Una porquería infrecuente

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Diciembre 12

He pensado mucho últimamente en la razón por la que los jóvenes están tan dispuestos a morir, no me refiero a que quieran morir, no.

Me refiero a que están dispuestos a hacerlo, no le temen, se burlan de ella, se burlan de sus propios pensamientos sobre ella, y de alguna forma le aceptan sin temor, y en cambio, son los viejos quienes temen por la muerte, demasiado.

Como detesto la religión en todas sus formas, he decidido que esta es la causa de que los pobres y desgraciados viejos teman tanto a la muerte.

Y por viejos no sólo hablo de los viejos realmente, hablo de todos aquellos adultos, ya muy llenos de responsabilidades que se han criado con el miedo inexplicable a morir, y que de alguna forma, todos sus pensamientos consisten en evitar la muerte eterna, aunque a costa de estos, limiten los derechos y libertades de los demás.

Por ejemplo, creen en la religión como balsa de salvación, como si ella pudiera devolverles lo que han amado y han perdido, y fuese necesaria en su vida para de alguna forma, darles esperanza de conseguir perpetuar su existencia.

Por mi parte, y la de muchos otros, rechazamos la religión, y aceptamos toda consecuencia de nuestro “mal actuar”, muy particularmente, considero que el tormento eterno, es un minúsculo precio que pagar por vivir, no me refiero a existir, me refiero a vivir realmente.

Y se estresan, y se perturban, y tratan de hacernos cambiar para encajar en su entender ¿Qué con eso? ¡Que venga la buena vida, el mal actuar y el pecado!

Ni con diez vidas de restricciones podrías pagar una de exclamable libertad.



Spnyalx

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En el texto hay: pensamientos, vivencias raras, odio a la humanidad

Editado: 31.12.2019

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