Una Flor Marchita

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Capitulo 11: ojos verdes grisáceos.

Cuando llego a la cocina, observo todo cuidadosamente hasta que me detengo en la mesa donde se observan las flores que me regalaron Tadeo y la señora Zoey. Sonrió con nostalgia al recordar las palabras de ellos y la forma de tratarme.

Me acerco a las flores y las tomo para empezar a buscar en los estantes y cajones de la cocina para encontrar un jarrón para ponerlas.

Como no encuentro ninguno decido ponerlas en un vaso de vidrio que es muy hondo y en el que cabrán perfectamente. Lo lleno de agua hasta la mitad y voy poniendo ramito por ramito, hasta percatarme que uno de estos está completamente muerto, todas sus diecisiete florecitas están marchitas, me entra un sentimiento de pena por verla así, tan descolorida, sin vida… tan marchita.

“cuando veas que te está quebrando tanto dentro como por fuera, cuando veas que te está aislando de todos, cuando veas que te estas…marchitando ese es el momento en que debes dar el alto”

De pronto llegan a mí las palabras que me dijo la señora Zoey, creo que debo seguir su consejo en algún momento, pero todavía no es ese momento y espero que nunca llegue.

Saliendo de mis pensamientos prosigo a salir de la cabaña para dirigirme frente a un árbol que no esta tan lejos, para dejar la flor en las raíces de este. Las dejo en este precisamente, pues este es un sauce llorón y creo que es el lugar más indicado, no solo por el nombre sino por lo que demuestra el mismo árbol.

Entrando nuevamente a la casa termino con las flores y las pongo en la ventana cercana de la cocina, terminado esto prosigo a ir a cambiarme para dormir en una habitación de aquí abajo, no quiero dormir con Dylan no por el momento.

Cambiada y lista ya para dormir subo al cuarto en busca de unas mantas, cuando entro en este veo a Dylan todavía desnudo y dormido, aprecio bien su cuerpo trabajado y cara relajada, me quedo viéndolo por un largo rato hasta que oigo que empieza a, hablar solo entre sueños, no entiendo nada, hasta que habla más fuerte.

-ahh, diana sigue así ahh…–quedo estupefacta porque haiga gemido el nombre de otra chica que no soy yo.

Saliendo de mi estupefacción, analizo bien las cosas y sonrió con gran tristeza mientras bajo la cabeza y suspiro.

Ya veo el porqué de no decirme él te amo, ya veo porque fue que tuvimos sexo y no amor, ya veo por qué lo sentí tan vacío. rio sin mucha gracia denotando más mi tristeza y dolor.

Rápidamente busco las sabanas y bajo para dormir, no me siento sorprendida de que haiga tenido algo con la mesera del café, pero, me duele se suponía que quería cambiar y este viaje era para empezar de nuevo, que era para nosotros dos solamente, creí que ya no me seria infiel o al menos no en este lugar, sabía que no debí de dejarlo solo con esa meserita de cuarta, aunque ella no tenga toda la culpa.

Mientras pienso en esto las lágrimas van bajando de mi rostro como si de una casaca de la selva se tratase, tomo un respiro profundo me seco las lágrimas y alejo esos pensamientos de mi cabeza, para intentar dormir tranquila al menos por esta última noche que tendré aquí.

*****

Siento unos brazos moverme suavemente causando que abra lentamente los ojos y lo primero que veo son los orbes azules de Dylan verme con confusión y preocupación por lo que parece.

-Khloe… ¿Por qué dormiste aquí y no conmigo?

Escuchar esas palabras causan una regresión en mi y posicionarme en lo que escuche de su boca mientras estaba en la inconciencia del sueño, haciendo que sonría triste y mi día empiece de la peor manera, pero que puedo hacer. Sé que puede ser estúpido que me sienta así por algo tan insignificante pero no puedo evitarlo, porque el recordar con gimió el nombre de ella me hace sentir utilizada y sucia. Pensamientos que no puedo evitar; tampoco es como que me esfuerzo mucho en olvidarlos o evitarlos.

Saliendo de mi cabeza y dejando de lado mis cavilaciones, veo de nuevo a Dylan que se ve tan hermoso como siempre, se ve un poco asustado y preocupado creo que eso es por mi culpa.

-es que-que no po-podia por-porque… – no sabía que decir, así que respiro profundamente para dar luego paso a una fuerte exhalación. Eso logra calmar un poco mis nervios; con mis pensamientos en orden decido contestar con una verdad a medias –. Es que no me sentía cómoda durmiendo contigo después de lo que hicimos, me sentía un poco avergonzada…nada de qué preocuparse.

Parece que mis palabras y mi sonrisa falsa que apareció por inercia parasen calmarlo porque no hace más preguntas y solo asiente.

-. Aun no entiendo el muy bien por qué no dormiste conmigo, pero está bien me lo dirás a su tiempo. Bueno dejemos eso de lado y prepárate porque en menos de treinta minutos nos vamos de nuevo para la ciudad. – es todo lo que dice antes de pararse con una sonrisa y ojos brillantes que delatan emoción y excitación, lo que es raro ya que nunca está de esta manera tan…extasiada, es la única palabra que encuentro para describirle.

Antes de salir de la habitación me dedica una mira que no supe reconocer el significado. Cuando sale y quedo sola mis pensamientos regresan, nada más que estos son sobre él y su comportamiento extrañamente feliz, emociona y excitado.



Sylvanus16

Editado: 17.07.2019

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