Una Rosa Para Ti...

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Capítulo Veintiuno

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Me he despertado muy temprano para ir al hospital, no quiero perderme la cara de la estúpida de Anghela cuando me vea al entrar a la habitación y me vea tomada de la mano de su amada, porque estoy segura que aún la ama.

Llego a la habitación de Yaneth, la veo fijamente y me acerco hasta la cama de mi ex.

  • Hola baby, –digo ante una Yaneth inmóvil – no puedo decir que me da pena verte casi muerta en esta cama, tú te lo buscaste. Si tan solo no me hubieras rechazado cuando fui a buscarte… estaríamos disfrutando de la vida, – camino por la habitación – vida que ahora… mírate te falta. – sonrío - Que estúpida fuiste al amarla a ella y no a mí, deseo que nunca te despiertes y mueras en esa cama sin volver a ver a tu querida Anghela, mientras tu amada… sufrirá y llorará por ti, pero antes de que dejes este mundo… tu Anghela sufrirá por mi cuenta, ya que descargaré en ella toda la rabia que siento por ustedes.                

 

FLASHBACK

 

  • ¡Vete Amanda!, - recuerdo a Yaneth alejándose de mí después que la fui a buscar antes de su graduación - no tienes nada que hacer aquí.
  • Vamos Baby, - me vuelvo acercar y juego con mi dedo índice en su pecho - sé que pronto te graduaras – sonrío - y podremos viajar como siempre lo planeamos, ¿recuerdas como soñábamos viajar?, - la abrazo - ahora podremos hacerlo.

Cuando Yaneth y yo estábamos juntas, siempre hablaba de viajar por el mundo, tomar fotos de cada uno de los lugares que conociéramos y hacer un gran álbum. Yaneth es la heredera de una gran fortuna, que su padre le había dejado, pero no podía hacerse cargo de ella porque en el testamento estaba estipulado, que antes de eso debía de hacerse de una profesión. Al saber que ella se graduaría pronto, fue que regresé a su lado, pronto se podía hacer cargo de su dinero y yo iba a poder gastarlo a mi antojo.

  • Ah, claro ahora lo entiendo, - se suelta de mi abrazo – gracias, ya no estoy disponible… - se aleja dándome la espalda.
  • ¿¡No estás disponible!? – frunzo mi ceño - A qué te refieres – me acerco a ella.
  • A que no me interesas Amanda, - voltea a mirarme - ya no me interesas.

Cuando dijo eso, no podía creerlo, Yaneth no era de las personas que andaba con una y otra como yo lo hacía, ella era de las personas que tienen relaciones estables y eso fue lo que hizo que me metiera con alguien más y ella me descubriera, ¿¡alguien más me iba a quitar sus millones!?

  • ¿¡Acaso…tienes a alguien más!?
  • ¡Sí, tiene una nueva relación! – dice una tipa de cabellos rubios como el oro y una cara angelical, saliendo de la cocina
  • ¿¡Qué!?... ¿quién eres tú? – la miro de pies a cabeza, era realmente guapa y se le veía fina.
  • Mi nombre es Anghela y soy la novia de Yaneth – me mira fijamente sonriendo.

¿La novia de Yaneth? Eso no podía ser, en tres años no podía haberse enamorado tan rápido, no después de todo el placer que conoció conmigo, placer que no encontraría con esa tipa que se le ve nunca ha estado con nadie y menos con una mujer.

  • No… eso es… ¡mentira!, - la miro retadora - no puede ser… Yaneth tú me ama – miro a la mencionada.
  • ¿¡En serio!?, - me habla Anghela con cara de superioridad, quería arrancarle esos ojos y lindos cabellos - ¿crees que puedes venir después de años y habiéndola traicionado a reclamar su amor? – sonríe mofándose, esa perra sabía que traicioné a Yaneth - es la estupidez más grande que he escuchado en toda mi vida. – sigue sonriendo.
  • ¿¡Estupidez!? – no podía creer lo que esa perra me decía.
  • Sí, así es, - responde Anghela sin perder la sonrisa - como lo escuchaste…. así que por favor retírate…
  • Esto no puede ser… - miro a Yaneth quien estaba ida en sus pensamientos, ¿¡qué le pasaba!?, esto es mentira, seguro es una amiga de la universidad que se está haciendo pasar por su noviecita.
  • ¿No estás convencida? – al parecer se dio cuenta de que no le creía - ¿Qué acaso quieres una prueba?… - dice mirándome retadoramente, ¿prueba? ¿qué piensa hacer? - pues mira - abrasa y besa apasionadamente a Yaneth, siendo correspondida.

 

Al ver está escena no me queda de otra que irme, pero eso no se iba a quedar así, estaba segura que Yaneth caería si me le ofrecía y eso iba hacer, después de lo que vi, estuve espiando cada movimiento que daban, al día siguiente del beso, la insípida de Anghela llegó a ver Yaneth y la rechazó, como lo había supuesto ella nunca había estado con una mujer, al ver salir a la estúpida toda desencajada, quise acercarme a Yaneth, pero aún no era el momento tenía que pensar muy bien lo iba hacer.



April Ge

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En el texto hay: anghela, yaneth, ricardo

Editado: 15.05.2019

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