Un amor prohibido

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Capítulo XIV

Estaba lista y preparada para irme, sin antes registrar que no me faltara nada, no sabía si necesitaría más cosas más adelante pero sabría cómo arreglármelas más dudaba durar tanto tiempo en completar la misión ya que calculaba unos dos o tres días como máximo, si es que no se me complicaban un poco las cosas.

Caminaba por las veredas que me conducirían más rápido al castillo, odiaba no tener la teletranpostacion que tenía mi hermano en este tipo de ocasiones que eran de misiones largas me sería muy útil sin más.

Me detuve cerca de un claro ya que me llamo la atención el olor y color de una parte especifica del bosque, me acerque para mirar mejor y note que el pasto estaba levemente chamuscado y sin ninguna duda en mi cabeza sabía que mi hermano había abierto un portar aquí mismo.

Dudaba a donde había ido más tenía una leve sospecha de donde se había dirigido y debía de apresurarme a llegar y confirmar lo que pensaba pero lo que en verdad importaba más que nada era detenerlo.

Mientras que corría deprisa por el bosque comenzaba a recordar lo que mi padre me había dicho antes de salir de su habitación, recordando cada palabra.

–Debes entender que tienes que completar esta misión a pesar de cualquier cosa –decía mi padre mirándome con un poco de tristeza en sus ojos era un poco raro ya que nunca lo había visto de esa manera, además de la última vez en el funeral de mamá.

–Sí, lo entiendo más lo que no entiendo es, ¿él porque tanta urgencia por hacerlo rápido?, si para realizar algo de esa magnitud se necita todo un plan y el cómo no dejar rastro

–Lo sé, por eso te elegí a ti entre tantos de mis hombre de aquí, eres la única que está más capacitada para realizar este trabajo además de tu hermano –de nuevo estaba por debajo de mi hermano, como siempre estaba atrás de su sombra, debía de completar esta misión sin ninguna equivocación a toda costa.

–Sí padre lo are y estarás orgulloso de mí

–Y otra cosa Carrie aleja a tu hermano a toda costa de esa chica, él en verdad la ama pero se que pronto saldrá lastimado si no lo detenemos y sabes la única manera de hacerlo

–Sí, con su muerte

Ya había matado a muchas personas atrás más esta sería la primera vez que mataría a alguien el cual mi hermano está enamorado y eso era un gran peligro, el enamorarse de su enemigo, lo sabía completamente ya que una vez estuve en su lugar más no tenía opción y complete mi misión.

Ya casi llegaba al borde del bosque y me sorprendió el magnetismo y gran tamaño con el cual contaba el castillo vecino o como todos lo conocían, el castillo diamante y no quedaba de más el nombre ya que era realmente glorioso y bello a esa hora del día la luz del sol hacia que todo el castillo brillara como un verdadero diamante sin más.

Me acerque un poco sin antes verificar que nadie estuviera cerca del lugar, salte a un árbol que estaba cerca de mi mientras que revisaba cada parte del castillo buscando la habitación de la princesa, por más que buscaba no lo encontraba hasta que lo vi en una de las torres más altas del castillo, ahí es donde se encontraba, ciertamente estaba bien escondido eso significaba que querían en realidad tener bajo protección a su hija, pero eso no sería suficiente contra mí.

Salte lo más alto que pude mientras hacía que los arboles más altos me impulsaran a lo más alto del castillo, era claro que amaba mi poder más que nada el poder controlar las plantas y cualquier animal.

Me coloque en la parte baja pero cerca del balcón que se encontraba en ese lugar, escuche voces que provenían de la habitación, al principio creí que era un guardia o una dama de compañía pero fue cuando agudice el oído cuando me di cuenta que esa vos era la de mi hermano.

Así que mi predicción era totalmente correcta, tenía un instinto incomparable con el de las demás personas que estuvieran a los alrededores más era fácil que se encontraría aquí.

Subí un poco trepando por la pared para poder ver el que estaba ocurriendo dentro de la habitación, pero erróneamente resbale y fui cayendo sin poder hacer nada más que cubrirme el rostro haciendo que las copas delos arboles me atraparan.

–Maldición –había dicho en vos baja deseando que no se hubiera escuchado mi caída a la hora de resbalar y para mi mala suerte lo habían escuchado y no tuve otro remedio que escabullirme y esconderme dentro de la madriguera de un oso que estaba cerca del lugar para mi gran suerte.

Trataba de explicarle a Esmeralda que debía de irme pero que regresaría pronto ya que había recordado el lugar de donde se encontraban escondidas las cartas que se parecían a las que custodiaba ella.

–Te prometo que regresare pronto –le decía mientras la abrazaba por la cintura.

–Lo sé, pero quiero ir también contigo, por favor dame ir contigo.

–Lo siento pero no puedes venir es demasiado peligroso que vengas ya que los pocos que conocen de tu existencia no durarían en matarte y no quiero eso.



Esmeralda

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En el texto hay: fantasia, magia y amor

Editado: 21.10.2018

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