Vampire Killer: El Ojo de Ra

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Los Excluidos (Capítulo 31)

LOS EXCLUIDOS (CAPÍTULO 31)

 

 

Las visitas en el Castillo Sant'Angelo de Roma se estaban acabando. El sol estaba desapareciendo y la oscuridad empezaba a cubrir el cielo. Ya no quedaba apenas gente pasando por el gran puente que rodeaba el río Tiber era un lugar relativamente cercano al Vaticano.

 

 

 

Una pareja de jóvenes aproximadamente unos 22 años, estaba haciendo fotos a las estatuas que habían que tenían forma de ángeles pues tenían detrás de su espalda dos grandes alas blancas.

 

 

 

La chica era una joven morena, con el pelo largo y vestía de manera informal, mientras ella daba un beso a la cámara, el chico de pelo castaño y corto, sonreía y la miraba con sus ojos oscuros mientras no paraba de hacer fotografías.

 

 

 

En ese instante apareció una niebla gris que cada vez era más densa hasta llegar a no verse nada y perder de vista a la joven pareja. Poco después de los cuerpos estaban en el suelo con dos agujeros en el cuello y la bruma fue desapareciendo.

 

 

Entre las sombras aparecieron Johan y Neo observaron los cadáveres.

 

-¡Me habría gustado matarlos directamente!. No soy de tanto artificio- protestó Neo

- Lo sé pero creo que siempre es mejor no llamar la atención- contestó Johan

- ¿Esto es con lo que se hace fotos ahora?- mientras sujetaba la cámara

- ¡Así es!

- Prefiero lo antíguo- Destrozó el aparato con mano

 

 

Los dos siguieron rumbo al mausoleo romano, los que estaban en la entrada que eran trabajadores que se encargaban de preservar las horas de visita, lo saludaron haciéndole una reverencia.

 

-¡Bienvenido Lord Johan!- dijeron los dos hombres.

- ¿Ya han llegado todos? – preguntó

- ¡Si señor!

- ¡Perfecto!. Por cierto ¿podrías ocuparos de esos cadáveres?.

- ¡Por supuesto señor!- los dos hombres corrieron donde se encontraban los cuerpos de la pareja.

 

 

Entraron en el patio habían más estatuas de ángeles como había en el puente. A Neo todo eso no le gustaba especialmente le parecía extraño reunirse allí, aunque le gustaba que las antorchas iluminaran sus pasos le recordaba a tiempos anteriores.

 

 

Luego subieron por unas angostas escaleras de colores blanquecinos, hasta llegar a una especie de sala de espera donde habían varios bancos de madera allí había una mujer de piel canela con una camiseta sin mangas de pelo negro y ojos oscuros, era muy atractiva aunque apenas se encontraba maquillada llevaba unos pantalones oscuros y unas botas.

 

-¡Espero que sea importante!. Estaba preparando mí venganza cuando me avisaste- la mujer se dirigía a él inglés.

- ¡Lo es querida!. ¡Lo es!

- ¡Ya veremos!- exclamó.

 

 

Entraron dentro de la sala donde habían cinco personas sentadas en varias sillas de madera y sus respaldos bordados de color rojo, y tres sillas que ocuparon enseguida Johan, Neo y la mujer.

 

 

En la sala en total habían 8 sujetos en el interior de la sala: dos mujeres, cinco hombres y un niño, las lámparas iluminaban la bonita sala llena de pinturas de una generación anterior.

 

-¡Primero de todo!. ¡Quería daros la bienvenida a todos!. Segundo preguntaros ¿cómo queréis que hable en inglés, en el idioma vampírico, en varios idiomas?- preguntó el vampiro trajeado.

 

 

Los allí presentes decidieron que la reunión fuera en inglés ya que odiaban el vampírico porque es el que utilizaban "Los Antiguos".

 

-¡Os he reunido aquí!. Porque gracias a nuestros aliados los Kahler, los Okoye y por supuesto los Albani que nos han prestado este lugar de reunión. ¡Gracias Ciro!- levantó la mano y saludó a un joven sin pelo totalmente rasurado, de piel blanca y ojos negros que le respondió con el mismo saludo.

 

- ¡Es un placer!- contestó el chico con una chaqueta de color gris, una camiseta azul oscuro y pantalones negros.

 

- ¡Ha llegado el momento de pasar a la acción!. ¡La ocasión de vengarnos!. Últimamente los brujos/as se están moviendo demasiado. Por si fuera poco los humanos se están volviendo un peligro, mis espías me comentaron que incluso uno de ellos luchó contra Teresa la hermana de Silvana y le plantó verdadera guerra.

 

- ¡Yo quiero alguien fuerte!- dijo Neo que hasta ese momento estaba sentado con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

- ¡Yo quiero ocuparme de los Serkin!- dijo el joven de cabello a "pinchos" y de color rojizo, mientras observaba con sus ojos verdes.

-Sé que cada uno tendrá su preferencia he decidido tomarme la molestia de hacer unas fotos con el objetivo que tocaría a cada uno a modo de sorteo. Si no os importa yo me quedaría con dos ya que a nuestra fallecida miembro Sonia. La creé yo. – explicó Johan.



Sentenzia

Editado: 04.12.2018

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