Visiones: El medallón sagrado

Tamaño de fuente: - +

Anécdotas y misterios

La mañana era fría, nublada y los arboles bailaban al ritmo de la brisa de invierno, una sensación de calma y paz se sentían en el aire debido a que casi toda la gente dormía y las calles permanecían solas como si hubieran sido abandonadas años antes. A las 6:45am Allen estaba sentado en su escalera esperando a Christie, entretanto jugaba con su celular cuando una voz lo distrajo.

— ¡hey Allen! Mándale mis saludos a tu padre.

—No Sr. Carvallo aun no voy donde mi padre —Dijo al levantar la mirada y ocasionando que el Sr. Carvallo se detuviera

— ¡oh! ¿A dónde te diriges tan temprano? —respondió mirando hacia atrás pero sin devolverse como teniendo prisa.

—Pues tengo un trabajo en la universidad y decidí desarrollarlo y a la vez visitar un lugar nuevo.

—Entiendo. —Se giró y siguió su camino—. ¡Nos vemos en la próxima! —levanto su mano en un gesto de adiós.

—Así será. —declaró volviendo a su celular.

El Sr. Carvallo era un vecino de apartamento, la mayoría de las veces siempre coincidían a la hora de salida Allen a su universidad, y él a su trabajo; el Sr Carvallo siempre disfrutaba la compañía de Allen en esas noches de fútbol siempre lo llamaba para discutir sobre el partido o simplemente tener alguien con quien celebrar; no desaprovechaba una ocasión para beber licor cosa que Allen detestaba. Llegó a ser gran amigo del padre de Allen a pesar de lo muy poco que lo veía.

Vio venir una camioneta la cual se detuvo al frente de él.

— ¿Qué esperas? —dijo Christie llamándolo con su mano.

Allen se levantó su valija la metió en el carro y acto seguido entro, "buenos días" exclamó al mismo tiempo que cerraba la puerta y empezó el camino a "Ensi".

—Buenos días —respondió el conductor casi a coro con el de Christie.

Christie estaba en el asiento del copiloto.

—Te presento al señor Mark Gordon él va a ser nuestro conductor hasta Limsile —volvió a ver hacia atrás mientras señalaba al señor.

—Un gusto joven —miro por el retrovisor—. Christie me ha hablado mucho de ti.

—Igualmente señor. Si, ella siempre habla sobre mi superioridad hacia ella.

Se rieron.

—Pobre de ti siempre sueñas con eso —interrumpió Christie y terminó moviendo la cabeza a ambos lados en un gesto de negación.

—Conozco a esta chica desde que era una pequeña niña y soy testigo de lo inteligente que es —contó el conductor.

— ¿Desde niña? —dijo Allen al mismo tiempo que veía su celular.

—Si señor... enséñale la foto —se dirigió a Christie.

Christie abrió la guantera donde había un libro algo viejo, había una foto usada como marcador de página, la saco y se la enseño a Allen.

—Mira la pequeña Christie. ¿Ese eres tu señor?

—Sí claro.

Allen noto la delgadez del señor Mark. Ahora lucía un poco obeso y con mucha barba que ya pintaba algunas canas. Pensó en lo mucho que cambiaban las personas después de cierta edad, se prometió a si mismo mantener su cuerpo tonificado. A veces deseaba que no tuviera esa manía de mirar más de lo que debía. La miró una vez más y la devolvió.

—Cambiando el tema señor Mark ¿Has viajado a Ensi? —pregunto Allen.

—Muchas veces —se podía notar un aire de nostalgia en su voz.

— ¿Crees en las historias que se cuentan?

—Buena pregunta, además, ¿Qué has escuchado? —agregó Christie.

—Bueno, para mí son puras mentiras. No creo que la gente desaparezca y lo de la religión no he visto nada. Por otro lado, si he escuchado muchas historias de mis pasajeros.

Allen y Christie solo asintieron con la cabeza dando a entender que lo escuchaban. Mark continúo.

—Dicen que eso no es una religión que es una secta y que practican ocultismo.

—Una secta... —repitió en voz baja.

—Ustedes andan en busca de un objeto ese pueblillo debe tener muchas cosas.

—Eso esperamos —dijo Allen.

—Lo averiguaremos después —agrego Christie.

— ¿puedo dormir un poco? —afirmó Allen.

—Como gustes. –respondió Mark mirándolo nuevamente por el retrovisor.

Debido al cansancio acumulado Allen optó por tomar una pequeña siesta. Entretanto el sueño llegaba a su cabeza comenzaban a llegar imágenes y diálogos vagos de su infancia, de aquellos tiempos en los que su padre lo llevaba a esos cansados y largos viajes. La infancia de Allen se vió llena de mudanzas al parecer su padre no podía estar estable en ningún lugar; desde que el chico comenzó a desarrollar una conciencia más madura la idea de que su padre escapaba de algo no podía salir de su cabeza. Una pequeña porción de la conversación de Allen con su padre hace 9 años volvió a su mente:



AnSteven

#3264 en Thriller
#1450 en Suspenso
#771 en Terror

En el texto hay: pasado, visiones, pueblo

Editado: 30.10.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar