Un Amor Sangriento

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Capítulo 12

Me despertó el sonido de un vidrio roto y me levante rápidamente, miré por mi ventana y había un montón de personas...O mejor dicho, de vampiros.

Salí corriendo de mi habitación y abrí la puerta de Logan que la tengo al frente de la mía.

Digamos que todavía no estoy lista para ver a Jason después del beso.

¿Inmadura? Tal vez.

—Logan —Lo llamé cerrando la puerta y estaba acostado en su cama, me miró adormilado.

— ¿Qué ocurre? —Me susurró con frustración.

Pero que humor...

—Hay vampiros, muchos vampiros abajo —Le dije y él se levantó rápidamente, fue a mi habitación y miró por la ventana seguido de maldecir.

—Estoy asustada —No planeaba decirlo en voz alta, pero de nuevo los nervios traicionándome.

—Tenemos que sacarte de aquí.

Jason salió rápidamente de su habitación y entró en la mía agitado, nos miró.

— ¿Saben que soy yo, cierto? —Sentí como mis ojos se nublaban, Jason se acercó a mí y me envolvió en sus brazos, yo apoyé mi cabeza en su pecho.

—Despierta a los chicos —Le ordenó a Logan y eso hizo, intentaba controlar las ganas de llorar—Shana... —Susurró acariciando mi cabello y tomo mis mejillas para que lo mirara —Yo te prometí que no iba a dejar que te pasara nada...Y yo cumplo mis promesas —Besó mi frente y limpió las lágrimas de mis mejillas.

Los chicos entraron a la habitación y me separé lentamente de Jason.

—Jason, sácala por la parte trasera, ahí está mi moto y vayan a nuestra casa, nosotros nos quedamos aquí distrayéndolos –Dijo Duncan, Will le pasó las llaves de la moto de Duncan.

Jason tomó mi mano y retuve un grito ahogado ante su tacto.

No es el momento, Shana.

—Avísenme si pasa algo —Les dijo Jason.

—Cuídala —Pidió Christian, salimos de mi habitación y bajamos en silencio las escaleras.

—Respira —Susurró, en menos de dos segundos estaba conduciendo la moto a toda velocidad, lo abracé fuerte al reaccionar que ya estaba sobre la moto y que de nuevo había usado esa velocidad irreal conmigo.

Detuvo la moto en la primera casa a donde fui cuando los hombres lobos intentaron atacarme en mi casa, esa casa que transmitía la sensación de hogar.

Jason me ayudo a bajar de la moto y tomó mi mano, entramos a la casa rápidamente y suspiré.

—Tengo miedo —Le confesé, me senté en el pequeño sillón, él se sentó a mi lado y pasó su brazo por mis hombros pegándome a su pecho.

Quisiera ser valiente y no temerle a lo que ocurra, pero soy una maldita cobarde y no logro controlarlo.

—Todo está bien —Me susurró —Te tengo buenas noticias —Me dijo y lo miré.

—Ilumíname—Ironicé.

—Conseguí .los boletos de avión para España, para que vayas a ver a tu mamá

Sentí una emoción, por fin algo bueno me pasaba y no pude evitar sonreír de oreja a oreja.

— ¿En serio? —No podía creerlo, él asintió, lo abracé lo más fuerte posible, él empezó a reír y me acarició la mejilla.

—Pero solo tres días –Aclaró y yo asentí emocionada —Mañana en la tarde —Lo abracé de nuevo —Debería darte buenas noticias más seguido —Bromeó, él se levantó y agarró una bolsa con sangre.

— ¿Piensas que los vampiros sabían que yo estaba ahí? —Cambie el tema apoyando mi espalda al sillón.

—No lo creo —Sacó sus colmillos y los clavó en la bolsa tomándosela toda, se limpió la boca por la sangre que goteaba de sus labios.

— ¿Yo no voy a tener colmillos? —Le pregunté.

Inconsciente toque mis dientes con mi lengua buscando algo puntiagudo.

Que ridícula debo verme.

—Tal vez, algunos damphir tenían colmillos porque eran más vampiros que humanos, otros no tenían, no sé si llegaras a tener —Confesó —Muchos de ellos tenían la necesidad de tomar sangre —Yo puse una mueca de asco y él sonrió —Los Damphir tienen varios poderes de vampiro, por ahora solo has descubierto uno en ti, pero sé que tienes muchos más.

— ¿Soy mortal?

Él asintió.

—Sí, los Damphir son mortales, eso solo lo tienen los vampiros, pero los vampiros también somos mortales cuando hay luna llena —Recordé que ayer hubo luna llena —Ayer fui mortal.

—Mi madre me dijo que mi padre biológico era vampiro y murió ¿Lo conociste? —Jason sonrió.

—Si —Asintió sonriendo —Matheo...Él era...Increíble, al igual que tu —Fijó su mirada.

Control, Shana...Solo no lo mires tanto tiempo.

— ¿Sabes quién lo mato? —Susurré alejando los pensamientos de mi mente, él se tensó y asintió, se sentó a mi lado y pasó su mano por su cabeza.



Maripilij

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En el texto hay: vampiros, místico, lobos

Editado: 30.08.2018

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