Una modelo en apuros

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27; Celos, trabajo y rencor

Ethan, que estaba entretenido con el fotógrafo, se queda completamente estático cuando se gira y ve a su ex.

-¿Qué coño haces aquí? -le espeta el pelinegro, para mi sorpresa.

-Lo mismo que tú, supongo -contesta tranquilamente ella.

Yo simplemente la miro con odio.

-¡No voy a hacer esto! -grita antes de marcharse.

-Estúpido niño chico -suelta Natasha.

-Te vas a meter en problemas si sigues por ese camino -la aviso con una paciencia que no me va a durar mucho.

-Será mejor que te calles -gruñe, y entonces aparecen Charlie y Alex.

-¿Qué pasa aquí? -inquiere el director.

-Nada -espeto y paso de largo caminando hacia los camerinos móviles que ya han instalado en la arena.

Acelero el paso cuando noto que Alexander comienza a alcanzarme.

-¿Lily? ¿Qué ha sido eso? ¿Y Ethan? -comienza a bombardearme con preguntas.

-Es Natasha -digo mirándolo a los ojos, pero su gesto no cambia-. Alex, su ex. La maldita ex novia de Ethan -entonces todo parece cobrar sentido para el moreno.

-Hostia... Esa perra. Y yo que estaba pensando en foll...

-¡Cierra el pico, joder! -lo corto, no queriendo escuchar lo que iba a decir.

-Está bien, está bien -dice-. ¿Crees que deberíamos llamar a Ethan?

-No, no lo creo. Me parece que deberíamos decirle a Charlie que se encuentra mal o algo así -respondo.

Me preocupo por Ethan, y no quiero que tenga que pasar el mal trago de posar para una revista con la persona que le destrozó el corazón. Ojalá yo pudiera hacer lo mismo y simplemente huir de esta situación; odio a Natasha por lo que me hizo, y más aún por lo que le hizo a Ethan, pero si quiero ayudar a mi chico entonces tengo que hacerle frente y pasar la peor mañana de la semana.

Respiro hondo antes de dirigirme hacia el director, que charla animadamente con Dylan. Espero que este último no se haya enterado de nada aún, sé lo mucho que se alegraría de que algo como esto le pasara a Ethan. También sé que se tienen aprecio, pero desde que empezó todo este lío entre nosotros, se guardan bastante recelo.

-Charlie, ¿podemos hablar un segundo? -digo mordiéndome una uña.

El director le hace un gesto al rubio y se gira hacia mí.

-¿Qué ha ocurrido con Natasha? -pregunta arqueando una ceja, sin darme tiempo para empezar a explicarle lo de Ethan.

-Nada, solo venía a decirte que Ethan se ha puesto enfermo de repente. Probablemente le ha sentado mal el desayuno -miento.

-¿Ah, sí? ¿Y por qué estabais discutiendo antes con la invitada? No soy tonto, Lilian. Sé que ha pasado algo. ¿La conocéis? -inquiere escrutándome con sus pequeños ojos redondos.

Me muerdo los carrillos sin saber qué decir. ¿Debería contarle algo? Si lo hago, probablemente Ethan se enfadará, así que opto por contarle solo parte de la verdad.

-Sí. Bueno, yo. Ethan no tiene nada que ver con esto.

Brevemente, le cuento un resumen de lo que sucedió entre nosotras, pero él simplemente asiente sin mostrar ninguna expresión. Finalmente, abre la boca para hablar.

-Solo serán unas fotos. No te preocupes, no tendréis que intercambiar palabra. Y en cuanto a Ethan, mandaré un equipo médico al hotel...

-No creo que sea necesario -me apresuro a responder-. Quiero decir, que probablemente se le pase solo...

Me mira con cara desconfiada, pero finalmente creo que se rinde y acepta.

-Está bien, empecemos ya con las fotos.

Rápidamente, me cuelo en un camerino y me cambio en el bikini rojo que descansa sobre una mesilla. Cuando salgo, el peluquero trenza mi cabello y me coloca una flor blanca a un lado de la cabeza. Un toque de maquillaje y estoy lista para posar. Pocos segundos después, Natasha sale del otro camerino ataviada con un bikini celeste y el pelo suelto y salvaje.

Trago antes de dirigirme donde me ordena Charlie. Primero toman unas cuantas fotos de mí, y después le dicen a Natasha que se me ponga al lado. Aprieto los puños con rabia cuando me sonríe como si nada pasase entre nosotras. 

-Juntaos un poco más -ordena Charlie, y Natasha da un paso hacia mí-. Sonríe, Lily -me dice por centésima vez desde que llegué de mis vacaciones.

Y lo hago durante unas cuantas fotos en las que se nos unen Dylan y Alex. Cuando terminamos la sesión, el rubio se acerca a mí.

-¿Es la ex de Ethan? -inquiere.

-¿Cómo lo sabes? -pregunto dudando que Ethan le hubiera dicho siquiera el nombre de su ex.

Dylan esboda una sonrisa torcida.

-No soy tonto, simplemente relaciono lo que acaba de pasar con lo que sé. Dijo que tú le recordabas a ella, y puedo ver por qué -añade mirando a la modelo que se encuentra hablando con el fotógrafo-. ¿Qué pasaría si me la tiro?

¿Pero cómo tiene la desfachatez de decir eso? Lo miro a los ojos con desaprobación.

-Que puede que cojas sida -espeto, y ne marcho con la cabeza bien alta.

Odio que sea tan capullo.

(...)

Dios, hacía demasiado tiempo que no iba a una fiesta. Bueno, en realidad, esto no es una fiesta como las que estoy acostumbrada. Es más bien una reunión de modelos y directores en un gran salón. Solo que con música marchosa y alcohol. No sería tan malo si Natasha no hubiera venido. Pero es como un parásito, siempre me la encuentro vaya a donde vaya, y siempre haciendo mal.



Tetuela

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En el texto hay: novela juvenil, modelos, verano

Editado: 12.11.2018

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