Vas a quedarte

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CAPÍTULO 11

HARRY

Acabo de tocar una porción del cielo, pero de repente, caí en picada. Sunny me besó y alcancé a reaccionar, sigo sin creer que eso haya pasado, que ella lo haya hecho. Es verdad cuando dicen que los mejores momentos llegan en el segundo más inesperado. Se suponía que estaba enfadada, pero entonces me ha sorprendido echándose sobre mí para llegar hasta mis labios. Tengo el impulso de seguirla cuando deja la casa, está tan enojada que sus palabras suenan como una orden, la cual no me atrevo a romper. A veces desearía tener un manual para entender a las personas. Paso las manos por mi cabello llevándolo hacia atrás y me dejo caer sobre el sofá, mis pensamientos son un desastre en ese mismo instante. Sé que necesito hablar con alguien, pero no estoy seguro de mis amigos puedan darme algún consejo acertado. Entonces, pienso en la única persona capaz de comprenderme como lo necesito: mi hermana, Lily.

<<Vamos, atiende Lily>> murmuro como si aquello pudiera acelerar el proceso. Finalmente, la oigo.

—Hola ¿Harry?— suena confusa.

—Sí, soy yo. Necesito hablar contigo.

—¿Pasó algo?— pregunta, su voz delata que acabo de despertarla.

—Me gusta alguien— confieso y detrás, se abre espacio un pesado silencio. La escucho suspirar.

—Harry, me llamas a las dos de la madrugada solo para decirme que te gusta alguien. ¿Te volviste loco?— reprocha. Maldición, olvidé la diferencia horaria. —Sé que saliste con cientos de chicas, ¿por qué de repente no lo puedes manejar?

—Es que nunca me había pasado de esta forma. Es diferente. Me gusta. Me gusta mucho.

—¿Y qué hay de ella?

—Es... Algo confuso. Dice que no le gusto, pero hoy me besó. Y luego se fue, y me dijo que no la buscara. Ella es genial, créeme, pero es como si se opusiera a sus propios sentimientos— comento las pocas cosas que tengo en claro.

—A ver... Está claro que le gustas— asume. —Tal vez tienes que ir más despacio y no esperar respuestas tan rápido. Para ti siempre ha sido sencillo salir con chicas, tener algo ¿no?

—Siempre. Aunque no está vez.

—Bueno, tienes que entender que no para todos es tan simple. Para algunas personas es difícil dejarse querer... Y seguro tienen sus razones— murmura y continúa. —Déjale en claro que estás ahí para ella, pero dale espacio. Si realmente los dos sienten algo... Entonces pasará. ¿Lo entiendes?

—Sí. Creo que ya tengo las ideas más claras. Gracias, Lil.

—De nada. Pero no se te ocurra llamar de nuevo a las dos de la madrugada, a menos que estés agonizando.

—Yo también te quiero, hermanita— bromeo antes de finalizar el llamado y dejarla dormir.

SUNNY

Al llegar al departamento, como de costumbre, disfrazo mi expresión fingiendo que todo está perfecto. Brad sabe que sigo molesta, así que se limita a hablarme lo justo y necesario. Se lo agradezco, porque necesito dejar las malas emociones a un lado. No pueden seguir manejándome. Prefiero no cenar, en realidad mi apetito desapareció o se llenó de tanta angustia, no lo sé. Lo cierto es que arruiné las cosas con Harry, porque más allá de todo, empezaba a sentirlo como alguien cercano, similar a un amigo. Puedo mentirle a cualquier persona, excepto a mí misma, así que debo admitirme que pelear con Harry me afecta más de lo que imaginé. Incluso todo lo que dije se repite una y otra vez en mi cabeza, la forma en que él me miraba... Rayos, fue como gritarle a un cachorrito.

El reloj marca las tres de la madrugada y no pude pegar un ojo. Así que decido levantarme, prepararme algo caliente para beber y salgo al balcón, dispuesta a tomar aire fresco. Me apoyo sobre la baranda, observando la vista. Mi apartamento está muy al interior de la ciudad, por lo tanto, no llego a ver la playa, pero puedo imaginar lo bonito que se vería. Todo es tan pacífico... Hasta que escucho algunos movimientos. Pasos. Segundos después, veo a Brad asomarse.

—Lo siento, no vi que estabas aquí. Ya me voy— se disculpa con prisa.

—¿Tampoco puedes dormir?— pregunto al verlo tan inquietado como yo. —Quédate. Si quieres.

Él asiente y se introduce, posándose a un lado de mí.

—Perdón, ¿sí? No quiero que estés enojada conmigo— dice, luego de un pequeño lapso de silencio. —Desde que estoy aquí no puedo dejar de sentirme una carga, porque es la realidad, no somos tu responsabilidad— murmura con tristeza. —Pero no quiero volver a casa, Sunny. Por nada del mundo quiero estar ahí otra vez... Así que en cuanto apareció una oportunidad de ayudarte, la tomé. Eso es todo. Y Harry solo quería ayudar, yo estaba mal y él detuvo la clase para preguntar lo que pasaba— explicó. Sabía que tan duro era para Brad hablar sobre sus sentimientos.

Le di una mirada comprensiva. Teníamos una gran cosa en común: ninguno quería volver a casa. Brad solo estaba asustado, se dejó llevar por el miedo y yo tardé en entenderlo.

—No vas a volver a casa, tranquilo— dije con seguridad, levantando mi brazo libre para rodearlo por los hombros y apretarlo en una especie de abrazo. —Soy tu hermana mayor, ¿recuerdas? No voy a dejar que vuelvan a lastimarte— de reojos veo cómo se su expresión se relaja.



queenev

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En el texto hay: amor, drama, desamor

Editado: 14.04.2019

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