Todo por la Familia ©.

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Capítulo 15.

Laura se había marchado ya hace unos minutos, dejándola sola. Aún era temprano aunque no tanto, el reloj marcaba las 22:00 horas PM; aun no podía arriesgarse, sabe que sus padres no se duermen aún.

Escucha las voces elevadas de ambos, discuten por algo, por ella lo sabe, pero se aferra a la idea de que pueda ser por otro motivo para no sentirse tan culpable. No evita sentir miedo ante lo que su padre pueda hacerle a su madre por defenderla constantemente, sólo espera que no sea tan estúpido y tan ciego para llegar a golpearla, porque entonces, ese sería un límite, ¿En qué? No sabe.

Poco a poco las voces van disminuyendo, por lo que el ritmo de su corazón vuelve a su normalidad, no escucha bien de qué discuten, aún a ser en voz alta, pero las paredes de aquella casa son demasiada pesadas y más que la habitación de sus padres es la principal y ella está un poco más alejada.

La casa vuelve a sumergirse en un gran silencio. Calculando y conociendo las rutinas de sus padres, se desviste y entra al baño lo más rápido que aún su dolorido pie le permite, bañándose en tiempo decir y procediendo a tomar su pijama larga del closet y colocársela.

Lo que sigue a continuación como cada noche, es que su madre entre y le dé el beso de buenas noches y luego su padre a verificar si realmente está dormida. Justo como lo calculó pasó, solo que ésta vez ella está despierta, solo finge dormir. Lo más difícil es saber sin abrir los ojos, es que su padre permanece observándola más de lo que le gustaría y de lo acostumbrado, Jake Johnson no es estúpido.

Pasado unos minutos, más bien casi media hora, cuando todo está sumido en el silencio. Sin hacer ruido se levanta, y de su mesita de noche saca unos billetes y lo guarda en sus bolsillos.

Busca unas cómodas alpargatas en que con antelación colocó debajo de su cama y buscando no lastimarse el pie, no antes, porque lo que haría sería arriesgado, la coloca en sus pies.

Ve hacia la puerta y como digno cuento de amor, acomoda sus almohadas formando una silueta, pero no cerrando la puerta, aquello si no es de novela; no es estúpida y sabe que si le colocase el seguro y por obra de alguien que no le apetece pensar o mencionar, a su padre se le ocurriese pasar por su habitación, a verificar si ella está bien o ha hecho alguna tontería, al encontrar la puerta cerrada, lo alarmaría y lógicamente él inmediatamente sabría que hizo. Pues no. La dejaría sin seguro, menos sospechas, di abren la puerta y ven la silueta de almohadas, más con la luz apaga, menos sospecha.

Todo listo, camina ya más rápido por sentirse mejor del pie. Su madre se encargó de tenerle analgésicos para el dolor y que nada le faltase para su pie, sabe que si por Laura fuese, ella tendría lo mejor, tendría todas sus cosas de vuelta. No es que se quejará de su vida, su closet está repleto de ropa, ya no le cabe más, es lo que toda chica desearía, su madre, ella se encargaba siempre de que nada material y en cuanto a ropa le faltase y su tía es una reconocida diseñadora de modas, por lo que nunca le faltaba nada, Melanie Walker, siempre en cada colección, sacaba para sus hijas y para Natasha y ella, no se queja; pero ya si es de quejarse, no tiene lo que más le gustaría tener, la libertad para poder estar con Eron y más que todo, que él no estuviese en esa condición y su padre no se opusiera.

Niega ahuyentado aquellos pensamientos que no le servirán de nada, más bien sus seguía pensando en ellos retrasaría sus escape y le dé diese chance a su padre de que se levantara y sintiera sus casi imperceptibles pasos, pero Jake Johnson es demasiado calcular y observador, para él pocas veces las cosas le pasan desapercibidas, y ésta vez desea con todas sus fuerzas que esto estuviese dentro de esas pocas probabilidades o estaría perdida.

El pie casi no duele, pero es molesto, le dificulta un poco el andar rápidamente. De forma sigilosa, camina con aquellas pargatas, que no hacen ruido, pero tampoco es como que el peso de su cuerpo, aún siendo liviana y pequeña, no tenga repercusiones en el sonido.

Con cuidado sube su cuerpo sobre el diván, donde horas antes estuvo sentada con su madre; toma asiento para facilitarse el subir sus pies; primero sube uno y luego el otro, haciendo todo del lado izquierdo para que su pie derecho aún no tenga tanto movimiento y no vaya a fallarle. Al estar todo su cuerpo sobre ese diván, se para sobre este, tratando de mantener el equilibrio y no caer de bruces y más de espalda contra el mármol de su habitación, aquello no solo la dejaría en evidencia, sino también que se lastimaría de una manera muy grave, podría hasta perder el conocimiento y llevarse algunas contusiones como también algunos puntos en su cabeza.

Concentrada, va abriendo lentamente la ventana más baja de su habitación, si sale por el barcón, se estaría arriesgando a una caída desastrosa y a lastimarse los brazos, mientras que esta opción, sale más aceptable, debido a que no solo es más baja sino que los ladrillos de ese lado de la casa, están medios ovalados y podrá apoyarse de ahí, más sin embargo no será fácil, porque solo es óvalo, el resto le tocará sacrificar sus dedos.



Mariana Familia

Editado: 11.02.2020

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