Tu me haces sentir

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Capitulo11

Testamento

 

Por fin hoy se leería el testamento así podré irme de este lugar y no verles la cara a Ágata y a Amanda. Marco dijo que vendría a las dos por lo que me pase toda la mañana en la habitación y no sé por qué no podía dejar de pensar en Liam, desde que nos acostamos no he podido dejar de pensar en él y eso no me gusta.

 

A la una medí una ducha, me puse una ropa cómoda (ropa en multimedia) Y deje mi cabello suelto, me puse brillo labial y delineador de ojos. Cuando termine baje a la sala donde estaba Ágata.

 

—Hoy por fin te vas de mi casa —dijo nada más sentarme en el sofá.

 

—Si por fin Ágata —digo rodando los ojos.

 

Saque mi celular y me puse hablar con los chicos por Whatssap, después de un rato llego Amanda dándome una mirada de odio, luego de una hora llego Marcos y fuimos al despacho de Anthony. Ágata está sentada detrás del escritorio y nosotros en los asientos restantes.

 

—Bien acabemos con esto de una vez —dice Ágata

 

—Bien —dice Marco y saca unos papeles de su maletín.

 

—Yo Anthony Blake en plena facultad divido todos mis vienes a mi esposa Ágata Blake le dejo la casa de New York y la de Madrid, una pensión de 50 mil euros al mes y el 20% de la empresa. A mi hija Amanda le dejo la casa en París y el departamento en Miami una pensión de 70 mil euros al mes y el 30% de la empresa y a Mi otra hija Katheryn le dejo el 50% de la empresa, una pensión de 100 mil euros al mes, la casa de Italia, el departamento en Alemania y esta casa donde creció... —dice Marco pero yo no daba crédito a lo escuche.

 

—¡¡Esto tiene que ser una broma ese testamento está mal como es eso de que le deja el 50% de la empresa, 100 mil euros al mes y mi casa!! —grita Ágata alterada.

 

—Así es como Anthony lo escribió en el testamento —dice Marco.

 

—¡¡Ella no se puede quedar con mi casa!! —volvió a gritar.

 

—Tiene que calmarse señora Ágata —dijo.

 

—¡¡Como quiere que me calme si mi marido le dejo la mayoría de las cosas a esta, le dejo el 50% de la empresa, 100 mil euros y mi casa¡¡.

 

—Tal vez el señor Anthony no se los dijo pero esta casa era de la señora Connor —dice Marco.

 

— ¿Espere qué? —habló por primera vez.

 

—Como escucha esta casa era la herencia que le dejo tu abuelo a tu madre al igual que el 50% de la empresa —dice y sentí la rabia correr por mis venas.

 

— ¿Me está diciendo que esta casa era de mi madre y mi padre la tomo como suya cuando ella murió? —pregunto incrédula.

 

—En teoría la casa seria suya cuando usted cumpliera la mayoría de edad —dice Marco.

 

Esto es una maldita broma me fui de esta casa destrozada alejándome de mi padre y esas víboras cuando esta casa era lo único que me dejo mi madre.

 

— ¡Está mintiendo esta casa es de mi esposo! —dice Ágata.

 

— ¡Mi padre no pudo dejarle casi todo a esta, ella se fue por seis años y ahora él le deja casi todo, esto no es justo! —se queja Amanda.

 

—Así lo dejo escrito en su testamento —dice Marco.

 

No quise seguir escuchando por lo que salí del despacho y de la casa dando un portazo, estaba enojada y furiosa. Todos estos años pensando que no tenía nada y la casa donde me hicieron infeliz y la vida miserable donde Amanda y Ágata me hicieron sentir que no pertenecía a esa casa y resulta que esa casa fue lo que me dejó mi madre.

 

Corrí hasta alejarme lo suficiente de la casa y me dirigí a un parque que quedaba un poco lejos de la casa, me senté en una banca y pase mis manos por mi cara.

 

—Te odio, te odio, te odio —digo entre dientes.



R.E.B.R.

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En el texto hay: amistad, romance celos drama, sentir

Editado: 03.08.2019

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