tribunas di sang

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capitulo 21

Leo.

Ahora.
 

-leo- habla sacándome de mis pensamientos con esa voz que me fascina.

-¿qué sucede, nena?- si le digo pequeña va a ser demasiado obvio.

-¿no tienes que ir a desayunar tú?- cierto, hasta eso se me había olvidado.

-tienes razón- le agarro de la mano derecha para que salgamos.

El silencio al salir de la habitación es bastante cómodo pero el imbécil de Caner lo rompe.

-ya era hora que salieran tortolitos- me mira unos segundos y luego su mirada se posa en mi chica. La mano que tenía junto a la de ella la muevo a su cintura y la atraigo a mi cuerpo- te esperamos para desayunar León-

Caner se adelanta a nosotros y mi chica se da vuelta aún en mis brazos.

-celoso- gruño y me acerco a sus labios pero ella es más rápida y se da vuelta dejándome con ganas de besarla.

La veo dirigirse a las escaleras divertida y yo aún estoy parado como el bobo enamorado que soy. Cuando empiezo a caminar, Ofiucthus corre escalera abajo con una sonrisa en la cara. Con que con esas nos vamos.

Me pongo a correr escalera abajo, pero mi hermano me detiene en el cuarto piso.

-¿quién te viene siguiendo?- inventa, inventa...

-el hambre- suelta una carcajada antes de decir.

-vamos León enjaulado- pasa su brazo alrededor de mis hombros antes de comenzar a caminar. Y mi chica...

Cuando llegamos Genes está peleando con mi chica por lo que frunzo el ceño.

-¡Dame mi Nutella!- le grita, Ofiucthus se lleva una cucharada de Nutella a la boca y Genes pareciera que le va dar un ataque en cualquier momento.

-Genes déjala, tienes una reserva llena de ella- lo reprende Pixis.

-exacto- habla Ofiucthus.

- pero ¡me asaltaste mi escondite de Nutella!- con Sario nos miramos, nos encojemos de hombros y luego nos sentamos en nuestros respectivos lugares. Yo en la punta de la mesa, a mi izquierda Cuario y a la derecha Sario, y así sucesivamente.

-ya deja de alejar Geminis- le dice mi domadora- cuando las mujeres lleguen a colonizar sus corazones la mesa se va a ampliar- dice riéndose para luego comer más Nutella.

-Dudo que eso pase- dice Caner.

-eso lo veremos en la batalla- la interrogación en la cara de Caner es graciosa- ya lo veras, ya lo veras-

-¿qué planes nena?- parece ignorarme.

-nada- me mira de reojo embozando una pequeña sonrisa para después meterse otra cucharada a la boca.
 

Ofiucthus.

Media hora después.
 

-Te gusta, te gusta, te gusta- Amanda lleva media hora con la misma mierda- te gusta, te gusta-

-joder, cállate un rato- le digo ya indignada- estas peor que perico-

-pero admite que te gusta- ¿qué?- porque yo ya lo hice-

- y se puede saber ¿por qué carajos me gusta?- supongo que la jodí al decir eso.

- porque en vez de molestarte su cercanía, te encanto, su abrazo ¡LE PEDISTE QUE DURMIERA CONTIGO!- ¡auch! Ese grito dolió- en el buen sentido, su beso ¡POR MI MADRE, SU BESO! Admite que fue lo que más te gusto-

-no me molesto su cercanía, pero...- la muy zorra no me deja terminar.

-¡AHHHH! ¡YO SABIA!- que gritona.

- pero eso no quiere decir que- Sario interrumpe mi hermosa explicación.

-levanta la cabeza mujer, que vas a chocar- dice riendo.

-más del suelo no voy a pasar- le digo riendo a lo que todos se nos unen- mejor quédate callada-

Escuche su risa, estamos de camino al Coliseo y no he parado de sentir la mirada del gatito en mi espalda.

- Hoy te toca pelar contra Caner- me avisa Irgo.

-Sí, sí- miro a Caner- hagamos un espectáculo- le digo.

-cuando quieras...- dice un tanto arrogante.

Van conversando de todo un poco hasta que escucho una conversación un tanto rara entre Cuario y Caner.

-¿y te jodieron anoche?- espera Caner, ¿qué?

-¿te jodieron a ti?- le dice Cuario en el mismo tono, susurros.

-obvio que no- no quiero saber que paso aquí- yo sería el que manda en todo caso- ¡Caner que asco!

- pues entonces a mí tampoco me han tocado- le dice Cuario- y eso de mandar lo pongo en duda-

-punto para Cuario- digo metiéndome en la conversación. Me doy vuelta y camino en reversa.

-¿nos vienes escuchando?- pregunta Caner.

-los vengo escuchando desde el principio- le digo burlándome- y con respecto a lo de quien manda, eso te lo voy a mostrar hoy-

-¿cómo?- dice Cuario.

-sorpresa, sorpresa- me doy vuelta y comienzo a caminar normal. En unos minutos llegamos al Coliseo.

-bien- dice el Rey León.

-¿ya se te paso el amor?- escucho a Amanda hablándome en mi cabeza, la agacho un poco para responderle.

-¿amor?, que asco... creo que voy a vomitar-

-claro, claro-

-se van a dirigir todos a sus respectivas tribunas y en quince minutos, Irgo te vas al auditorio y Caner junto a Ofiucthus a la arena- dice el gatito- vayan-



Hanna

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En el texto hay: peleas, dioses griegos, love

Editado: 13.11.2018

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