Un Vampiro en el espacio

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Capítulo 4: El despertar del patriarca.

(Ahora si, inició de maratón)

La última guerra, fue obligado a callar. Le cortaron la lengua, los humanos lograron someterlo entre golpes y maldiciones. Y el recuerdo lejano de lo último que vieron sus ojos milenarios, fue como el Celenita se fue partiendo a las estrellas. Le vio irse sin más dejándolo sólo, dejándolo abandonado como todos lo hacen. 

Humillado y traicionado, le sellaron en una tumba de plata fina. Que le quemara el alma todos los días del año. 

Esperaría en la oscuridad el retorno de aquel ser irreal que le juro no le dejaría sólo y le terminó engañando.

El aullido había sonado. Y despertó al demonio que no debió despertarse.

El patriarca se sintió morir cuando sintió aquella presencia en la tierra nuevamente. ¿Cuánto había pasado? ¿Un año? ¿Un siglo? ¿Un Milenio? ¿Eones? ¿Toda una eternidad?

Reconocería mil veces aquel hermoso cantar. Una sinfonía sin ton ni son. Sólo audible para él. Y solamente será para él.

Los sirvientes le miran estremecer y temblar. Alrededor de la tumba cuidada y sellada se asustan ante el repentino y brusco movimiento que hace el pedestal de plata. 

En un fuerte arrebato golpeó fuertemente la plata y la partió. Asustando a los sirvientes quienes decidieron huir despavoridos. 

El gran patriarca se levantó del pedestal. Miro a la luna de su habitación apartada. Sellado justamente en frente de la luna. Para que cada día y cada noche siempre pudiera vigilar en silencio su regreso. Ese día al fin llegó.

— Volvió...

Declaró en alto uno de los grandes monarcas de los vampiros. Levantándose de golpe y apresurandose a movilizarse. Temblando entre sus piernas carcomidas por cientos de gusanos, atados y sellados por mil y un cuchillos en su cuerpo. 

¿Quién le detendría ahora que volvió?
El Celenita había vuelto. Su Celenita. Al fin había regresado a él.

.

.

Fadeyushka se encontraba colgado patas arriba. Mientras dos hombres lobos le miraban con furia en su mirada, fastidiados y molestos por las quejas del vampiro.

—Así que... ¿Hombres lobos eh? ¿Qué hacen en su tiempo libre? ¿Hay alguna competencia para aullarle a la luna? 

Momentos después un lobo que le custodiaba le dio una patada en la cabeza. Que hizo al vampiro gritar.

—¡Muchachito malcriado! ¡A los mayores no se les pega! 

Se quejó el cosmonauta mientras el hermano mayor de Hans, Vazel le ponía un suéter a su hermanito menor. Mientras que su otro hermano Lían le estaba metiendo puntapiés a la cabeza de Fadeyushka.

— "Muchacho malcriado a los mayores no se les pega" — Le imitó en burla Lían.

Hans fue encontrado rápidamente por sus hermanos mayores cuando hubiesen percibido su aroma en la ropa, ese aroma de que no se había bañado en cinco días. Por lo menos hubo ventaja de ello.

—¿Estas imitandome? — Le cuestiona Fadeyushka.

— "¿Estas imitandome?" — Le repitió el joven muchacho mientras seguía moviendo con una soga al vampiro que agarraron. Quedando más al equivalente perfecto a una piñata.

—¡Eres un mocoso inmaduro! — Le regaño el ruso.

— "¡Eres un mocoso inmaduro!" 

Momentos después Fadeyushka para divertirse un poco decidió seguir hablando.

— ¡Malen'kiye gor'kiye ananasy Lapa! — Le dijo Fade.

Lían quedó confundido unos momentos. No tenía idea de que el otro hablará ruso.

— ¡Vete a la vergoushky! — Inmaduro le saco la lengua al vampiro para después seguir agitando la soga donde colgaba el pobre cosmonauta.

Vazel arto de los comentarios de su hermano refunfuño. 

— ¿Quieres dejar de jugar con el vampiro? Ya encontramos a nuestro hermano. Sólo queda llevarlo con papá. Ahora Hans hermanito... ¿Acaso te lastimó?

Hans tenía los ojitos rojos y llorosos. Mientras Lían le metía otro puntapié a la cabeza del vampiro.

— ¡Habla! ¡Hijo de tu Matryushka madre! — Pero el vampiro sólo atinaba a tener paciencia. — ¡¿Que le hiciste a mi hermanito?! ¡¿Dónde están el resto de tus compañeros?! 

Fade chilla mientras es golpeado por el hombre lobo. Pero a lo lejos escuchan un aullido lejano. Perteneciente seguro a otra manada.

— Tenemos que irnos, no estamos en los terrenos de padre— Cargó a su hermano en su espalda — Llévate al vampiro, vamos a necesitar hacerle un interrogario después.

Lían dejo la soga y Fade se dio de cara contra el suelo. Quejándose del dolor mientras el joven lobo comenzaba a arrastrarlo por el bosque.

— ¡Ya oíste anciano! ¡No te quejes!

— ¡Oigan no soy tan viejo! ¡Soy relativamente muy joven!

— Lo que digas anciano.

Le contestó Vazel mientras Hans le mordia nervioso una oreja a su hermano mayor. Fadeyushka nota esto y se preocupa. Desde hace horas el pequeño lobo luce asustado y nervioso. Es como si no pudiera hablar del miedo que siente.



Wotoki

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En el texto hay: vampiros y lobos, gangsters, cosmonautas

Editado: 02.02.2019

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