Un fantasma con recuerdos de vainilla

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Un fantasma con recuerdos que huelen a vainilla

Las grandes y pequeñas cajas de cartón acumuladas por toda la habitación, capas gruesas de polvo las cubrían casi por completo, pequeños insectos liberadamente caminaban por el frió suelo puesto que aprovechaban el estar libres de aquellas enormes figuras que podían aplastarlos solo por el simple hecho de tenerles asco. Las telarañas eran grandes y visibles al igual que los insectos de ocho patas que trepaban por estas, la buhardilla realmente estaba muy descuidada, y pesar de eso aún se podía olfatear el dulce perfume de vainilla que le pertenecía a aquella guapa y joven infiel.

Flotando de un lado hacia el otro paseaba aquella alma atrapada en el limbo, un muerto que flota entre los vivos. No puede escapar pues esto es parte de su castigo, quedarse en aquella habitación, recordando cada día el delito que sus manos de sangre manchó. Aquella fechoría que por venganza su alma condeno.

Los rumores corrían rápido por el pequeño pueblo donde inicio todo, el chisme de que su mujer tenía espacio en la cama para otro hombre había llegado a sus oídos y queriendo despojarse de aquella duda decidió salir más temprano de su trabajo y a todo marcha se dirigía al hogar donde su mujer tendría que estar cocinando para recibirlo con un plato de comida en la mesa. Giro la perilla de la puerta con cuidado y silenciosamente entro a su casa, dos voces se escucharon desde el piso de arriba y la sangre comenzó a hervir dentro de él, furioso pero sin querer levantar sospechas subió, sin hacer mucho ruido, de dos en dos las escaleras hasta llegar al piso donde se encontraba su habitación, sin embargo las voces venían de más arriba, donde su buhardilla estaba ubicada.

No lo analizo bien, se dejó llevar por el coraje y con la mente nublada subió a la buhardilla con arma en mano. Aquella arma que hasta ese día había estado descansando dentro de su cómoda, la compro pensado en su hogar, para eliminar si era necesario algún ladrón sin embargo dos amantes era lo que iba eliminar ese día. Grito su nombre y la chica se separó del chico que hace pocos segundos atrás estaba besando, con el corazón palpitándole tan rápido se giró para ver a su esposo furioso. Levanto el arma y sin pesar ni dejar que explicaran disparó, la bala se incrustó en el pecho del chico semidesnudo y cayó al suelo provocándole una muerte instantánea.

Ahora le tocaba a su mujer, la chica retrocedió llorando y temblando le rogo que no la matara que se dejara explicar, otra bala salió del arma aterrizando en la cabeza de la chica. Viendo la escena ya con más claridad en su mente se dejó caer llorando en el suelo, abrazo el cuerpo inerte de la chica aspirando por última vez su olor a vainilla. La tercera bala salió disparada atravesando su boca hasta llegar al cerebro.

Ahora su alma deambulaba por aquella oscura, sucia y sola buhardilla, talvez él se condenó solo a recordar por toda una eternidad como había matado a aquella mujer que tanto había amado. 



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En el texto hay: fantasmas, infidelidad, microcuentos

Editado: 01.10.2018

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