Unica En Mi Especie

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Capitulo 2 - La historia real

Después de griego, volvimos a tener al señor Castor, en clase de francés. Estábamos estudiando vocabulario importante y expresiones básicas.

A mi hermana Christin le encantaba esta asignatura, era su favorita, sin embargo, no era la mía. Mi asignatura favorita era educación física, ya que amo el deporte.

Después de francés teníamos lengua, y además - increíble -, ¡el señor Castor por tercera vez! Nuestro profesor de lengua estaba enfermo, y los otros tenían que suplirle lo mejor que pudieran a lo largo del día.

Sivir, a quien le encantaba ese profesor, estaba en el séptimo cielo. ¡Tres clases con su profesor favorito! Era la primera vez que el señor Castor nos daba lengua, y Sivir empezó ha hacerse notar; le dijo por que parte del libro íbamos e incluso le explicó algunos de los problemas más capciosos como si estuviera hablando con un niño pequeño. Al profesor Castor no le importó nada. Conocía muy bien a Sivir y sabía cómo llevarla.

Por lo general, el señor Castor sabía cómo llevar perfectamente la clase - sus enseñanzas son de lo más divertidas y siempre se aprendía algo -, pero lengua no es su fuerte, aunque él ponía todo su empeño.

Mientras Sivir estaba enseñándole al profesor Castor, el resto de la clase empezamos a hablar, movernos y a pasarnos notas unos a otros.

Yo le envié una nota a Ebi diciéndole que me contara la gran noticia que tenía que decirnos. Pero se negó.

Le envié notas y notas, uniéndose a mi Christin, Feny, Tony y Elena.

Pero eso le estresó.

Una molesta Ebi se levantó de repente golpeando con las palmas de sus manos la mesa.

- ¡Hay una entrada en el antiguo museo abandonado! - gritó

Justo después, se dió cuenta de lo que acababa de hacer.

Todos nos quedamos boquiabiertos.

-¿Como? - espetó el señor Castor.

- L....Lo siento profesor - dijo Ebi sentándose de nuevo.

- ¿Vais a ir al museo abandonado? - dijo fulminando con la mirada a Ebi.

Ebi no respondió.

- Esta mañana escuché a un grupo de adolescentes, mayores que nosotros, hablando del antiguo museo y le dije a Ebi la noticia - mentí para sacarnos de este apuro.

- Ah, entiendo - respondió el señor Castor - Eso es otra cosa muchachos. No hay nada de malo en ser curioso. Siéntate, Sivir.

Sivir, sin decir nada, hizo caso y fue a su pupitre.

- Hace mucho tiempo - dijo dando golpecitos en la pizarra para que todo el mundo dejara de murmurar - en este pueblo había un gran museo, muchos años antes de vuestro nacimiento, se le llamaba ¡El gran museo de oro!, no porque su temática fuese el oro, sino porque gracias a los ingresos que recibió el pueblo con las centenas de visitas diarias al museo, se reparó todos los edificios, se mejoró este instituto, se construyó un hospital y se reformó la iglesia.

Todos hacíamos exclamaciones de sorpresa.

-Calma chicos, aún queda historia para sorprenderos - prosiguió - aquel museo fue una gran máquina de hacer dinero, pero no duró mucho más de un año....Misteriosamente, una noche la luna llena fue tapada por una suspensión de pequeñas partículas sólidas que resultan de la combustión incompleta de un combustible. Humo. Todos salimos a la calle para ver qué estaba pasando, ya que las sirenas de los bomberos, policías y ambulancias nos alertaron del incendio. - todos en la clase estábamos con los ojos como platos -, en ese accidente murió un niño de vuestra edad, que husmeaba por la zona antes de que ocurriera el catastrófico incendio, un guarda de seguridad del museo y dos bomberos que se quedaron encerrados en la parte norte del edificio. La gente corría, gritaba, el pánico inundó las calles igual de rápido que el humo tapó la luna. Sellaron todo el perímetro y aunque ofrecieron toda la cantidad de dinero restante que se ganó con los beneficios del museo, no era lo suficiente para todo aquel destrozo, aparte después de esas cuatro muertes, nadie quería volver a saber acerca del museo. Tiempo después, la gente que vivía cerca del perímetro se mudaron a otro pueblo ya que decían que los espíritus de los cuatro muertos andaban por la zona, la cual se denominó el museo maldito. A día de hoy hay gente que evita pasar cerca del lugar, antes prefieren coger otro camino a pesar de que este sea mucho más largo. Es por eso que no teneis que ir allí, desde el día del incendio, no se a vuelto a supervisar el museo, sigue precintado. Es peligroso, igual que le pasó a los bomberos, se os puede caer una parte del edificio encima y quedar allí atrapados. ¡Sería una locura acercarse! Ah, y por último, la temática del museo era "Vampiros, hombres lobo y otras criaturas sobrenaturales" - finalizó

Ahora si que si, toda la clase hacía exclamaciones y comentarios en voz alta. Habían muchas dudas que querían ser resueltas. Todos sabíamos acerca del museo, pero nadie escuchó nunca la historia completa y detallada.

-¿Por qué no se a vuelto a entrar en el museo? - dijo un chico.

- Si es tan peligroso, ¿por qué no han derrumbado aún el edificio? - dijo una chica que no suele hablar en clase.



Marisabel

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En el texto hay: romance, drama, humor

Editado: 25.07.2019

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