Una porquería infrecuente

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Octubre 12

Acostumbro llorar mucho, porque soy muy sentimental, y porque me gusta el sentido de liberación, así he sido siempre, y cuando lloro recuerdo a mi abuelo, con su pañuelo rojo doblado en su bolsillo, dándome un abrazo, y desdoblándolo para limpiarme los moquitos, secandome las lágrimas, y luego sonándome la nariz.
Le recuerdo aun recién muerta mi abuela, nos abrazamos, lloramos juntos durante un rato, sacó su pañuelo, que olía a jabón como todas las otras veces, lo desdobló, me secó las lágrimas y me limpió la nariz, lo dobló y se lo metió en el bolsillo. Esa fue la última vez que me limpió los mocos.
Lo del pañuelo era nuestro, aquellos eran mis pañuelos, de nadie más, para mis moquitos y solo los míos.
Aun le veo cargar el pañuelo, doblado en su bolsillo, y apuesto que está igual de limpio como siempre, esperando por mis moquitos otra vez.
El abuelo siempre huele a jabón.



Spnyalx

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En el texto hay: pensamientos, vivencias raras, odio a la humanidad

Editado: 31.12.2019

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