Unus Mundus "Conectados A Través De La Mente"

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La universidad 5

Siempre diré o considerare que las cosas que trae el futuro son imprevistas hasta para el tiempo mismo, que a veces decimos conocer algo o saber de algo cuando no tenemos idea de lo que en realidad hablamos. Considero que el tiempo y la vida van de la mano y que muchas veces puede ser traicionero el uno con el otro, son como la brújula de la vida que nos guía el camino para no perdernos. No sé si la vida había planeado con antelación lo que estaba haciendo o si tan siquiera el pidió permiso al tiempo por sus actos indulgentes, pero creo que los dos se asombraran cuando las cosas los toman de improviso a ellos.

Después de mis clases de taller estaba caminando por la faculta de bellas artes de mi universidad, todo estaba tranquilo y en orden eso me resultaba agradable pues faltaba una hora para mi nueva clase y no se encontraba de más explorar la facultar ya que no me había tomado el tiempo de apreciarla con claridad.

Siempre tengo muy presentes las imágenes que visualizo, a pesar de que el tiempo pase las imágenes siguen intactas en mi mente, siempre muy claras y el día de hoy puede decir que mi memoria visual es perfecta. Caminado por los pasillos me di cuenta de algo, y era que el mismo lugar en el que me encontraba estaba en uno de mis dibujos, no pregunten el “Por qué” ya que ni yo lo entiendo, pero mis imágenes siempre revelan este tipo de cosas.

El caso radica que estaba en el mismo lugar de una de mis imágenes, las mismas personas, la misma aglomeración y las mismas similitudes. Para salir más de mi duda seguí en mi camino a través de las personas, doble a la derecha en otro pasillo y mi mente instantáneamente me revelo otra imagen. Todas aquellas imágenes eran las misma que durante unos meses antes de venir a la universidad había dibujado y pegado en las paredes de mi habitación, pero ahora yo me encontraba en el lugar y tiempo exacto.

Caminando entre los pasillos mis pies me llevaron al área de música, nunca había visitado ese lugar ya que yo estudiaba del lado izquierdo y música esta del lado derecho, pero las imágenes me habían atraído a este lugar. Al caminar un poco más entre en un aula que se encontraba abierta al fondo del pasillo y de esa habitación llegaba una débil melodía de un piano, poco a poco me fui acercando hasta ser atraída por algo que nunca pensé que pasaría. Era el sonido de un piano y una voz, su voz.

“Quiero llenar tu alma pura con mi mejor sensibilidad.

 Llenar tus sonrisas con felicidad,

guardar momentos en nuestra soledad y estar para tí en cualquier adversidad.

 Llenar tus días de honestidad, caminando juntos a un futuro sin maldad.

Ser testigo en vida de tus anhelos y estar siempre en tus peores miedos,

vivir en tu mente en cada uno de tus silencios

y ser quien escuche hasta tu peor lamento. “

 No podía creerlo, no tenia porque tampoco, pero sin esperar permiso entre en esa habitación en la cual estaba efectivamente el piano y en este tocando un chico de cabellera castaña clara. Sin esperar nada, para salir de mi duda y asombro lo nombre:

–¿¡Elian!? – el chico que se encontraba de espaldas a mi tocando el piano, al escuchar mi voz se equivocó en una de sus teclas provocando un desalentador sonido.

Ese cabello casi rubio enmarañado se volteo vertiginosamente hacia mí, al tiempo que se levantaba de su asiento dejando expuesta su asombrosa altura, su cuerpo estilizado y delgado.

–¡Hola Beth! – al ver sus hermosos ojos azules y esa sonrisa que me regalaba, rompió todas mis barreras, es ahí donde no lo soporte más y sin saber porque mis lagrimas aparecieron.

–¿¡Elian!?

–¿Solo eso dirás?

–¡No seas tonto! ¿Qué quieres que diga? Me encuentro conmocionada.

 –Puedo notarlo – poco a poco se va acercando a mí, y yo sin esperar acorto nuestra distancia en un abrazo, siento como sus brazos me rodean y como mi cuerpo es cobijado con el suyo – ¿Qué pasa Beth?

–De verdad que eres tonto – alejo mi rostro de su cuerpo para poder mirar esos hermosos ojos – Por fin de he encontrado.

 –No me has encontrado, yo te he guiado hasta aquí – es ahí donde recuerdo todo.

    –Las imágenes y los sueños, ¿Todo eso ha sido tu plan?

    –Me temo que si – coloca con una de sus manos mi cabeza para poder recostarme a su pecho – Hay tantas cosas que tengo que decirte.

–Hay tantas cosas que me tienes que explicar – en eso un recuerdo viene a mí, y sin que el se lo esperes me alejo y pego con un poco de fuerza mi puño en su pecho.

–¡¿Eh que pasa?!

–¡Eso es por el examen de química de hace un año! – miro directamente a sus ojos y puedo sentir como mi sangre se a acumulado en mis mejillas logrando un sonrojo, y como después de esto Elian no aleja su mirada hipnótica de mí.



E.D. Umaña

Editado: 10.06.2018

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