Una vez más

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Capítulo 1: EL LÍO DE OLIVER

 

2 años después…

 

Mis ojos se encuentran sobre mis manos temblorosas mientras que la doctora Wilson me pregunta reiteradas veces si pude ir al cementerio.

Pasaron dos años y aún no he podido visitarlo. Ya fue demasiado para mí presenciar el día en que enterraron a Scott.

Esa tarde tuve una crisis de nervios, de llanto. El pecho se me oprimía y me costaba respirar. Mi padre hizo su mejor intento para contenerme, pero nada servía, nada me ayudaba. Nada.

Desde ese entonces, no he pisado el cementerio. No puedo. De tan sólo pensar en esa idea, el dolor de esa tarde se representa en mí y me aterra, me detiene, vuelvo a sentir que me ahogo.

—Naomi… —insiste la doctora Wilson.

—No, no he ido al cementerio. No puedo, me cuesta.

—¿Has pensado en la idea de ir acompañada? —niego con la cabeza— Me has dicho que la madre de Scott está dispuesta a acompañarte.

Los padres de Scott no han dejado de tener contacto conmigo. Recuerdo haberme sentido culpable por esa noche, hasta que Linda me tranquilizó diciendo que nada tuvo que ver conmigo. Supongo que necesitaba escuchar esas palabras, más viniendo de su madre.

—Sí, pero yo… no puedo.

La doctora Wilson suspira, y mientras me seco las lágrimas, la veo anotar algo en su cuaderno. Luego me mira, y me estudia por varios segundos.

—¿Has estado durmiendo bien?

—Sí. Y no he tenido pesadillas.

—Eso es bueno —asiento— ¿Cómo va el trabajo?

Su pregunta consigue relajarme un poco. Los nervios se disipan, al igual que mis ganas de llorar por haber recordado que no he visitado a Scott.

El trabajo es lo único que va bien en mi vida. Es donde por fin consigo liberarme de los malos pensamientos que me atormentan. Es donde me siento segura, y bien conmigo misma.

Y el hecho de ver los buenos resultados, me hace sentir mucho mejor aún. Digamos que todo esto se debe a Austin, mi vecino en el edificio.

Empezó a hacer su banda de rock, muy de abajo en principio, y cuando empezaron a obtener más reconocimiento, me pidió ser su representante por mi conocimiento de los medios comunicativos, y demás.

Gracias a su oferta de trabajo, mi vida tiene menos líos sentimentales cuando dedico mi tiempo a ellos, sus presentaciones, entrevistas, música y todo lo que conlleva representar una banda.

Además, nos llevamos muy bien y eso ayuda bastante. Son los hermanos que nunca tuve, y siempre recibo con respeto su cariño, y con mucho amor su amistad. Los adoro.

Los chicos de The blue wolf son mi familia, son la partecita que me hace bien.

—Bien —sonrío. Es la primera vez que consigo sonreír desde que entré— Ya sabes cuánto me gusta hacer lo que hago. Lo disfruto mucho, y ellos son los mejores.

La doctora Wilson sonríe. Le gusta verme animada y escucharme así. Le gusta saber que hay algo positivo en mi vida.

—He oído que ya tienen planes para la gira de otoño.

—Oh sí, y estamos muy ansiosos por ello.



                                                                                *

 

—No lo entiendo, ¿qué pasó con Oliver? —le pregunto a Austin. Nos reunimos en su departamento para hablar de la discordia que tuvieron con el baterista.

—Ese gilipollas nos iba a traer problemas tarde o temprano —se queja Lucas, el bajista.

—Esperemos que la noticia no llegue a los medios —agrega Owen, nuestro guitarrista.

Austin y Lucas asienten dándole la razón, mientras que por mi parte mis ojos pasan de uno a otro. Sigo sin entender lo que pasó.

—¿Me van a decir lo que pasó?

Austin suspira y asiente, pasa su mano por su cabello castaño y se sienta frente a mí.

—Oliver es un maldito traficante, Naoms —mi boca forma una pequeña o — Sí, a nosotros también nos ha tomado de sorpresa.

—¿Cómo que es traficante? ¿Quién les ha dicho?

—La policía investigó en su departamento, y estaba hasta las pelotas de drogas —me informa Owen— Yo estaba con él. De pura casualidad no he terminado preso yo también, la policía no ha encontrado antecedentes míos, para la buena suerte de todos estoy limpio. Pero Oliver no lo está en absoluto, lo han denunciado y ahí cayó.

Estoy tratando de recopilar toda la información, tratando de entender, y pensando en cómo nos va a afectar esto.

Los chicos discuten sobre el tema, están decepcionados y enojados. De hecho, yo también lo estoy. Creí que Oliver era alguien de fiar, todos lo creímos.

—Naoms —me llama Lucas y salgo de mi mente para poner mis ojos en él— ¿Vamos a tener líos por esto?

Suspiro.

—Puede que sí —los tres vuelven a quejarse y a maldecir a Oliver— Pero haré lo posible para que no les afecte demasiado.

Los veo nerviosos por la reputación de la banda. Justo nos viene a pasar esto cuando tenemos un gran porcentaje de fama.



Maggmon

#13039 en Novela romántica

En el texto hay: amor, dolor, volver a amar

Editado: 13.02.2019

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