Tú ya sabes a mí [2]

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Capítulo 8



—Michael, Nicholas, los necesitan en la sala de producción. —Nos anuncia una de las múltiples asistentes de Carl.

 

Fuimos hacia el departamento de producción, Carl estaba en el centro junto con otras personas que recién conocíamos, entre ellos Rick, quien se encargaba de revisar un par de documentos en la mesa.

 

—Como supongo que ya se habrán enterado. —Carl comienza a hablar—. Acabamos de cerrar un contrato muy prometedor con Ian Accolo y necesito un equipo para él. Es uno de nuestros talentos más prometedores, tengo el presentimiento de que estoy invirtiendo en una nueva estrella.

—Parte del equipo principal que está a mi cargo —Musita Rick—. Está conformado por ustedes, y queremos incluir a Nicholas y a Michael en esto. Es una buena oportunidad.

 

Mike asiente y yo volteo a ver a Carl, quien me sonríe en forma de felicitación por ese nombramiento.

 

—Comenzaremos a trabajar con Ian en un par de días.

 

Nos dispersamos en aquella sala, Rick fue hacia nosotros con un par de folders amarillos con el sello de la disquera y nos indicó que instrucciones teníamos que seguir para trabajar con Ian cuando el momento llegara.

 

—Deberías agradecerle a Nina. —Mike toma mi hombro cuando Rick decide irse—. Digo, porque de no ser por tu amistad con ella, no estaríamos aquí.

 

Mike toma otra dirección para encontrarse con Rick y resolver sus dudas aparte. Me quedé solo esperando alguna indicación extra antes de abandonar la sala, sin embargo parecía que mi presencia estaba de sobra.

 

—¡Nick!

 

Nina está en la puerta saludando sonriente. Comienza a caminar hacia dónde estaba y entonces me abraza, pude ver claramente la reacción de desapruebo que tuvo Mike.

 

—Hola Nina.

—Lamento haberte abrazado así pero no puedo aguantarme las ganas de felicitarte por esto. Sé que será un gran proyecto.

—Si de hecho, estoy emocionado por trabajar con Ian.

—¿Ya tienes ideas?

—No puedo hablar mucho de ideas hasta que lo conozca.

 

Mi celular comienza a sonar, miré la pantalla y sonreí.

 

—Disculpa, es Elisse.

 

Nina asintió y me alejé un poco de ella para poder contestar.

 

—¿Cómo está la mujer más bella de California?

—No sé, ¿no yo era la mejor chef de California? Porque definitivamente, no sé de quién hablas al referirte a la mujer más bella de California.

 

Se ríe a través del teléfono, y yo también lo hago, me río estúpidamente frente a todo el departamento de producción.

 

—Bueno, hoy voy a salir temprano. Un funcionario importante reservó todo Autumn Delights y al parecer no me necesitan, ¿quieres escapar?

—¿A dónde?

—A dónde sea, podemos ir a Skeleton o a bailar a Tom's.

—Perfecto.

 

Termino la llamada y volteo a ver a mi alrededor, Mike ya no está y Nina me espera con la mirada puesta en sus uñas, que estaban pintadas de un color rosado.

 

—¿Me acompañas a comprar un poco de agua? Me tengo que tomar una pastilla.

 

Salimos de ahí, comenzamos a caminar hasta encontrar una máquina de snacks en dónde Nina compró su botella de agua, nos detuvimos en la cafetería y ella me invitó a sentarme para hacerle compañía.

 

—Elisse es tu novia, ¿verdad? —Pregunta al mismo tiempo que abre la botella.

—Mi mejor amiga, mi novia, mi todo.

—Tú novia no puede ser tu mejor amiga.

—Claro que sí. —Afirmo—. De hecho ella antes era mi mejor amiga.

—¡Oh qué afortunada es! Ya sabes, por haber salido de la friendzone —se ríe—, pero tengo razón, tú novia no puede ser tu mejor amiga. A un mejor amigo le cuentas todo, le tienes suma confianza y a una novia no le puedes contar todo sin que haya conflicto por eso. No le puedes decir que se ve mal con tal cosa porque se enoja, tienes que guardar ciertos modales por el simple hecho de que son pareja, hay cosas que le ocultas porque se puede encelar.

 

Nina mete su cajita de medicinas a su bolso después de haber tomado su medicamento y de el cae una pequeña libreta de colores. La recojo con intención de devolvérsela y ella me la quita de inmediato.

 

—Es mi diario, íntimo.

—De acuerdo, entiendo. Pero algo que no entiendo es que pienses de esa manera respecto a lo de mi relación con mi novia, claro que se puede; al menos Elisse y yo podemos.

—Si tú lo dices.




 

Elisse

Por supuesto que Jamie quería todo el protagonismo esta noche, lo observaba mientras picaba un poco de tomate. Estaba hablando con parte del personal de mesoneros dándoles un par de instrucciones para la cena que se serviría en un par de horas.



AnnieGz

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En el texto hay: romance juvenil, secuela, romance

Editado: 19.07.2018

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