Virgo: La Asesina

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Capítulo 5

CAPÍTULO 5

 

 

Virgo decidió que lo mejor que podía hacer era acabar con su vecino, sentía que podía comprometer la misión. Primero tenía que preparar el terreno sacó de su armario de madera de color blanquecino, una mochila oscura con dos oberturas en una de ellas, tenía un cuchillo de tamaño mediano.

 

 

Mientras que en la otra tenía una pequeña pistola con silenciador, y varios plásticos que utilizaba normalmente para hacer desaparecer los asesinatos que no quería que se encontraran.

 

 

Esperó que el chico se marchara de casa, salió a la ventana para ver que cogía el autobús que paraba muy cerca de allí. En ese instante sacó una llave maestra que abría cualquier cerradura del mundo y con mucho cuidado entró dentro de la casa de Harry, llevaba también llevaba unos guantes y unas zapatillas para no dejar huellas. Se acercó al viejo piano, y se fijó que allí había una partitura por terminar y al lado de la mesa había el nombre de una canción: "La chica de azúcar".

 

 

No pudo evitar sonreír porque sabía muy bien que se refería a ella, ya que hacía dos días cuando había llegado él se había ofrecido a darle azúcar si lo necesitaba y ella se había negado. Entonces se vio en el espejo riéndose como una tonta y cambió su mirada a una mucho más seria.

 

 

No sabía lo que le ocurría, no entendía porque se reía como una estúpida, él no era el tipo de chico que a ella le atraía pero aun así no podía negar que tenía algún efecto en ella. Así que estaba decidida a acabar con él antes que las cosas se complicaran.

 

 

Vio fotos y un pequeño diario donde relataba varios momentos de su vida entre ellos cuando fue pasando con su hermana por varios orfanatos y sobretodo el fatídico día en que  Lucy fue atropellada por un conductor borracho postrándola en una silla de ruedas y dejándola muy dañada físicamente.

 

 

Su sueño era ser cantante es lo mejor que se le daba, no había otra cosa que se le diera bien. Había viajado a Hollywood para cumplir su sueño, pero también para pagar el costoso tratamiento de su hermana que estaba en un hospital privado. Alternaba ser montador en una pequeña pizzeria de la calle 32, con la escritura de un álbum que tenía pensado llevar a todas las discografías que conocía. Él tenía claro que si triunfaba lo primero que haría es intentar curar a su hermana en los mejores hospitales del mundo. Las relaciones con las mujeres no le habían resultado muy bien tampoco.

 

 

Virgo estaba luchando contra ella misma, porque por más que leía menos ganas tenía de acabar con su vida pero por otro lado sentía que tenía que hacerlo, así que secándose ligeramente una lágrima que le caía de los ojos, se preparó para matar a Harry colocándose detrás de una puerta. 

 

 

Ella estuvo esperando a que el chico regresará, entonces escuchó que el ascensor subía, su oído estaba muy entrenado, así que se dispuso a ponerse detrás de una de las puertas y acabar con la vida del chico dándole un certero disparo en la cabeza por la espalda.

 

 

La puerta se abrió y el chico entró, ella empezó a calibrar el silenciador intentando no hacer ruido pero su sorpresa fue máxima cuando se encontró que le acompañaba una chica de 17 años de pelo oscuro y rizado en silla de ruedas estaba claro que por lo que había leído era su hermana pequeña Lucy.

 

 

Intentó tranquilizarse y acabar el trabajo pero no pudo por más que quiso, apretó los dientes enrabietada, nunca había tenido ningún problema en acabar con nadie, no le importaban lo más mínimo pero esta vez era diferente.

 

 

Esperó que los dos se metieran en la sala de estar, y sin que la viesen salió de la casa con un gran conflicto entre su mente y su corazón. Entonces entró a su piso pero se encontró que alguien estaba allí, lo sentía había sido entrenada para saber cuándo algo extraño ocurría.

 

 

Entonces vio que había un hombre sentado en su cama vestido con una gabardina oscura, primero pensó que podía ser Henry pero la complexión del hombre era muy diferente al hombre canoso que servía de contacto entre ella y la organización así que se movió a gran velocidad y atacó al hombre, pero este se giró rápidamente y paró el golpe con su brazo derecho.

 

-¡Hola Virgo!- dijo una voz con acento inglés

- ¡Tauro!. ¿Qué Haces aquí?- exclamó la chica sorprendida.

- Henry ha tenido que ir a otra misión con otro agente y he venido personalmente para ver, los progresos de la misión- contestó el hombre de aspecto duro y ojos azules.



Sentenzia

Editado: 03.02.2019

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