Valery.

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Capítulo 3: Juegos.

—¿Que tienes? — escuchó la voz cariñosa de Connor mientras le acariciaba la espalda desnuda.
— No es nada — respondió con un suspiro. Se acomodó sobre la cama apoyando su rostro sobre sus brazos cruzados.

La intensa mirada de Connor, que aún tenía destellos rojos en sus pupilas, la escrutaba con detenimiento. Sabía que hacía eso para indagar en su mente. No dispuesta a revelar su secreto. Aún no, pues si no, la diversión acabaría muy pronto. Se dió la vuelta, dándole la espalda.

—Solo estoy aburrida — respondió.
—¿Aburrida? — preguntó Patrick quien seguía besándole los dedos de los pies —. Podemos hacerlo en un lugar público, si quieres. He leído que hay humanos que les gusta eso del exhibicionismo. Podría ser en el supermercado o en un parque. Solo debemos cuidar que no nos arresten — sugirió con una risa al imaginar sus últimas palabras.

Valery puso los ojos en blanco y se estiró un poco.

— Creo que deberías regresar Patrick — pidió Connor con una mirada seria.
— Oh sí. Ya entendí. Los murciélagos quieren estar a solas. Por cierto, no sé si podré volver a tiempo. No me esperen — les dijo buscando sus ropas.
— ¿Vas a salir? — inquirió Valery con sincera curiosidad.
— Si. Tengo una cita con una chica caliente en mi departamento — respondió con aires de superioridad.
— No te pongas celoso — le rogó ella con una sonrisa.
— No lo estoy. — Se defendió sin mirarla.
— Entonces ven a despedirte — le retó con diversión en los ojos.

Patrick se acercó de mala gana a ella y la besó sobre la comisura. Connor se rió por su insípida muestra de cariño y por lo que vio en su cabeza.

— Ni una palabra murciélago. — Le amenazó.  Su amigo asintió conteniendo las ganas de reír.
—¿Que voy a hacer con ustedes? — Se quejó Valery con ironía girando sobre la cama.
— Nada que no hayas hecho hasta ahora — respondió Connor antes de volver a besarla.
Aquellos curiosos amigos tenían tantas décadas juntos que les era imposible separarse. A veces vivían todos juntos, otras veces cada uno por separado sin estar muy lejos de los otros dos. Y en otras ocasiones hacían dos grupos de dos y un integrante.

Pero cuando era así, Valery prefería convivir con Connor o sola, que con Patrick.

Los quería a ambos. Eran sus amigos y compañeros. Pero Patrick, era muy insistente, por decirlo así, en el tema "intimidad". Al contrario de Connor que le daba su espacio intentando entender que ella no siempre tenía aquel deseo.

Y cuando eso ocurría, los chicos se iban de fiesta para matar dos pájaros de un tirón, literalmente. Connor y Patrick no se preocupaban en exceso cuando ella se ponía así. Mortales o no, las mujeres seguían siendo un tanto complicadas. Así que le daban su espacio.

Estaban seguros que no tardarían más de dos días en salir de su lapso de aburrimiento para sorprenderlos con un nuevo juego.

Jugar un todos contra todos era divertido y entretenido. Aunque todo dependía de las presas que eligieran. Así, la cacería podía durar una noche o más.

Les gustaba ir a conciertos, fiestas o ferias. Cualquier lugar conglomerado de personas.

Se colocaban en puntos estratégicos uno lejos el otro. Escogían la presa de entre la multitud. Siempre y cuando fuera del agrado de los otros dos, pues si no resultaba interesante, el juego no tenía sentido para el resto.

A veces los chicos hacían equipo en secreto y le ponían una trampa a Valery. Escogían una mujer para dificultarle la conquista. Pero no siempre resultaba ser un verdadero reto para ella. Tal vez le llevara más tiempo, pero no por ello se rendía.

Era gracioso que sin saberlo, ellos terminaban escogiendo una humana con orientación sexual o afinidad hacia las mujeres. Eso solo resultaba en un rotundo éxito para Valery. Pues con las curvas que tenía, era imposible que un humano, hombre o mujer, se le resistiera.

Pero más gracioso aún era verlos a ellos coquetear con el hombre que era el objetivo y al mismo gay.

"Tal vez éste chico apareció en el momento adecuado" pensó Valery antes de cerrar los ojos por el agotamiento que el sol los hacía sentir cuando amanecía.



Brooklyn Birk

Editado: 02.08.2018

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