Vampire Killer: El Ojo de Ra

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Cruce de caminos (Capítulo 7)

 

 

CRUCE DE CAMINOS (CAPÍTULO 7)

 

 

Leo abrió los ojos había tenido otra pesadilla se despertó alertado y vio que estaba acostado en una cama, puso su mano derecha en el bolso y sacó el reloj dorado de su fallecido amigo. Se levantó de un salto y apareció una niña de unos 9 años de pelo rizado, castaño, ojos marrones, delgada, con unas pequillas en su cara, vestía con una camiseta blanca con unos corazones.

 

-¿Ya te has despertado?- preguntó la niña

- ¿Dónde estoy?, ¿Quién eres?

- Mi llamo Lily te encontramos desmayado y mi padre te trajo a casa.

-¡Muchas gracias!

- ¿Está tu padre?

 

 

La niña se marchó para volver en pocos minutos acompañada de un hombre de unos 45 años con barba negra y unas pequeñas canas, casi no tenía pelo y vestía con una camiseta negra, y unos pantalones bastante rotos y cara de pocos amigos.

 

-Veo que te has despertado, ¡así que ya te puedes ir!- le habló el hombre

- Si no te molesta dame un día más hasta que esté totalmente recuperado. (Mientras hacía estiramientos)

- ¡De acuerdo pero ni un día más!. Ya tengo demasiados problemas

 

 

El hombre se marchó, mientras la niña que había estado todo el rato en la conversación le explicó que su padre no era así pero ese mismo día se cumplían 2 años desde que unos hombres que controlaban el pueblo, se llevaron a su madre. La niña mientras lo contaba le caían unas pequeñas lágrimas. El joven se acercó a ella y se las secó con la mano.

 

-¡No te preocupes! ¡déjamelo a mí!

-¿Cómo?- preguntó ella al escuchar esas palabras.

 

 

Leo bajó las escaleras de la casa y se dio cuenta que era un pequeño club, se fijó que había un escenario y una pequeña barra de bar, entonces en los altavoces empezó a sonar una dulce canción y se dejó llevar por ella, la voz de la mujer era preciosa, cerró los ojos y pudo notar como la música entraba dentro de él.

 

 

Alguien lo interrumpió era el hombre hablando.

 

-¿Tiene una bonita voz verdad? – preguntó la voz

- ¡Es preciosa!

-Es de mi mujer- contestó el hombre

- Lily me ha contado algo...

- ¡Esa niña!...

- ¿Qué ocurrió?

 

 

El hombre comenzó a explicar que su mujer y él tenían ese local porque era su sueño desde muy jóvenes, ya que la música era su vida todo marchaba bien. Pero unos hombres aparecieron se hicieron con el poder del pueblo y querían que se les pagará un dinero mensual por estar allí.

 

 

Él pagó durante unos meses pero mucha gente se fue debido a esos hombres, y apenas aparecía nadie en el local por lo que no podía pagarles. El jefe se obsesionó con su mujer y se la quedó por no poder pagar, intentó atacarles pero le dieron una paliza y amenazaron con llevarse a la niña y venderla.

 

 

Le dijeron que no querían verle cerca del pueblo, que si hacía falta fuera a comprar la comida al pueblo más cercano que eran casi 40 km y que si lo veían se llevarían a la niña y le darían una paliza.

 

 

Le apretaba su puño con rabia mientras lo contaba sin que el hombre lo viese, su pensamiento estaba claro darles una lección a esos tipos y recuperar a la mujer del hombre. Por eso cuando el hombre terminó de contar la historia, el joven le explicó que era él.

 

 

El hombre en ese momento se presentó como Mike y le invitó a un pequeño vaso de whisky, el chico le dijo que él no bebía alcohol que mejor le pusiera un vaso de leche para cuando volviera.

 

 

El ex agente de la CIA fue andando y en menos de 10 minutos estaba ya en el centro del pueblo, entonces encontró a dos hombres con pinta sospechosa y les preguntó por Rebecah la mujer de Mike.

 

 

Ellos le contestaron de malas maneras, insultándole y vociferando en voz alta mientras Leo los miraba fijamente.

 

-¡No nos gusta que la gente que no conocemos nos haga preguntas estúpidas y merodee por nuestro pueblo- contestó uno de los hombres

- ¿Vuestro pueblo?.

- ¡Ya me estas cabreando! ¡Largate!

 

 

Los dos hombres sacaron sendas pistolas y lo apuntaron, mientras sonreían pensando que le habían asustado, pero en cuestión de segundos se movió rápidamente golpeando a los dos hombres y tirándolos a tierra. Uno queda totalmente K.0. mientras otro comenzó a dispararle, pero Leo había cogido el arma de su compañero y disparó sobre las piernas del otro hombre.

 

 

En ese instante aparecieron 10 hombres alertados por los disparos también estaban armados, uno de ellos incluso con una ametralladora, pero el joven se escondió detrás de un monumento evitando que la balas le dieran. Unos empezaron a moverse mientras otros disparaban sobre la escultura para que no pudiera salir de allí y sus compañeros lo atraparan.



Sentenzia

Editado: 04.12.2018

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