Una aventura de toda la vida

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Capitulo 1

La aventura que tiene un amargo

  Comienzo, tiene un dulce final  

El agua entraba a sus pulmones, la corriente la sacudía de un lado a otro y la oscuridad del agua no le permitía distinguir en donde estaba. Blair no sabía nadar, estaba desesperada por querer salir, sacudía brazos y piernas en un intento de poder nadar, sin lograrlo, lo único que lograba era hundirse cada vez más. Una luz no sobre el agua, sino al final de lo que era el rio. Y por arte de magia, Blair sentía una fuerte corriente de aire, y la vista le dejaba ver el cielo azul y sol tan radiante como en verano. De alguna manera salió del agua, pero no de la manera que le hubiera gustado.

Pasó de hundirse en el agua, a caer de una cascada. Dando vueltas en el aire, volvió a caer en el agua. Exhausta, simplemente se dejó llevar por la tranquila corriente de agua, y esta la llevó a tierra.

Blair estaba con la espalda en la tierra, contemplando las nubes y el cielo, por breves momentos le pareció algo normal, hasta que recordó que estaba en invierno. Al tratar de levantarse, su cuerpo le obligo a vomitar el agua tragada. No había nieve o frio, la tierra donde tenía sumergidas sus manos era cálida, el césped era tan verde como se le permitía y los arboles tenían flores de todo tipo de colores en sus ramas. No era un sueño, o una alucinación, Blair lo sentía tan real, tan verdadero. A sus espaldas, podía ver la cascada de la que cayó y el lago donde llegaba el agua que caía. Todo su alrededor eran árboles, incluso en la parte de arriba de la cascada habían árboles, no había ni un rastro de que hubiera habido un invierno. La ropa comenzaba a sofocarla, podía sentir el calor acariciando su cuerpo y la brisa del verano remplazar el frio de sus pulmones.

Cuando se quitó la chamarra, gorro y guantes, se quedó con un pantalón azul marino y una blusa negra.

— ¿¡Hola!?—Gritó después de un largo tiempo— ¿¡Alguien!?

No hubo respuesta.

Asustada, Blair, buscó un lugar donde acurrucarse. El único lugar al que pudo encontrar consuelo, fue en un árbol. De alguna manera, el árbol donde Blair se acurrucó emanaba una especie de energía, algo tenía ese árbol que la tranquilizaba. Como una niña pequeña, cerró sus ojos, esperando que todo fuera algo más que un mal sueño y que despertara en cama para otro día de escuela, deseando ver a Sofía y Vincent.

Blair se sentía igual a un animal asustado, no sabía dónde estaba, lo que ocurría, o lo que pasaría después. Parecía que el lugar donde se encontraba sabía lo que la pequeña niña sentía, los sentimientos y emociones que rebosaban en su cuerpo y alma.

Una melodía sonó entre los soplidos del viento, se confundían los cantos de una mujer con el sonido del aire pasar entre las hojas y flores de los árboles. Ondulaciones en el agua se representaban en el agua; en el reflejo del lago había una mujer que caminaba con la punta de sus, con gran delicadeza, no obstante, Blair no veía nada.

Los soplidos del aire se dirigían al centro del agua, hojas y pétalos volaban en el aire, formando círculos que formaban la figura de una mujer. Blair, observaba con curiosidad. La figura de la mujer caminaba en pequeños pasos hacia Blair, sin salir del agua y enfrente de ella, hizo una reverencia. Luego de levantar la cara, le dio la espalda y volvió a dar una vuelta en dirección de Blair. Estiró ambos brazos, y la figura comenzó a bailar.

El canto de la mujer se detuvo, las ramas de los arboles señalaban en dirección del lago; y un coro de ángeles remplazo el canto de la mujer mientras esta seguía bailando. Esos cantos, esa música que parecía una combinación de una orquesta de instrumentos de aire muy bien afinados, casi dudando de la perfección que cada nota emitía. Los sentimientos y emociones negativas de Blair desaparecieron, la chica se veía hipnotizada por ese baile y esa música. La mujer formada por hojas y pétalos seguía bailando sobre la superficie del lago, entonces más figuras humanas de hojas y pétalos se unieron al baile, haciendo así un bailable. Los pasos que hacían eran tan hipnotizadores, que era imposible apartar la vista de esos movimientos.

La figura de la mujer se volvió acercar a Blair, extendiendo su mano, invitándola a bailar. Las piernas le temblaron, su corazón latía con furor y su miedo se convirtió en emoción. Blair se acercó lentamente al lago, tomando la mano de la figura de la mujer; al principio creyó que no tocaría nada o que la atravesaría, para su sorpresa, al tocar la supuesta mano, la sintió tan real como si se tratara de una persona. Al tener contacto, le transmitió una enorme paz y tranquilidad. La figura de la mujer la llevaba lentamente al agua, y con cierto miedo, Blair puso el pie en la superficie del agua. La niña no se hundió como lo esperaba, la planta de su pie tenía contacto con el agua, pero no se hundía. Blair, por primera vez en mucho tiempo reía emocionada.

Bailando con la figura de la mujer y entre las demás figuras humanas, Blair, sonreía y se sentía feliz; había olvidado todo lo sufrido durante el largo tiempo que estuvo en su escuela. Sintiéndose en familia, la chica deseaba que ese momento durara para siempre, deseaba que su vida siempre fuera así de alegre. Blair, no solamente estuvo bailando hasta el cansancio, también; ese baile era algo mágico. Sus recuerdos más tristes eran remplazados por recuerdos que nunca habían pasado, esa era la intención del bosque, hacerla olvidar sus penas.



Roham

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En el texto hay: magia fantasia, criaturas magicas fantasia y poderes

Editado: 24.07.2019

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