Una Fea Esplendorosa *serie La Hermandad De Las Feas 03*

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CAPITULO 5

"Compostura, recato, y sobriedad;
son las perlas que adornan el cuello
de una dama perfecta"

Extracto de: "Requisitos de una
dama perfecta"

 

Sólo unos días después de la mascarada de los Duques de Malloren, acaecio un cambio drástico en la hermandad.

- ¡Tom, vuelve aquí pequeño engendro! Devuélveme mis pololos - siseo sin aliento Briana, interrumpiendo la persecución de uno de los gemelos pelirrojos, al tiempo que este se perdía por la dependencia del servio dejando el eco de su traviesa risa.

Frustrada deshizo el camino para regresar al ala principal de la mansion, cuando se topó con lo que parecía un chismorreo entre doncellas detrás de una de las puertas que llevaban a la cocina.

- Mira nada mas la fea solterona, resulto mas avispada que muchas debutantes - dijo con tono malicioso una de las fregonas del piso de abajo.

- Ni que lo digas Maggie, y nada estúpida para eligir, se aseguro nada mas que al conde de Lancaster. Han dicho que estaban comprometidos desde hace un tiempo, pero lo cierto es que los encontraron en pleno acto en el baile de Lady Harrison - agrego su doncella personal, prorrumpiendo en carcajadas.

Briana tuvo que sostenerse de la pared al oír sus palabras, y cubrir con su mano derecha su boca para reprimir el jadeo que estuvo por escapar de ella. Tenia que enviar ya mismo un mensaje a Mary Anne, quien seguro también se había ya enterado de la inminente boda de Clara Thompson.

- Clara, amiga, ¡Tienes que explicarnos lo que está sucediendo! - espetó aceleradamente Mary, ni bien la doncella les abrió la puerta del cuarto de Clara.

-Supongo que el rumor ya se ha extendido por toda la ciudad--suspiró ella, sentándose en su tocador.

- ¿Estas bien? Acaso el conde te ha dañado o coaccionado de algún modo- preguntó Briana, acercándose a ella y posando una mano en su hombro.

Clara echó un vistazo a su doncella que se hallaba extendiendo el atuendo que usaría ella en la fiesta. Y tras despedirla, se giró hacia ellas.

- No, mas bien todo lo contrario, y eso es lo que mas me pesa - respondió Clara, una vez estuvieron a solas.

- Entonces, ¿es cierto que fueron hallados in fraganti en la sala de Lady Harrison? - interrogó Mary, quien mas que preocupada parecía emocionada.

- Yo...-vacilo Clara totalmente ruborizada.

- Yo puedo satisfacer su curiosidad - dijo una voz desde la entrada y las tres voltearon para ver a la recién llegada, quien se adentro en el lugar,
Abby, estaba ya vestida para la celebración al igual que Mary Anne y ella. Pues las dos habían corrido hacia la casa de las Thompson en cuanto recibieron la invitación firmada por los marqueses de Garden. -Mi hermana y el infame conde, fueron sorprendidos en un mas que intimo abrazo. Tu propio hermano Briana resulto ser una espectador privilegiado. ¿Es que no te ha dicho nada acaso?

-No. No he visto a Richard desde anoche- negó ella pensativa, su hermano no compartió el desayuno con la familia, y pensándolo mejor, con lo reservado que el era no creía que de haberlo visto le hubiese dicho nada de lo sucedido en el baile.

- Pero entonces, ¿Lord Lancaster, te comprometió en contra de tu voluntad Clara? - cuestionó asustada Mary, adelantandose a la pregunta que ella misma pensaba hacerle.

Abigail bufó y se dejo caer en el asiento junto a la ventana.

- No amigas. De hecho el acepto mi voluntad y postura de permanecer soltera, pero dejándome claro que deseaba casarse conmigo sinceramente, y bueno yo...-titubeo Clara, concentrando su vista en sus manos, y luego alzo la vista hacia las tres, y con la mirada brillante y sus mejillas muy sonrojadas terminó.
- Yo le confesé que correspondo sus sentimientos, y por eso es que él me besó y nos dejamos llevar.

Las palabras de la castaña quedaron flotando en el aire unos segundos, y después fueron reemplazadas por el chillido de alegría de Mary Anne.

- ¡Oh por Dios, eso es maravilloso! Hacen una pareja formidable. ¡Es la historia de amor mas bonita de todos los tiempos! Ni siquiera la de Romeo y Julieta se le iguala -aseguró precipitándose hacia Clara y abrazándola con emoción.

- Estoy muy feliz por ti Clara. Serán muy felices, ya verás. El conde parece un caballero muy agradable y honorable- se sumó ella, acercándose también a su amiga y dándole un beso en cada mejilla.

- Solo hay un problema, yo sigo creyendo que el matrimonio no es para mi muchachas- declaró Clara y en su rostro de denotaba la duda, y la aprensión.

- Pues es demasiado tarde para echarte atrás hermana. Cuando estuviste a tiempo, no lo hiciste. Ahora, a menos que estés dispuesta a huir al exterior y condenar a la familia a un escándalo, deberás casarte. Pero no es el fin de tu vida, encontraremos el modo de seguir con nuestros planes, y cumplir tu sueño- exclamo Abby con tono neutro, apartando la vista del grupo y fijándola en la ventana.

Clara bajo la cabeza y los hombros, con expresión derrotada. Y Mary Anne y ella intercambiaron miradas de compasión.

- Bueno, tampoco lo tomes con animo de luto Clara. Ya quisiera yo tener como esposo a semejante ejemplar masculino- dijo con tono pícaro y anhelante Mary, haciendo que las demás rieran.



EvaBenavidez

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En el texto hay: caballeros, bailes, amor de epoca

Editado: 02.09.2018

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