Una vez más

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Capítulo 15: SAM.

Haber soñado con Scott, y haberlo visto feliz, hizo posible que hoy me despierte con otros ánimos.

No sé, pero lo siento como una señal. Como si del más allá él se hubiera comunicado conmigo para que sepa que está bien, y feliz por mis ganas de intentar escribir en una nueva página.

Soñé con Scott en el momento justo, y más necesario. Y simplemente amo que me haya despertado con una sonrisa, y no llorando, como otras veces ha sucedido.

Voy bien. Estoy bien. Y todo tiene que seguir igual de bien, o mucho mejor aún.

Así que con esta enorme energía, emprendo viaje hacia Nueva York. Los chicos están cansados, con ojeras, y con ganas de seguir durmiendo más que de trabajar de lo que les gusta.

Entiendo que necesitan un poco más de descanso para recuperar la hermosa energía que tanto los caracteriza a la hora de salir a dar un show. Pero no entiendo por qué me miran como si quisieran asesinarme en estos momentos.

Owen suspira, algo exasperado y se lleva ambas manos hacia la cabeza.

—Sabes que te quiero, ¿cierto? —me mira y asiento sonriendo— Eso es bueno, pero… ¿podrías bajarle el volumen a tus energías? ¡Son las 6 de la mañana, mujer!

Largo una carcajada.

—¡Las 6 de la mañana de un nuevo e increíble día! —elevo mis brazos hacia el techo del avión— No me mires así, Lucas.

—Matarte mentalmente no es un delito —me saca la lengua y se acomoda para dormir.

Me vuelvo a reír, y más cuando Owen me eleva el dedo del medio y hace lo mismo que Lucas, se acomoda para dormir.

Austin decide ignorarme, así que se coloca sus auriculares y mira por la ventanilla. Mientras que Rhett se frota los ojos, y bosteza a la misma vez. Él también me observó como si quisiera asesinarme hace unos minutos, pero ahora me regala una sonrisa para luego cerrar los ojos.

—Ay, estos chicos, no son buenos en la mañana —me quejo y me acomodo en el asiento que está junto al productor de la banda, quien me ignora a causa de sus ronquidos.

Y bueno… si todos duermen, no me vendría mal dormir un poco más.

Cuando llegamos al aeropuerto en Nueva York, no es para nada nuevo ver que un grupo de fans están esperando a los chicos. Así que mientras ellos saludan, mucho más recuperados del sueño, yo los espero en la camioneta.

Y para cuando suben, los ánimos son otros. Ahora sonríen, se ríen y no tienen interés en asesinarme.

Al llegar al hotel, nos encontramos con la sorpresa de que nadie los está esperando. Tal vez no pudieron averiguar dónde se iban a hospedar, pero la noticia no va a tardar en llegar. Y todo es debido a las fanáticas que nos siguieron desde un auto rojo.

El hambre se hace presente en todos, así que al acomodarnos cada uno en nuestra habitación, nos encaminamos hacia el bufet del hotel. Una camarera, que al parecer está locamente enamorada de Austin es la que nos atiende. Creo que si Austin le vuelve a sonreír, vamos a presenciar un desmayo.

—Pueden tener una hora de descanso luego de comer. Sólo una hora, tienen que ir a la prueba de sonido —les aviso chequeando mi celular, hablando con los encargados del estadio al cual se presentarán los chicos ésta noche— Al parecer todo está en perfectas condiciones en el estadio —cuando la comida llega, los chicos no tardan en empezar a devorar— Me han escuchado, ¿cierto? —responden que sí con la boca llena— Haremos una prueba de sonido de al menos… media hora, no más que eso. No si todo está bien. No se olviden que tienen una entrevista antes del show —ahora asienten con la cabeza— Bien… eso parece ser todo por hoy. Luego hablamos de mañana, tal vez sea el día más movido.

Mientras sigo checando cosas desde mi celular, los chicos siguen devorando la comida como si se tratara de la última en el mundo.

El encargado del estadio me llama, así que me pongo de pie y me alejo de la mesa ruidosa para poder hablar mejor.

Para cuando vuelvo a la mesa, veo que el único que queda es Rhett. Al verme, se encoge de hombros y sonríe.

—Se fueron a dormir la siesta —me cuenta cuando me siento.

—¿Por qué no aprovechas?

—No, yo estoy bien. Ya tengo suficientes energías —se ríe— Tal vez no son como las tuyas de esta mañana, pero es algo.

Ahora soy yo la que se ríe.

—Quisieron matarme, y tú también.

—Puede que sí.

—¡Hey! Creí que me ibas a decir que estaba equivocada.

—No soy un mentiroso, Naomi —asiento y sonríe— Pero ahora, más recuperado del sueño,  puedo decirte que me alegró verte así.

Sonrío.

—Tuve un buen sueño.

—¿Quieres contarme?

Ladeo con la cabeza, dudando, pero luego me encojo de hombros. No es nada malo, no veo por qué no podría contarle. Además, siento que se va a alegrar mucho más.

—Soñé con Scott.

Se acomoda en su lugar, como si así me demostrara que me quiere prestar más atención.

—Y lo vi feliz —sonrío y él no tarda en hacerlo— Lo sentí como una señal.



Maggmon

#12999 en Novela romántica

En el texto hay: amor, dolor, volver a amar

Editado: 13.02.2019

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