Una carta del futuro

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¿Negocio familiar?

Tomé asiento sobre la silla de mi escritorio, según mis cálculos esta sería una de las sillas en la que mi padre tomó asiento, decidí debido a nuestra condición. Para ser más específica, el fin del mundo, enviar una carta a mi familia, familia que jamás conocí y al parecer no conoceré.

 

Noviembre 2/11/30

 

Querida familia: Winchester.

Esto les parecerá completamente difícil de comprender, supongo. 
Por favor, tomen asiento y dejen de beber por unos instantes, es necesaria toda su atención en este preciso instante.
Lo más probable es que cuando esta carta llegue a destino, yo esté en camino para su año. Necesito que se preparen para ayudar en el futuro.
La situación es desastrosa, los cosas se están saliendo de control y como cada vez que hubo un fin del mundo, un Winchester estuvo en medio, y está vez es igual.
Dean, deberías saber que en gran parte fue tu culpa.

T M W.

 

Suspiré al terminar de escribir. Dejé la carta dentro sobre un extraño libro que se encontraba pegado a la mesa y sonrío levemente sabiendo que ellos lo leerían, debían hacerlo, tenían que.
Ya era tiempo, la hora estaba en mis manos. Observo atentamente lo que parecía ser Jack acercándose lentamente, la sangre caía por su rostro, no puede evitar acercarme.

— ¿Qué sucede? —Fue lo único que salió de mis labios.

—Es tarde... 

Niego varias veces comenzando a sentir mis ojos llorosos, mis lágrimas no podían quedarse y salían despavoridas. Enjuago mis lágrimas con la yema de mis dedos, me acerco nuevamente adonde había dejado la carta y veo que se había una contestación, lamentablemente no podía comprender ni una sola palabra escrita en ese maldito papel, sin duda alguna me acerco con ella a Jack y lo miro a los ojos.

—Por favor... Sé que tú puedes. Dímelo, dime lo que dice —Le entregué el dichoso papel.

—Veré que puedo hacer —Dijo él con el ceño fruncido mirando la carta con la cabeza ladeada solo por unos instantes y después dijo —: Debes leerla tú, es para ti.

Lo agarro del cuello de su camisa y lo acorralo contra la pared. 

—Me dirás lo que dice, no te atrevas a pensar por un solo segundo que no te mataré, porque créeme... Si tengo que hacerlo sin duda alguna lo haré.  —Lo suelto.

—Bien... Solo te diré que esta carta es de hace pocos años, es del lunes —Dijo él, lo miré a los ojos sin comprender.

—No me importa, ¡léelo! —Dije con la esperanza en mi mirada.

—Okay. Dice así...

 

Hola, Mer.
Soy yo, tu padre. Me fui de cacería junto a tus hermanos, sé que esto no es de tu agrado. Pero debíamos hacer lo mejor. Sé que tienes miedo de perdernos, de perderte y a tu familia.
Nunca, jamás conocí a una mujer tan hermosa, capaz e inteligente como tú. Eres capaz de cambiar esto, de ser diferente, de ser lo que tú decidas. No seguir con el negocio familiar, no quiero que seas miserable. Eres mi pequeña, una porción de mi ser, un legado de hombres de letras, por tu sangre corren muchas cosas, demasiadas muertes, sangre y destrucción, corre todo lo que una vez corrió por las mías.
No quiero ser yo quien te obligue a ser una cazadora, una asesina... porque después de todo, así como te sientes. Después de haberte manchado las manos con sangre, después de eso no hay vuelta atrás. Debes seguir, porque... sino sigues el pasado, mi pasado te llevará y te acabará.
Sé que debes de estar pensando que todo esto no es más que una vil tontería, pero no lo es... esta es tu vida, esta es tu familia. Salvar gente, matar cosas... el negocio familiar. Verás y te confundirá leer esto, te darás cuenta que en toda la carta me contradigo en cada uno de mis párrafos.
Debes saber que no todo es malo en este negocio, lo mejor y lo que te hace seguir es ver como las personas son salvadas, ver como pueden seguir adelante, ver en lo que se convierte cada una de ellas. 
No tenemos una paga por nuestro trabajo, no lo hacemos por diversión... lo hacemos por ellos, por esas personas que no saben lo que hay más haya de sus ojos, ese mundo de sombras y oscuridad que casi nunca hay luz en el. 
Querida hija, eres importante y después de todo lo que sucedió... si estás leyendo esto ya estoy muerto y si ves a Jack ahí te darás cuenta que solo él podrá leer esto, y que no habrá ningún problema. 
Tú puedes, necesito que puedas.

Tu padre.

 

Lo miro a los ojos y niego varias veces tomando la carta entre mis manos, siento como las lágrimas caen sobre el papel y abrazo la carta con fuerza, cierro mis ojos con la esperanza que todo sea una estúpida mentira.

— ¿Y mis hermanos? —Abro los ojos y miro a Jack.

—Están perdidos, pero sé que vivos... solo murieron tu padre y tío —Dijo él.

— ¿Y Cass? —Me acerco a él.

—No lo sé.



Byther

Editado: 30.05.2019

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