Una vez más

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Capítulo 12: PASO UNO PARA VIVIR BIEN

 

 

Llegamos a Florida, y la emoción se puede sentir. Los fanáticos recibieron a los chicos con alegría, y mucho cariño. Y en estos momentos, se encuentran afuera del hotel, cantando las canciones de la banda, gritando cuando alguno se asoma.

Los chicos se divierten, y filman todo para luego subirlo a sus redes sociales. Están felices, y eso es algo que me reconforta. Hasta Rhett está loco de feliz.

Y mientras los chicos tienen su momento con sus fanáticos, me encargo de los últimos detalles previos al recital de mañana.

Esta gira es distinta a todas, y lo es por el hecho de que en este último año se sumaron más seguidores de The Blue Wolf. Debo admitir que es un número que no esperaba, pero gracias al boom de la canción My obsession más personas llegaron a escuchar a la banda, y a considerarse un fanático más.

Y no sólo eso, sino que es la primer presentación oficial de Rhett, y es algo que todos esperamos ver. Y aunque eso sea una presión para él, lo está llevando muy bien. Espero que siga siendo así a la hora de salir a rockear.

Por suerte todos los preparativos para la noche de mañana se encuentran en orden, pero de todas maneras, debo pasar por el estadio para cerciorarme de que todo en verdad es así.

—Chicos, debo pasar por el estadio —digo, y a la par se voltean a verme— Si planean bajar a saludar a sus fanáticos, no se olviden de hablar con  Charly.

Charly es la seguridad que tiene la banda. Es demasiado enorme, y muy intimidante como para cuidar de los cuatro él solo, sin necesitar a un compañero.

—¿No necesitas que ninguno vaya contigo? —pregunta Rhett y los chicos lo miran— ¿Qué? ¿Por qué me miran así? Fue sólo una pregunta.

—¿Sólo una pregunta o ganas de pasar el tiempo con Naomi? —Owen mueve sus cejas y pone cara de pervertido. Niego con la cabeza y llevo una de mis manos en dirección a la misma. Austin y Lucas se ríen, son terribles.

—No empieces, Owen —digo y Rhett me sonríe— Y no es necesario, Rhett, te lo agradezco. Pero necesitas estar aquí, y descansar para mañana.

Asiente, y Owen, no conforme con lo anterior, sigue con su papel de bromista. Y ahora se le suman Austin y Lucas.

Rhett se ríe nervioso, y dice que las cosas no son como ellos dicen, pero los chicos no se callan y es algo que no podré soportar hoy. Así que con mi mejor sonrisa los dejo solos.

En el viaje al estadio, por primera vez desde que pasó todo, me detengo a pensar en el día en que Rhett me acompañó al cementerio. Estuve ocupada, de aquí para allá como para haberlo hecho antes. Es por eso que ahora, en mi momento a solas, pienso en ese momento.

Y no sólo en eso, sino en la compañía de Rhett y en el apoyo que me brindó. Fue muy bueno conmigo, y muy atento.

Cuando salimos del cementerio, me llevó de paseo en su motocicleta para que pudiera despejar la mente, y darle un respiro a mi corazón de todas las emociones que se presentaron al estar frente a la lápida de Scott.

El haber estado ahí, en su lugar de descanso, fue un vaivén de emociones que me hicieron doler el cuerpo, e incluso hasta el alma.

Fue demasiado duro, tal como lo imaginaba, o incluso hasta peor. Pero lo bueno de todo, es que no tuve sola. Aunque por supuesto que era algo que no podía hacer sola, y para mi buena suerte, tuve un excelente acompañante.

Los días posteriores a mi visita, se presentaron con ciertos altibajos que tuve que controlar con la medicación que me había recetado un psiquiatra amigo de la doctora Wilson.

Hacía tiempo que no la tomaba, y temía que otra vez tenía que depender de ello para estar bien, y raramente viva, pero no fue así. La habré tomado durante tres días, luego pude controlar las emociones, y estar bien sin ninguna medicación de por medio, sin ninguna pesadez por sus efectos. Y eso me alegró bastante.

Ahora me encuentro bien, con ganas de enfocarme de lleno en mi trabajo y hacer que esta gira sea la mejor de todas las que tuvimos. Y lo será, estoy muy segura de ello.

The Blue Wolf va a dar mucho que hablar luego de las presentaciones que se avecinan.

En la radio están hablando de los chicos, y de su visita a Florida, lugar donde comienza la gira. El principio de todo, de un grandísimo todo.

Cuando dejan sonar una de sus canciones, le subo el volumen y me dirijo al estadio con mucho más ánimo, y con una energía que crece, y que quiere crecer aún más.





 

Es de madrugada, y no puedo conciliar el sueño a causa de mi ansiedad. Así que estoy en el balcón, disfrutando del agradable clima que Florida me regala a estas horas.

Alzo mi vista al cielo, y un suspiro reconfortante sale desde mis labios, un suspiro que considero pacífico.  El cielo se encuentra estrellado, sin ninguna nube cubriendo los brillos del universo. Es algo muy hermoso de ver, pero me encuentro deseando estar lejos de esta ciudad y encontrarme en un campo para poder apreciarlas aún mejor.

Sonrío ante la hermosa vista, y para sumar, una leve brisa acaricia mi rostro, y hace danzar mi cabello. Creo que adoro tener insomnio en estos momentos.



Maggmon

#12971 en Novela romántica

En el texto hay: amor, dolor, volver a amar

Editado: 13.02.2019

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