lo asimile, es importante que tenga, a las personas que él más ama cerca, los pasatiempos favoritos —el doctor hace ademanes con las manos, mientras les explica todo lo recomendable en estos casos y más al tratarse de un chico tan joven —. Y lo más importante tenerle paciencia —agrega.

Los padres, Cristine y los hermanos asienten, será difícil, pero haya que dar lo mejor.

— ¿Cuándo despertará? —interroga el padre, angustiado, dolido, el cansancio y la tristeza es más que notable, es mi tarde y no han dormido, las ojeras surcan ya sus rostros.

—La anestesia ha sido larga, al tratarse de un disparo de este grado, es muy riesgoso ponerle una corta, no sabíamos con exactitud cuántas horas dudaríamos en el quirófano con él —explica con calma y en tono profesional —. Despertara a más tardar a las ocho de la mañana, puede que al principio esté desorientado y cuando ya los efectos de la anestesia pasen, será el momento más difícil, al explicarle lo de sus piernas.

Un profundo silencio se extiende en la sala. Al doctor ver que no hay más preguntas, deseándoles mucha suerte y pidiendo permiso, recomendándole, que descansen un poco en lo que Junior despierta, se retira, no sin antes que Cameron le agradezca enormemente por salvar a su hijo mayor.

De pronto Cameron se gira y nota como Melanie se tambalea, llevándose las dos manos al vientre. Corre hacia ella.

—Es hora de que vayas a casa a descansar, en tu estado no es bueno que te esfuerces.

—No puedo... —susurra débilmente.

Ya algo enojado su marido inquiere:

—No es que no quieras, Mel, es que debes hacerlo.

De manera débil y enojada, dejándose llevar por el dolor, Melanie termina alzando un poco su voz.

— ¡No me voy a alejar de mi hijo!

Ellos son los únicos que se encuentran a aquella hora en esa área del hospital. Ante el rumbo que está tomando la conversación, Cristine con toda su paciencia y todo su amor, interviene.

—Melanie, querida —la anciana voz de Cristine, hace que Melanie respire, forzada —, no es bueno que permanezcas sin descansar, ya por tu edad el embarazo es riesgoso y no solo esperas un bebé, si no dos, estoy segura de que mi niño, no le gustaría verte así —se refiere a junior.

Melanie solloza, impotente, su cuerpo se sacude de manera leve y termina refugiándose en los brazos fuertes de su esposo.

—No puedo dejarlo solo  —dice entre hipos —, él me necesita.

—Mamá, él no está solo, nos tiene a todos nosotros, a los amigos —al Clara mencionar la palabra amigos, un estremecimiento sintió Melanie, su corazón de madre le dice que algo no anda bien, no sabe porqué tiene tanto temor.

—Yo...—no termina de completar la oración, cuando un dolor en el bajo vientre le hace doblarse y emitir un doloroso quejido.

Cameron se pone alerta preocupado, la frente de su esposa transpira, sudor frío recorre el rostro de ella, se preocupa, el rostro está pálido, el cuerpo de Melanie se vuelve lánguido. Melanie con las pocas fuerzas que le queda, intenta mantenerse despierta, pero no lo logra, se desvanece en los brazos de su esposo.

Todos gritan asustado, el pequeño Richard empieza a llorar nuevamente, las chicas aún alteradas intenta calmarlo, al tiempo de que observan cómo su padre, toma en brazos a su madre y empieza a pedir ayuda, llegando rápidamente enfermeros a socorrerlos, todos se debaten, por un lado el hijo mayor de la familia, no pueden dejarlo solo, y por otro lado, su madre.

Cristine se queda con los niños, pero Maritza no aguanta esperar y dejando a sus hermanos con la nana, corre tras sus padres, llegando justo a tiempo cuando su padre ingresa a una habitación privada junto a su madre, a la cual pronto llega una doctora, la cual sin preguntar va directo a tomarle la presión.

— ¿Cuántos años tiene la paciente? —interroga la doctora mientras continúa tomándole la presión.



Mariana Familia

Editado: 11.02.2020

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