Un amor prohibido

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Capítulo XIII

Pasaba por la habitación de mi padre cuando escuche gritos que provenían dentro, al principio sabía que no debía de involucrarme más una palabra hizo que me detuviera a mitad de del pasillo, no podía creer lo que estaba escuchando, no sabía si era cierto mi hermano enamorado.

Espere y mientras me acercaba a la puerta para escuchar mejor sin hacer algún tipo de ruido, hasta que escuche pasos que provenían de la habitación dirigiéndose a la puerta di un paso atrás mientras me ocultaba detrás de un pilar, asome la cabeza por un lado del pilar mirando a mi hermano salir de la habitación de mi padre totalmente molesto cerrando la puerta fuerte me detrás de él, espere unos segundos para salir corriendo tras él.

–Hay Ángel –dije en vos baja mientras lo seguía hasta su habitación.

Gire por diferentes corredores mientras caminaba tranquilamente para que no sospechara que sabía algo al respecto de su discusión de hace unos momentos.

Llegue a su habitación pensando en que le diría ahora, espere unos segundos antes de tocar la puerta hasta que escuche la vos de mi hermano a través de esta.

–Puedes pasar Carrie –lo escuche decir –no es necesario que pienses tanto –finalizo diciendo.

Me dio un pequeño escalofrió detrás de la espalda mientras acercaba mi mano al picaporte de su puerta y la hacía girar lentamente para entrar, levante la mirada mientras miraba alrededor, tuve que prender la luz ya que estaban apagadas, él estaba sentado en su cama dándome la espalda mientras miraba por la ventana.

Hace mucho tiempo que no entraba en su habitación, hace tanto que ya había olvidado el cómo era este lugar ya que la última vez que había estado aquí fue cunado mama aun vivía.

–Y dime, ¿Cómo te...?

–No es necesario que finjas conmigo, se porque estás aquí –dijo mientras me interrumpía, no pude hacer más que mirarlo mientras me daba la espalda.

– ¿Cómo sabias que estaba atrás de la puerta? –dije mientras me acercaba un poco a él con un poco de preocupación ya que nunca lo había visto así.

–Fue fácil, te mire detrás del pilar cuando salía de la habitación de nuestro padre, deberías de buscar un mejor escondite a la otra, así que no fue mucho deducir que vendrías –decía con total tranquilidad y sin alguna preocupación.

Quede sorprendida ante aquel comentario, estaba casi segura de que nunca me podría haber visto, quede pensativa unos pocos instantes cuando volvió a hablar.

–No deberías de preocuparte tanto por mi Carrie, esto no es de tu incumbencia –su vos fue tan helada que por primera vez no reconocí a mi hermano.

–Lo entiendo pero quiero ayudarte –dije con vos preocupada

–Si quieres ayudarme –decía mientras se levantaba y daba la vuelta para mirarme, sus ojos eran de un color diferente, no tenían la misma luz que siempre le daba esa calidez en sus ojos –no estés estorbando en mi camino, yo solucionare esto, ¿has entendido?

Quede totalmente en shock ante aquellas crudas y frías palabras que lanzo sobre mí como si yo tuviera algo que ver en ese asunto.

Camino a un lado de mi mientras abría la puertas tras de mí y salía dando un portazo tras de él, mi hermano estaba diferente algo le estaba ocurriendo y yo no entendía que estaba pasando.

Nunca me había hablado de esa manera en lo que llevaba de vida, simplemente debía de hacer algo al respecto aun que me había dicho que no me entrometiera en sus asuntos pero no podía quedarme sentada sin hacer nada mirando como mi hermano me trataba de esa manera, algo lo había cambiado y debería de comprobar quien había sido y sabía perfectamente donde empezar.

Salí de la habitación mientras me dirigía a buscar a mi padre pensando a cada paso en que escusa debería de decirle para poder estar ausente mientras comenzaba con mi investigación privada.

Literalmente estaba corriendo ya que había entrado a su habitación y no lo había encontrado ahí así que decidí buscarlo a su despacho personal.

Me detuve ante la puerta mientras tomaba un poco de aire y seriedad antes de entrar, más antes de tocar la puerta escuche a mi padre decir:

–Pase –escuche decir a mi padre.

¿Era enserio?, al parecer hoy todos se había puesto de acuerdo para saber cada paso que daría el día de hoy sin fallar.

Entre cerrando la puerta tras de mi mientras me acercaba a la mesa tomando la silla que se encontraba enfrente de mí, la tome haciéndola hacia atrás y me sentaba.

–Llegaste más rápido de lo que pensé hija –decía

¿Cómo?, me había llamado y nadie me había avisado eso sí que fue un gran golpe de suerte a mi favor por primera vez en todo el día.

–Sí, estaba caminando cerca de aquí cuándo me avisaron tus hombres que me estabas buscando –decía normalmente sin que sospechara mi confusión de hace unos minutos –bueno y ¿para qué me has llamado padre, si se puede saber?



Esmeralda

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En el texto hay: fantasia, magia y amor

Editado: 21.10.2018

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