trozos de Cristal [libro 2 Saga Cristal]

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Capitulo 21

21

Boneka estaba sentada en el comedor, se abrazaba a sí misma con fuerza por dos razones, la primera era que hacía un frío terrible, la lluvía arreciaba con tanta fuerza que dudaba que la ciudad estuviese manteniendo sus actividades cotidianas al cien por ciento de funcionabilidad. La segunda razón... pues eran las noticias.

Como era de esperarse, la atención de todos los noticieros estaba en Boneka y en las cosas que había dicho el día anterior.

Ciertamente, toda su vida estuvo en el lente de ls cámaras, pero no podía evitar sentirse tan expuesta, casi todas las cosas que había vivido las conocía el público general, al menos todo aquello que fue necesario responder.

En el comedor, estaba reunida con Linav, Damián y Lucas. Los primeros dos habían llegado de sorpresa, inclusive se despertó gracias a que Lucas les dijo que habían llegado.

Los diez minutos que tenía allí sentada había tenido que escuchar a Linav discutir por el hecho de que de nuevo no le había dicho que las cosas iban mal, y que no le había comentado nada al respecto.

Boneka la escuchaba por momentos, y por momentos miraba a Lucas, quien pasaba los canales cada dos minutos y reprochaba ante los comentarios que los reporteros hacían sobre ella, al igual que Damián, pero este se mantenía neutro.

Quería y no quería ver a Seth, quería y no quería que estuviera cerca de ella pues él la hacía sentir bien, le daba esperanza y fuerzas en medio de toda la situación y al mismo tiempo estaba tan avergonzada. Seth conocía más detalles de ella de los que quisiera admitir, pero cada vez que tenía que revelar aunque fuese un pequeño detalle nuevo, le apenaba en sobremanera.

La noche anterior, luego de la entrevista, Seth la acompañó al ala residencial como siempre, sin embargo, ella no le dirijió la palabra, simplemente fue a su habitación, él le dio las buenas noches y cuando se acercó para darle un beso en la frente, Boneka se alejó, dijo buenas noches y se adentró rapidamente a la soledad de su cuarto para cerrar la puerta, llorar y orar, llorar y orar.

Sabía que Seth le había dado su espacio y eso implicaba que él la conocía tan bien que sabía que estaba cansada y avergonzada, si no lo sabía entonces estaba muy cerca.

—...será el día que entiendas que estoy aquí para ti — regresó a Linav.

Boneka respiró profundo y al fin habló:

—Lina, entiende, estoy bien — respondió más cansada que otra cosa —. Lucas, mi padre y Seth me cuidan perfectamente, tienen miles de planes de acción y haremos que esto acabe de una vez por todas.

—Ellos pueden cuidarte físicamente pero no pueden entrar a tu mente y cuidarte de los recuerdos y de tus pensamientos — dijo firme —. Te conozco, una simple mota de polvo puede hacerte tener pensamientos más profundos que la Fosa de las Marinas.

Touché.

Boneka asintió y colocó los brazos sobre la mesa al sentarse derecha.

—Escucha, Lina — habló seria —. Eso es cierto, he tenido recaídas momentáneas y anoche ciertamente he llorado demasiado...

—Lo sabía, es que...

— Déjame hablar — alzó ambas cejas, Lina asintió sorprendida —. No soy la misma chica débil que fui antes de conocer a Cristo, sí, ciertamente aún estoy aprendiendo a controlar mis primeras reacciones ante algo que ese hombre haga, ciertamente hay veces en las que no puedo evitar sentirme tan avergonzada por todo lo que él me hizo y todo lo que viví por su culpa, y realmente en lo único que pensaba anoche era que sería por siempre el objetivo del Coleccionista de Muñecas y que nunca desaparecerá nada de lo que viví. 

»Pero he entendido que no hay milagro sin la situación que te hizo pedirlo, no hay victoria sin la batalla, no hay una persona que pueda testificar que fue sanada de forma poderosa si nunca estuvo enferma gravemente. Así que yo no podría decir lo grande que es Dios para obrar en las situaciones difíciles si no estuviera sometida a ellas — hizo una pausa mirando por la ventana y sonriendo —. Incluso no podrías agradecer por la lluvía si no has estado en sequía. Yo no entiendo los planes que tiene Dios conmigo y todo esto que está volviendo a suceder, pero sus pensamientos son más grandes de los que yo pudiera comprender y todo lo que puedo hacer es confiar en Él como un día lo hizo José, quien fue traicionado por sus propios hermanos, vendido, después blasfemado y encarcelado, pero cada lugar al que llegaba, por más feo que fuese, le llevaba a otro y a otro, y él tuvo fe y confió hasta que el último lugar al que llegó... fue al gobierno de Egipto — sonrió de nuevo y miró a Linav —. Fue gobernador de Egipto, de la tierra de su aflicción.

Linav la observaba atentamente, parecía asombrada.

— Todo eso lo comprendí anoche, llorando, orando y leyendo la biblia —  se inclinó sobre la mesa —. Mi punto es que, no es necesario que detengas tu vida por estar conmigo, no estoy ni estaré sola, sé que quieres acompañarme en todo momento, sé que eres mi mejor amiga y quieres hacer lo que una mejor amiga hace y lo valoro en sobre manera. Pero quiero que seas feliz porque también has tenido tristezas, organiza tu boda y todo lo bello que eso es, yo seguiré siendo tu dama de honor, seguiré ayudandote en todo lo que eso implica porque también me trae alegría en medio de esta tormenta. Y si no te había dicho nada era porque no quería eclipsar este momento de felicidad en tu vida, pero ahora que lo sabes, solo por favor te pido, no canceles tu boda por esta situación.



OG Leghan

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En el texto hay: psicopata

Editado: 23.10.2019

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