Un amor prohibido

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Capitulo XV

Este día desperté con muy buenos ánimos y note que Ángel no se miraba por ningún lado cerca de la habitación, me levante de la cama mientras me tallaba los ojos haciendo a un lado la sabana con la cual había dormido.

Mientras que columpiaba los pies a un lado de la cama note que había una nota sobre un libro que tenía varios días sin leer y sin más que hacer la tome mientras que la desdoblaba.

Para mi quería Esmeralda

Buenos días mi pequeña niña, espero que haigas tenido un buen sueño, lamento no poder despertar esta mañana a tu lado como te lo prometí la noche anterior pero ha ocurrido una emergencia y no tuve otra opción más que salir lo más pronto posible a resolver el problema ya que tiene que ver con mi padre, pero no te preocupes nos volveremos a ver esta tarde en el mismo lugar en el que te conocí tiempo atrás, no faltes.

P.D. Te estaré esperando, hasta entonces Te Amo.

Sostuve la nota de papel en mis manos unos segundos mientras que la acercaba a mi pecho mientras que este se sentía tan feliz y mi corazón no dejaba de latir con gran alegría en él, lo arrugue un poco más mientras que me separaba de él y lo miraba con mucho apreció así que lo doble nuevamente y lo guarde debajo de mi almohada.

Me acerque a mi gran armario y saque un hermoso vestido de color lila claro largo y un poco esponjoso, me lo puse junto con unas zapatillas de color blanco.

Me peine con una coleta alta y un moño blanco amarrado alrededor de este, me levante del banquillo y me vi en el espejo y por ultimo me acomode las pestañas y baje.

Me senté en el comedor ya que mis padres ya habían llegado y a lo que parecía llevaban un poco de tiempo esperándome.

– ¿Cómo amaneciste cariño? –decía mi madre haciendo señas de que me sentara.

–Muy bien mamá –Le dije con una sonrisa.

–Y ahora ¿por qué tan feliz? –decía mi padre con vos acusadora.

–No por nada papá –reía un poco nerviosa ya que no sabría cómo tomarían el asunto.

–No te creo –dijo segura de sí mismo– A ver dime, ¿quién es? –Dijo mi mama.

–No es nadie mamá ya les dije –Decía ya un poco fastidiada.

–Bueno está bien. O por cierto hoy terminando de desayunar iras a tus clases ya que tendremos que salir esta tarde y no voy a poder ayudarte.

– ¡¿Qué?!

–Lo que escuchaste y no levantes tanto la voz –dijo mi madre irritada por el tono de mi vos.

–Pero tengo que salir hoy en unas cuantas horas –dije sin que mi vos se quebrara y haciendo un puchero con el labio.

–Lo siento tendrás que suspenderlo para otro día-Dijo mi madre mostrándose autoritaria.

–Está bien –dije entre dientes.

Después del desayuno fui a la sala de clases y me puse a esperar a mi maestra y a mi madre. Mientras ideaba un plan para poder escaparte unos pocos minutos y cambiar de hora el momento en que lo vería.

Mientras que estaba concentrada en mis pensamientos escuche la puerta de la sala abrirse, solo entro mi madre con un poco de preocupación en su cara.

– Te tengo una mala noticia –dijo mi madre con un poco de tristeza.

– ¿Qué pasa? –mientras la miraba extrañada por si expresión.

– Tú maestra enfermo y no podrá venir en unos cuantos días

– ¿Enserio?, ¿qué tiene? – lo dije en un tono un poco preocupada.

–Dicen los doctores que es un catarro común pero me preocupa de todos modos ya que le miraba muy mal

–No te preocupes mamá seguro se podrá recuperar pronto –dije mostrándole una pequeña sonrisa.

–Eso espero hija, bueno ya que no vendrá, podrás irte pero solo por esta vez, solamente tendré que ver lo vas a hacer mañana para que continúes.

-Claro mama –salí de la sala a toda prisa después de que mi madre salió del salón.

Me dirigía rápidamente a la puerta trasera de la casa con mi capa puesta mientras me dirigía al bosque.

Cuando finalmente llegue no vi a nadie solo una nota clavada en lo alto de un árbol, la tome y leí lo siguiente:

Para mi quería Esmeralda

Mi niña lamento no haberte encontrado pero el problema con mi padre se extendió más de lo previsto y no pude quedarme mucho tiempo, ¿qué te parece si esta noche nos vemos aquí mismo a las nueve en punto de la noche?.

P.D. Te amo, te estaré esperando.

Estruje el pequeño papel en mis manos y lo puse junte contra mi pecho mientras que derramaba unas pequeñas lágrimas de mis ojos, me puse la capucha y me dirigí camino hacia el castillo a paso lento mientras iba admirando la hermosura del bosque a cada paso.

Realmente estaba triste ya que estaba realmente emocionada por verle pero nunca creí que el asunto con su padre se volvería tan grande, realmente me daba curiosidad saber qué tipo d problema era ya que puede ser que le haiga prohibido verse conmigo sin condición alguna después de que no me asesino como se lo habían ordenado, pero esta noche lo esperaría para resolver el asunto.



Esmeralda

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En el texto hay: fantasia, magia y amor

Editado: 21.10.2018

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