Tú Loba y yo Vampiro

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Capítulo#36 El hajduk Vampiro Arnold Pavle de Medveja.

―Hubo un médico llamado Johann Flückinger quién estuvo en la investigación de un hajduk servio llamado Arnold Pavle que motivó la inquietud del imperio austrohúngaro, en Europa occidental.

El 13 de febrero del año 1731 el corresponsal del diario Commercium Litterarium remitió al periódico una carta describiendo el caso, más tarde el médico publicó en Belgrado la Obra Visum et Repertum (visto y descubierto) firmado en Belgrado el 26 de enero de1732 por los 5 comisionados y cuyo original se conserva en Viena. Este caso se destacó por varias razones, pero la principal fue la documentación oficial que se generó en torno al mismo.

El protagonista de los hechos que inició las 2 epidemias vampíricas en el poblado denominado Medveja, según los testimonios de los humanos involucrados, fue un hajduk, llamado Arnold Paole, como ya mencioné anteriormente, este individuo llegó a ese lugar procedente de Servia ocupada por los turcos y se estableció en Medveja. De su estancia en la zona turca contaba que en una ocasión fue atacado por un vampiro, entre varias cosas que hizo para evitar trasformase en un chupasangre. En el año 1725 sufrió un trágico accidente donde perdió la vida, se cayó de un carro de heno y se rompió el cuello. En los 20 ó 30 días posterior a su muerte cuatro personas de la aldea fueron víctimas de circunstancias muy extrañas... y todos afirmaban, antes de morir, que habían sido atacados por Paole. Cuarenta días después el cadáver fue desenterrado y se pudo apreciar que no había rastro alguno de descomposición.

Lucía como si meramente estuviese dormido y tenía la boca llena de sangre fresca. Con una estaca de madera atravesaron su corazón y Arnold gimió por última vez. Luego lo quemaron y repitieron el mismo procedimiento con cada una de sus víctimas, para que estos jamás se levantara de sus tumbas.

Pero 5 años más tarde (1731) en solo seis semanas murieron en la misma villa 13 personas. >esta fue la segunda epidemia de vampiros< Los habitantes acudieron, alarmados y aterrados, al comandante militar austriaco a cargo de la administración, para informarles los sobrenaturales acontecimientos que estaban ocurriendo en su aldea. Este creyendo que sólo se trataba de la epidemia de "peste″, mandó a llamar a un médico especialista en epidemias que llegó a la aldea el 12 de diciembre y examinó, casa por casa, a todos sus habitantes y no encontró ningún síntoma de enfermedad contagiosa. Se acordó ejecutar a los muertos para que estas personas se sintieran más tranquila y no abandonaran el pueblo cómo habían amenazado.

Cuándo empezaron el proceso de desenterrar los cuerpos y a medida que sacaban más cadáveres el médico Gleiser se sorprendía cada vez más, al percatarse de que muchos de los cuerpos enterrados, a pesar de llevar x tiempo muertos, aún no estaban descompuestos y tenían sangre en sus ropas y en la boca, por lo que redactó y mandó un informe relatando estos hechos insólitos a la comandancia del distrito y estos a su vez a la Comandancia suprema de Belgrado; desde allí mandaron una segunda comisión integrada por cirujanos, militares, un teniente coronel y un oficial con la misión de investigar más a fondo el caso.

Los médicos analizaron los cuerpos y diferenciaron las muertes naturales de los casos de vampirismo. Compararon y examinaron minuciosamente todos los fallecidos, 2 cuerpos con fecha de muerte similar o iguales se observaban completamente diferente uno con respecto al otro, por ejemplo: un muerto normal que ya tenía x grado de descomposición en x tiempo y el que se habían convertido en vampiros con el mismo tiempo x del anterior, se apreciaba completamente diferente, se conservaba fresco y lozano, lucía incluso más repuesto y con mejor cuerpo y figura, se constató que tanto la piel como las uñas, de manos y pies, eran nuevas y los órganos internos estaban conservados en perfectas condiciones, sin los coágulos de sangre propios en las personas muertas. Aunque si tenían mucha sangre acumulada en el pecho y en el estómago.

Al final el equipo constató la veracidad de los hechos, en realidad sí habían varios casos de chupasangres. Luego de ser todos los cuerpos examinados, los que presentaban un estado natural de descomposición, fueron devueltos a sus tumbas. En el caso de los vampiros en primera instancia se les cortó la cabeza, posteriormente se quemaron y por último sus cenizas fueron arrojadas en las aguas del río Morava.

Pero la parte que no conocen y no imaginan los humanos, ni siquiera esos que estuvieron en contacto directo con los dos últimos vampiros originales, es su terrible poder y maldad, su capacidad de manipulación, de juego morboso y el desprecio que siempre sintieron todos los de esa especie para con la raza humana, sólo ellos sabían a fondo los planes oscuros que tenían para la humanidad. Así como tampoco llegaron a enterarse jamás de la lucha que sostuvimos los lobos y los vampiros, poco tiempo después de esos hechos, para salvar a esa raza humana, una vez más, de la maldad innata de los vampiros.

-Los humanos nunca han creído en la existencia de los vampiros o de los lobos, al menos la mayoría, es triste que vivan ignorantes a la existencia de otros seres racionales, que se crean únicos en el planeta y en el universo- «pensó Mariluna» y su madre la escuchó, más no opinó y siguió con su relato:

Ellos estaban en esa zona cazándolos, manipulándolos, divirtiéndose; sembrándoles recuerdos falsos en sus mentes, como hicieron previamente con ese pobre hombre, el tal Pavle o como lo llamaran; le hicieron creer que tuvo un encuentro con un vampiro en la zona servia de donde procedía. Fue su comida, su alimento y su juguete al igual que muchos otras personas de la aldea, más los dejaban con vida y los hacían olvidar todo lo ocurrido o al menos todo lo que querían que olvidaran, hasta que un día lo mataron y luego lo convirtieron en uno de ellos, >no se como lo hacen pero sí se que sólo los originales lo pueden hacer< Después que se descubrió este primer caso de «humano convertido» se volvieron a ocultar sin llamar la atención durante un período de 5 años, quizás por miedo a que nuestra raza se enterara de su presencia en ese territorio y los encontrara. El caso es que trascurrido este lapso de tiempo, me imagino que volvieron a sentirse seguros y confiados, de nuevo comenzaron a matar libremente.



Ada-Moon

Editado: 09.12.2019

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