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Capitulo 1: ¡QUIERO SER UN VIAJERO!

Era un día como cualquier otro, retomaba mi rutina normal, Después de un asqueroso día en la escuela soportando al inútil de Jan-Denn y su secta de seguidores, me senté al lado del gigantesco puente, y miraba al mar, y me preguntaba… “¿Qué es lo que hay más allá?”

Mientras miraba, inundándome en mis pensamientos y escuchando las olas del mar, en una paz que me parecía inquietante, un grito me saco de aquel trance

– ¡HARUUUUUU! – Una voz tierna y maternal gritaba detrás de mi, a unos cuantos metros estaba ella, Megumi, voltee para comprobar que realmente era Megumi, Una chica bastante linda, con un busto pequeño, con cabello verde obscuro, con una cicatriz en el brazo derecho, para ser preciso una quemadura, venia vestida con un delantal café, jeans negros y una playera azul obscuro ,cuando la mire, ella me sonrió, y yo le regrese la sonrisa, me puse de píe y corrí en dirección a ella, cuando estaba suficientemente cerca de ella, le dí un abrazo, al que ella correspondió, tras esto comencé a hablar con ella, mientras caminábamos a casa;

– ¿Cómo te fue hoy?– le pregunte en un tono que buscaba ser amable

– Uh… He tenido días mejores, pero no te preocupes, lo importante es que ya vamos a casa– dijo en un tono cansado, pero con mucho cariño, yo la mire un momento largo sin ser capaz de decir más nada, estaba un poco preocupado, quería preguntarle que le pasaba, pero no tenia la fuerza para hacerlo, solo me acerque a ella y tome su mano, los 2 caminamos durante aproximadamente 30 min de la costa, hasta nuestra casa, ubicada en la montaña, a pocos kilometros del orfanato en el que crecimos.

Cuando llegamos, nos sentamos en la mesa de madera desgastada y llena de polvo, para comer un poco de Pan con algo de café, siempre odie el sabor del café, pero a Megumi parecía gustarle, es por eso que lo tomaba de todos modos.

El silencio en el lugar, se volvió tan insoportable, que tomando algo de fuerza, y agarrando fuerte mi corazón dije:

–¡Quiero ser un viajero!– lo dije en un tono inseguro y casi gritándolo, mi cara se volvió roja, al igual que mi cabello, y entonces Megumi, me miro e hizo una mueca que reflejaba un único sentimiento… Miedo, ella tenia miedo, y su tono de piel que paso de ser ligeramente bronceado, a un color un tanto pálido, lo confirmo, las lagrimas empezaron a salir de sus ojos, y entonces tras un suspiro decidió confrontar la situación

– ¿Un viajero?… ¿por qué? – dijo con su voz preocupada, pero nunca sin dejar de transmitir ese cariño y amor que siempre tuvieron sus palabras.

– Yo… No encajo aquí… Madre… Yo no pertenezco aquí– Dije, primero con un tono nervioso, e inseguro, pero –creo que si me vuelvo un viajero tal vez encuentre el lugar al que pertenezco– entonces apreté mis puños y con firmeza complemente.

– Iras a buscar a tus verdaderos padres ¿verdad?– fue lo que salio de sus labios, mientras claramente ella intentaba aguantar las lagrimas, desviando la mirada susurro con un gran dolor – Soy un fracaso como madre… ¿verdad?– yo sin darme cuenta también comencé a llorar y grite con fuerza ¡NO! Te equivocas… Si mis padres no tuvieron problemas en abandonarme aquí, yo no tengo ningún problema en ignorar completamente quienes son, tu eres mi madre Megumi…– Pero en el fondo realmente comencé a dudar de esa afirmación ¿quienes eran mis padres?, pero decidí no darle gran importancia, baje la mirada y dije con un tono más triste –Si aquí alguien es un fracaso en algo… soy yo– Megumi me miro, se seco las lagrimas, y me dio un abrazo – Eso no es cierto, Haru, tu no eres un fracaso– mientras ella me abrazaba yo podía sentir su cariño, le regrese el abrazo, mientras también lloraba, no pensé que terminaríamos en esto…

Después de esa escena, siguió un silencio bastante incomodo y eventualmente los dos nos fuimos a dormir…

Mientras estaba dormido, comencé a soñar, soñar con el momento del incendio del orfanato, estaba yo ahí incapaz de moverme ni hacer nada, mientras veía como el edificio del orfanato estaba en llamas, como todos al rededor tenían miedo, pero sobre todo, como sin previo aviso, llego un viajero, que salvo a Megumi y a Jan-Denn, era incapaz de recordar el rostro del viajero, solo recordaba su sonrisa confiada que me decía, que todo iba a estar bien… Yo, yo quería ser como el.



Kazue Amano

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En el texto hay: piratas, fantasias, animales marinos

Editado: 21.11.2018

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