Veredas del pecado

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Veredas de Pecado

 

 

 

NOVELA

 

 

 

 

 

VEREDAS

DEL PECADO

 

 

Mayra Marrufo

 

 

 

 

Copyright © 2012 Mayra Marrufo

All rights reserved.

ISBN:14903460

ISBN-13: 978-1490346090

 

                                                                                           

 

Dedicatoria

 

 

Primeramente, a Dios por darme una gota de su sabiduría y a todas aquellas personas que me apoyaron, dejando la duda a un lado.

A mi madre que es un bastón que me guía,

A mis hijos que se convirtieron en una luz llena de esperanza,

A mi esposo por ser una ayuda enviada por Cristo.

Las gracias nunca cesan porque son muchas las manos que están detrás de cada página.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La edad de una persona no importa cuando una situación carcome en la mente una y otra vez. Es inevitable no dejar de pensar o utilizar la imaginación en cualquier lugar. Tal vez los recuerdos no sean malos, sino las ganas de contar aquella historia son las que inquietan, las que no dan tranquilidad hasta que al menos alguien escucha tantas cosas que se han de decir.

Puedo estar parada en una vereda sin espabilar, pero estoy segura de que en mi mente un mundo imaginario a cada momento está construyendo un universo distinto al que suelen observar los demás.

En varias ocasiones he escuchado que es más real lo que no se ve, que lo que se ve, definitivamente es cierto, pues lo he comprobado. He sentido lo sobrenatural, he visto lo indescriptible y lo que muchos no pueden comprender…

¡Posiblemente sí soy elegida! 

Hoy, mis ojos y mi corazón se maravillan al ver las obras de Dios; antes, sólo me prestaba a la burla, a lo incierto, a preguntarme si era real o no que Dios existía. Pero era necesario andar en las veredas del pecado para testificar que Jesucristo puede cambiar a las personas y que es real, aunque no lo pueda ver o simplemente tocar.

Cuando acepté a Jesucristo como mi Señor y Salvador entendí que no sólo es el Dios de lo visible, sino también de lo invisible. A este Dios que ahora le sirvo le encanta lo imposible para hacerlo posible y así demostrar su naturaleza: la de un Dios vivo que murió y resucitó. 

En este momento puedo decir con certeza que voy por un sendero totalmente distinto al de los demás; es maravilloso saber que Dios me adoptó como su hija. Mientras que la mayoría duda, yo sigo por fe a mi creador.

Todos los días compruebo que muy pocos son los que creen. A pesar de los obstáculos, mi corazón se alegra. Aunque me vituperen, me juzguen o humillen por mis creencias, aunque muchos vayan en contra de mi fe, sé que muy pronto he de percibir, tocar y vivir junto a lo que hoy sólo puedo sentir: “El Reino de los cielos; pues Cristo lo prometió”

Aunque parezca extraño, perduran en el tiempo las circunstancias que no podemos tener entre nuestras manos.

Después de muchos años de vagar en el mundo, conseguí un albergue y está en el corazón de mi Señor Jesucristo, “nunca escuché acerca de su corazón, de hecho, al agudizar mis oídos para tratar de comprender la historia de este Dios maravilloso, nunca visualice que tendría tal órgano fundamental para el ser humano,  pero sí que lo tiene y así como es lleno de amor también es fuego consumidor” en este lugar comencé a ver lo que pensé era inadmisible y a comprender que se puede vivir de lo sobrenatural.

A veces caemos; pero Dios nos levanta muchas más de las que permanecemos en el suelo, aunque a nuestro alrededor tengamos un dedo acusador.

Con el transcurrir de los años entendí que ese Dios misericordioso y lleno de amor viene a buscar lo que creemos perdido. Él no viene a buscar solamente a las ovejas sanas, sino a hablar a aquellos rostros llenos de amargura y con raíces de odio. Sin importar lo que exista en sus pasados, el único requisito es aceptarlo como Señor y Salvador y dar paso al arrepentimiento.



Mayra Marrufo

Editado: 30.12.2018

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