Un Amor Sangriento

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Prólogo

Creíamos que hoy sería un día como los otros, totalmente monótono y sereno...Creo que me equivoque en eso.

Estamos en el año 1562 en mi cumpleaños número 300.

El peor regalo de cumpleaños que me pudieron haber dado es la inauguración de la guerra contra la nueva raza Damphir.

Vampiros atacaban en la tierra, escuchaba gritos aterradores de muerte, podía olfatear la sangre, podía sentir como iban al infierno, podía oír sus suplicas.

—Jason—Me llamó mi hermano Duncan asustado.

Observé sus ojos rojos, pero no era por tener necesidad de sangre, sino por el miedo que lo acechaba.

—No nos encontraran—Lo tranquilicé.

Las horas pasaban escuchando gritos, sintiendo la llegada de la muerte.

Todo se vuelve silencioso.

—Esperen aquí—Miré a mis hermanos.

Salí del rincón en el que estábamos escondidos y vi todos los cuerpos muertos de los Damphir.

Los vampiros y los lobos los rodeaban cubiertos de sangre.

Matheo me observó de reojo y me hizo una seña para que me fuera.

Asentí con la cabeza.

Giro mi cuerpo de nuevo al escondite sintiendo el olor a quemado, miré la escena sobre mi hombro como quemaban a seres indefensos, sin culpa de ser diferentes en una sociedad que no acepta eso.

Ya todo acabo, pero los lobos no permitirán la igualdad en las razas...Y los vampiros mucho menos.

Estoy seguro que esto no termina aquí.

Creíamos que hoy sería un día como los otros, totalmente monótono y sereno...Creo que me equivoque en eso.

Estamos en el año 1562 en mi cumpleaños número 300.

El peor regalo de cumpleaños que me pudieron haber dado es la inauguración de la guerra contra la nueva raza Damphir.

Vampiros atacaban en la tierra, escuchaba gritos aterradores de muerte, podía olfatear la sangre, podía sentir como iban al infierno, podía oír sus suplicas.

—Jason—Me llamó mi hermano Duncan asustado.

Observé sus ojos rojos, pero no era por tener necesidad de sangre, sino por el miedo que lo acechaba.

—No nos encontraran—Lo tranquilicé.

Las horas pasaban escuchando gritos, sintiendo la llegada de la muerte.

Todo se vuelve silencioso.

—Esperen aquí—Miré a mis hermanos.

Salí del rincón en el que estábamos escondidos y vi todos los cuerpos muertos de los Damphir.

Los vampiros y los lobos los rodeaban cubiertos de sangre.

Matheo me observó de reojo y me hizo una seña para que me fuera.

Asentí con la cabeza.

Giro mi cuerpo de nuevo al escondite sintiendo el olor a quemado, miré la escena sobre mi hombro como quemaban a seres indefensos, sin culpa de ser diferentes en una sociedad que no acepta eso.

Ya todo acabo, pero los lobos no permitirán la igualdad en las razas...Y los vampiros mucho menos.

Estoy seguro que esto no termina aquí.



Maripilij

Editado: 30.08.2018

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