Una Oportunidad Para Amar© ✔️ | Terminado

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2 *La vergüenza, no tiene cara*

Joanna me ha enviado mensajes, pero soy breve al contestarlos; me excuso con cualquier cosa. En uno de ellos, me invita a comer a su casa el domingo, le respondo que me pasaré un rato.

Mientras tanto, necesito pensar. Recobrar tranquilidad en mi misma, y evitar que se derrumbe el balance que le he dado a mi existencia.  

Me preparo como habitualmente lo hago, y salgo de mi departamento. Por fortuna, solo hoy cierro turno, y mañana descanso.

El día estaba pasando de lo más normal, y rogaba porque así continuara.

La hora en que menos clientes había, no me gustaba, mucho menos ahora porque lo único que necesitaba para que el día transcurriera tan bien como iba, era mantenerme ocupada, sin pensar en lo de ayer. Y es que el tiempo libre, solo me hacía preguntarme una y otra vez, ¿cómo me encontró?, ¿en qué movimiento fallé? No he utilizado mis tarjetas, y sé que él es bueno rastreando cuentas y demás, pero fui cuidadosa con todo eso.

¿Cómo lidiaré con esto ahora? Volver a verlo, por solo esos minutos ha sido tan, doloroso. Reconfortante a la vez. No pensé que volverlo a ver, removería recuerdos de nuestro tiempo juntos, pero al llegar en el momento que nuestro matrimonio terminó, me recuerda también que no merezco sentirme así. Debo ser feliz, tengo que ser feliz. Y no puede ser con él. No será con él.

―¿Estás bien? ―Volteo de pronto, saliendo de mis pensamientos, aterrizando en el presente.

Me toma unos segundos para caer en cuenta, de que el responsable en captar mi atención, es nada más ni nada menos, que Shane. No me sorprende que sepa donde trabajo, más bien me sorprende que no haya venido antes.

―Ehm, sí. Lo siento, estaba un poco distraída.

―Pude notarlo ―revela con una encantadora sonrisa. Coqueta por cierto.

―¿En qué te puedo ayudar?

―Ah yo, buscaba unos auriculares, los míos ya no funcionan muy bien.

―Okey.

“Auriculares”, si claro.

―Electrónica esta por allá ―le indico, y voltea hacia donde apunta mi dedo.

―Sí, lo sé. Solo que te vi, y me acerqué a saludarte, Regina.

―Ya.

―Estuve llamándote. Dejé de insistir cuando recordé lo que mencionó tu amiga…

―Joanna.

―Sí. Joanna, ella.

―Vi algunas llamadas perdidas del mismo número. Perdona, es solo que olvidé que Joanna te lo dio, y bueno, no acostumbro contestar llamadas de números sin registrar.

―Si, lo supuse ―dice un poco desanimado―. Debí enviar un mensaje.

―Habría sido lo mejor.

Parece que dije las palabras mágicas, porque sonríe esperanzado. Y No tengo manera de retractarme o cambiar lo que dije.

―La próxima lo haré.

―Claro.

―Me dio gusto haberte saludado. Debo ir a… ―dice señalando torpemente con las manos.

―Adelante

Se va golpeándose contra un exhibidor, se recompone y se aleja mirando sobre su hombro en mi dirección. ¿Debería considerar al menos a este chico?

No. Que cosas pienso ahora, debo comportarme. Sí, Gina compórtate.

Aunque, si está guapo.

Sacudo mi cabeza y continúo buscando algo que hacer.

El turno termina, y me marcho a casa. Veo a Sam en la entrada otra vez. Así que recurro a mi ruta de escape.

Las sorpresas no se terminan aún, ya que en el ascensor está el ojiazul del Starbucks. Su fragancia puede olerse desde donde estoy. Pero, es terreno ajeno, y se debe respetar.

A medida que voy acercándome, pienso en tomar las escaleras. Puedo ver que se queda boquiabierto, cuando las puertas comienzan a cerrarse y yo me giro hacía la puerta de emergencia. Al bajar ya no lo veo, lo cual es un alivio; espero que no se haga una costumbre encontrármelo. Finalmente camino atravesando el amplio estacionamiento. Agotada. Confundida. Triste.

Escucho la campanilla del ascensor, pero continúo sin mirar atrás.

—¡Gina!

Las piernas me tiemblan; traicioneras. Miro por encima de mi hombro, y continuo a paso tembloroso mi intento de huida, pero me da alcance sujetando de mi brazo.

―Gina.

―¡No! ―espeto zafándome de su agarre.

—Tenemos que hablar —suplica, y vuelve a sujetarme.



JosslyFO

Editado: 07.12.2019

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