Un Nuevo Amanecer

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03

Ginger se acercó al mostrador con las cosas sucias y le habló a Nancy.

—Me han dejado una buena propina, ningún cliente ha hecho eso —le dijo sorprendida.

—Eso quiere decir que les agradó la manera en cómo los has atendido —sonrió—, siempre tienes una sonrisa para los clientes. En parte, tú eres la única que recibe buenas propinas porque eres la única que trata a los clientes con amabilidad y respeto —justificó.

—Pero tú también atiendes a los clientes de esa manera —le replicó.

—Pero yo me encargo de otro sector, solo tú y las otras chicas atienden alas personas, pero ninguna se compara con tu personalidad —le confesó con alegría.

—Muchas gracias por pensar eso de mí, Nancy —le contestó y en aquel momento la joven se sintió melancólica.

—¿Por qué te pones así Ginger? —le preguntó la mujer sumamente preocupada.

—Por nada, son cosas mías que se me vienen a la mente —frunció el ceño con angustia.

—Niña, sabes bien que puedes confiar en mí —le frotó la espalda al tiempo que la miraba a la cara.

—Lo sé pero me daría mucha vergüenza si lo supieras —le expresó mirándola a los ojos—, me está matando por dentro también —le confesó a la mujer rompiendo en llanto.

—Vamos al patio trasero —le dijo y la abrazó por los hombros.

Ambas mujeres caminaron hacia el patio trasero mientras que las demás chicas atendían el local.

—Cuéntame lo que tienes Gin —le respondió—. Puedo suponer que es por tu exprometido —le manifestó.

—Sí —le comentó la joven asintiendo con la cabeza también.

—Con el tiempo esa herida se cicatrizará y volverás a enamorarte, no te desesperes —dijo sincera.

—No estoy mal por eso, bueno, sí por el engaño pero lo peor es que no fue con alguien que no conocía —le respondió con angustia en su voz.

—¿Con quién te engañó? —quiso saberlo.

—Con mi madre —le contestó con los ojos abnegados en lágrimas.

—¿¡Qué!? —apostilló incrédula y abriendo los ojos con desmesura—. Es terrible —habló sin poder creerlo.

—Lo sé, los encontré juntos —apretó los labios—. Jamás pensé que Jimmy sería capaz de algo semejante. Estoy más que segura que nunca lo conocí en verdad. Fui una estúpida en haber confiado en él —confesó con pesar.

—No has sido una estúpida por haber confiado en él, estabas enamorada Ginger y sobre todo, era tu mejor amigo, alguien que jamás te traicionaría —le expresó con seriedad.

—Pero lo terminó haciendo —le comentó secándose las lágrimas.

—Jimmy no supo nunca la clase de joven que eras, eres muy valiosa cariño, cualquier hombre quisiera tenerte como novia, eso siempre tenlo presente —le respondió con certeza.

—Gracias Nan —le emitió con una sonrisa que iluminó su bello rostro.

Nancy la abrazó para contenerla y mimarla un poco porque sabía bien que estaba falta de cariño.

—¿Dónde estás viviendo? —le inquirió preocupada.

—Estoy bien por ahora —fue lo único que le dejó saber—. Estoy viviendo en una habitación de motel. Es lo que puedo pagar por el momento —anunció con tranquilidad—. Así qué no te preocupes por mí, estoy tranquila viviendo ahí. Me siento libre pero a la vez vacía por dentro —articuló con algo de melancolía—. Supongo que con el tiempo me olvidaré de él y de mi madre también —sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas.

—De acuerdo pero sabes bien que para lo que necesites solo tienes que avisarme, ¿verdad? —le declaró con amabilidad—. Incluso puedo darte hasta alojamiento en mi casa, si quieres —remató diciéndole aquello sin que la joven se lo esperara.

—Te lo agradezco mucho pero no quiero estorbar entre tu marido y tus hijas —abrió los ojos al escuchar sus palabras.

—No es ningún estorbo, de lo contrario, te lo estaría diciendo —comentó.

—Gracias pero no te preocupes, estoy bien en donde estoy —sonrió para dejarla calmada.

—Está bien, como tú lo prefieras. ¿Te encuentras mejor? —interrogó.

—Sí, necesitaba desahogarme. Gracias por escucharme —volvió a decirle más aliviada.

—Al contrario para eso están las amigas. Ahora, para despejarte más vayamos a seguir atendiendo, ¿te parece? —sugirió.

—Me parece bien —le terminó por decir y ambas volvieron al interior del negocio.

Más a la tarde, ya había terminado su horario de trabajo así que se fue al motel donde se quedó mirando un poco de televisión y comiendo otra vez las papas fritas y una gaseosa, mientras cambiaba los canales, encontró un programa de música donde estaba invitado el grupo Hawks ya que iban a entrevistarlos.



Sylvie Dupuy

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En el texto hay: cantantes, fama, exprometido

Editado: 18.08.2019

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