tribunas di sang

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capitulo 26

 

Después de la pregunta de Caner todas las miradas se posan en Cuario. Pero para sorpresa de todos es la domadora la que habla.

-creo que yo sé- habla la domadora- ¿es Aqua, no?-

-así es- le confirma Amanda.

-qué raro, ni yo sabía de la existencia de aquel templo- le comenta Cuario.

-porque ahora es tu mente la que me está mostrando lo que vez, no tus ojos, el templo se debe haber escondido bajo una ilusión muy poderosa si un semidiós y un Dios no pudieron verlo- le aclara ella- ¿no hay algún marino con algún poder especial?-

-no sabía que alguien más que un Dios o sus respectivos descendientes los pudiera tener hasta que vi a tus espectros- le dice Acuario. Un silencio se hace presente en la sala que luego rompe la Domadora saltando una pregunta de la nada.

-Caner, ¿me acompañas?-

-claro, pero ¿a dónde?- le dice extrañado.

-al reino de Poseidon-

 

Minutos después.


 

-Ofiuco, Caner, esperen- le dice Acuario desde atrás, viniendo con un collar en la mano - con estos collares solo basta que se sumerjan en el mar para que lleguen a los templos, la entrada a mi mundo puede ser la más engañosa sin ellos- dice entregándoles un collar con hilos negros trenzados y once piedras circulares negras que al ponérselas los Zodiac quedan hacia delante- sin esos collares y el ir solos, sin ningún miembro del reino marino, es fácil perderse y que mueran-

-gracias Cuario- dice Caner.

-escóndete el collar debajo de la camisa- le ordena Ofiucthus- no podemos arriesgarnos a ser descubiertos-

-bueno-Caner después de hacer lo que le ordenaron, agrega- ya nos vamos-

Y así lo hacen, en un dos por tres están en la costa de la playa más cercana al Coliseo ya que los transformo en niebla a ambos y llegaron. Al llegar Ofiucthus para a Caner que estaba a punto de lanzarse al mar.

-espera-

-¿qué?- dice mientras voltea a verle. Ofiucthus levanta la mano izquierda en un gesto de que espere, Caner frunce el ceño ante su gesto.

Dos hombres con gran masa muscular pasan detrás de ella, ambos de piel morena y pelo café, la diferencia es que el que estaba más cerca de ella tenía el pelo más largo y amarrado en una pequeña cola de caballo que el otro. Fue un segundo, solo uno el cual hizo notar la gran tensión existente entre estos dos seres y la Diosa del Inframundo, fue tan poderosa que hasta los seres humanos que pasaban a su alrededor lo pudieran sentir.

-¿Quiénes eran?-le pregunta Caner sin despegar la mirada de los dos hombres.

-custodios de las costas- dice Ofiuco- vamos- sin esperar su respuesta se lanza al mar.

-claro y yo entendí- y luego también se lanza al mar.

Mientras que ellos se sumergían en las profundidades del océano, el resto de los Z se encuentran aún en la sala de la Domadora pero esta vez en frente de una ilusión que ella creo para que pareciera una pantalla en la cual se podría ver exactamente lo que ella estaba viendo al igual que Caner.

La puerta se abre y los diez que se encontraban se paran dispuestos a atacar si es que era el actual Dios de los mares pero le sorprenden al encontrarse con el León que si bien en un principio se había ido hirviendo en rabia, ahora entraba con la mirada mucho más suavizada.

-se calman- les ordena. Su mirada se posa en la potente ilusión que creo la Domadora. Algo que él sabía bien es que ella iba intentar mantenerla incluso si corría riesgo su propia vida solo para que ellos pudieran saber el modo operandi que tendrían los marinos. No. Él no iba a aceptar eso. Con un corte, rápido y certero en su propia muñeca, da paso a algunas gotas de sangre que luego son derramadas sobre la ilusión, esta toma mayor color y nitidez que de por sí, ya tenía.

-¿cómo hiciste eso?- le pregunta Caprico.

-la ilusión la creó ella, yo solo la mantengo- aclara.

La imagen muestra los ocho templos mirados desde arriba, para sorpresa de muchos también se habían escuchado la conversación que tuvieron en la costa.

La paz del centro marino era muy engañosa. Nadie merodeando por fuera de los templos, nadie entrenando ni nada por el estilo. Eso es raro.

-Ofiuco, Caner- llama la atención de ambas que sorprendentemente estos lo escuchan, a pesar de que solo lo había dicho en voz alta.

-te escuchamos, habla- responde ella.

-mi reino es característico por su gran vida, ya sea por los marinos, por las sirenas o por los animales que en el habitan, esta tranquilidad no es propia del- le avisa Acuario.

-lo sé- responde Cancer.

-lo mejor que pueden hacer ahora es separarse y descubrir donde están todos- dice Bra.

-no- se adelanta Leo- lo más seguro es que es eso lo que buscaban, que viniera alguno que otro en busca de saber los planos del reino y se prepararon para tenderles una emboscada para cuando estén separados-

-o tal vez esperan que vayamos en grupos- dice Genes.

-haber se callan- les grita a todos, todos por igual- dentro de todo, el León tiene razón, por qué no baje sola es para que pudiera revisar más perímetro pero sin exponerme innecesariamente-

-en serio envidio tu modo estratega- dice Pixis.



Hanna

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En el texto hay: peleas, dioses griegos, love

Editado: 13.11.2018

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