Tú Me Hiciste Creer -Saga Amor o Atracción Libro 3

Tamaño de fuente: - +

PREFACIO

Los padres usualmente les enseñan a sus hijos que no se debe salir de casa sin permiso porque algo malo podría suceder, pero ¿Quién no ha desobedecido aunque sea una vez a sus padres?

— Hija, ya nos vamos, pórtate bien.

— Está bien mamá, no tienes que decirlo, sabes que soy un angelito «Un angelito caído» habló mi conciencia y al parecer mi mamá pensó lo mismo porque me miró de una forma que decía 'A mí no me engañas'

— ¿Estás segura de querer quedarte? —habló mi papá. Ellos estaban celebrando un nuevo aniversario de casados.  

— Estoy segura —dije rodando los ojos, solo a ellos se les pasaba por la mente llevar a su hija a una cena romántica.

— Bien, entonces ya debemos irnos.

Mis padres salieron y yo me quedé juiciosa en mi cama, al menos eso era lo que ellos creían, pero no, eso estaba muy lejos de la realidad porque una vez que se hubieron ido me levanté y después de darme una ducha, llamé a mi amigo.  

— ¿Puedo saber por qué la princesa había desaparecido del radar?

— Sabes que no podía salir. Mis padres estaban en casa.

— Entiendo, debes seguir dando una imagen de niña buena.

— Así es ¿Dónde estás? 

— Estoy fuera de tu casa —me asomé y sí, allí estaba Philips.

— Bajo en cinco minutos.

Tiempo después estábamos entrando a una fiesta. Era el cumpleaños de una de mis compañeras de clases. 

— ¿Laura, por qué tardaste tanto? —dijo la mejor amiga de la cumpleañera quien también era una alumna de mi clase.

— Mis padres tardaron en salir mucho más tiempo del que creía.

— No importa, Lucí esta por allá —señaló hacia una esquina donde efectivamente estaba la cumpleañera.

— ¡Lucí feliz cumpleaños! —dije cuando me acerqué y le entregué mi regalo.

— Gracias. Ven —la seguimos y ella nos ofreció bebidas. No tenía idea de qué bebida se trataba.

— ¿Qué es? —preguntó Philips.

— Solo bébelo —Philips dudó, pero yo tomé sin pensar y de paso le quité su copa a Philips.

— Creo que no deberías tomar demasiado —susurró en mi oído. Al parecer él sí sabía lo que era. Sentí que el ardor nacía en mi garganta.

— No seas aguafiestas —dije, pese a sentir aquel ardor y toser ya que era la primera vez que tomaba alcohol… y fueron muchos los tragos que recibí por parte de mis supuestas amigas.

Tiempo después casi no podía sostenerme.

— Creo que ya no deberías seguir tomando —dijo Philips quitándome la copa que tenía en mis manos.

— Y yo creo que deberías cerrar la boca —lo atraje y le di un beso—. Eres muy guapo, pero muy gruñón. Él me miró en silencio ¿Tanto lo sorprendió mi beso? 

— ¿Por qué me besaste? —dijo frunciendo el ceño.

— ¿No te gustó?

— No es eso. Laura, tú y yo somos amigos.

— Pues no lo parece —dije indignada. Estaba ebria, pero tenía pleno conocimiento de lo que hacia y sí, me dolió que mi beso no le gustara.

— Laura —dijo sujetándome por un brazo, pero lo empujé.

— Déjame. Tú eres igual a mis padres, ellos me adoptaron solo por lástima ¿Quién querría tener por hija a una huérfana de cinco años? —mis ojos se nublaron—… Y tú solo finges ser mi amigo cuando en realidad te avergüenzas de mí ¿Es porque soy fea? ¿No soy lo suficientemente bonita para ti?

Philips quedó en silencio, quizá porque estaba sorprendido. Estaba segura de que por su mente nunca había pasado que su mejor amiga se sentía así y reconozco que dije aquello por el alcohol en mi sistema. Hablar de mis sentimientos con alguien más no era propio de mí, sobria jamás me hubiera atrevido a decir lo miserable que era.

— Laura, tú eres una niña muy hermosa y estoy seguro de que tus padres te quieren.

— No es cierto —dije alejándome de él.

— ¡Laura! —pude escuchar, pero me sumergí entre la multitud para perderlo de vista… caminé por un pasillo poco iluminado… y entonces sentí que alguien me sujetó por detrás y cubrió mi boca impidiéndome gritar.



Hellen

#7035 en Otros
#1047 en Humor
#3876 en Joven Adulto

En el texto hay: romace, celos, miedoalamor

Editado: 07.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar