Viviendo Con El Enemigo

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CAPITULO XLIV

Nota: En el capítulo anterior olvidé dejar mi user de instagram jajjajaj aquí se los dejo: Lina_Shuls_ (de todas maneras está en mi pefil <3) Disfruten del capítulo!!!

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Subo las escaleras tan rápido como puedo. Mi cuarto está desordenado y si mi madre lo ve, me va a regañar y toda la intención de charlar se va a esfumar.

Tomo la ropa sucia y la meto dentro de mi closet (después me preocupo de llevarla a la lavandería), tomo los zapatos y los escondo bajo la cama. Cuando termino, examino mi cuarto y se ve decente a simple vista. Ahora mamá tendrá que hablar conmigo.

Como estoy en pijama, decido que lo mejor es acostarme, puede que incluso después de lo que me diga mamá querré llorar y si estoy acostada, eso lo hace más fácil.

Ya estando lista y cómoda en mi cama espero a que mamá llegue. No tengo que esperar demasiado. A los minutos después escucho el rítmico golpe de mamá, con mi voz nerviosa le dije que entre.

Ella me da una sonrisa nerviosa y entra observando mi habitación. Yo como siempre le correspondo la sonrisa. Ella se acomoda a los pies de mi cama y me vuelve a sonreír, aunque de lejos se nota que está nerviosa.

—Bueno, escucharé lo que me quieras decir—digo para romper el hielo.

—Supongo que tarde o temprano debíamos tener esta charla—dice—, pero antes quiero entregarte tu regalo de graduación—. Ella tiene una delicada caja en su mano y me la tiende.

Yo la tome con nerviosismo, de hecho, no creí que ella me fuera a dar un regalo de graduación.

—Lo ideal hubiese sido que te regaláramos un coche, pero no tenemos aun el dinero suficiente para darte uno—trata de sonreír—, pero al menos quisimos darte algo.

Me encojo de hombros. —De todos modos, no se manejar—intento bromear.

No estoy con el humor para abrir ahora el regalo, pero al ver la mirada ansiosa de mamá, sé que ella quiere que lo viese. Tomo con cuidado la caja y la abro, dedujo que es una joya al ver lo pequeña que es la caja, pero lo que me encuentro es asombroso.

—Felicidades por tu graduación, hija. Estoy orgullosa de ti. Con Robert no sabíamos que escoger y en serio espero que te guste—dice mientras yo miro embobada mi nuevo colgante. Es pequeño y delicado (como el de mi cumpleaños), tiene un tipo de cristal color verde agua y brillaba mucho para ser algo tan pequeño.

—Está hermoso—digo mientras lo miro. Como dije antes, la mayoría de mis joyas son solo colgantes, ya que todo lo demás tiendo a perderlos, por lo que no tengo anillos y que decir pulseras. Guardo la joya en su caja y volteo a ver a mamá con mi mirada de “necesitamos hablar” y ella asiente con la cabeza.

Me comienzan a sudar las manos y como si estuviera en una escena de cámara lenta ella empieza a abrir los labios. — ¿Hace cuánto tiempo estabas manteniendo una relación en silencio con Mark? —ella está seria y un escalofrío recorre mi espalda.

—Yo no estaba en una relación secreta—respondo—, de hecho, en el instituto todos estaban al tanto de nuestra relación.

Ella abre los ojos— ¿Y por qué yo no sabía de eso? —su mirada de póker se transforma en una mirada herida.

—No sabíamos cómo decírselos—digo con sinceridad—, pero de todas formas todo se arruino.

Ella abre la boca y luego la cierra, me mira y nuevamente su mirada se entristece. —¿Tú lo quieres? —abro la boca, pero no respondo, su pregunta me ha dejado muda.

— ¿Acaso eso importa ahora? Todo está arruinado. Lo que sucedió cuando no encontraste en esa situación—siento como mis mejillas arden—, no estaba planeado y te puedo asegurar que era la primera vez que sucedía—fijo mi mirada en ella. —Y no era mi intención herir esta familia, por mi culpa el padre de Mark lo corrió de la casa.

De alguna manera el recordar todo, hace que mi corazón se aprete, de pronto quiero llorar. Si pudiera volver el tiempo, juro que arreglaría toda esta situación.

Mamá me sonríe de forma amable. —No sé cómo decir esto, pero cuando conocí a Robert yo sabía perfectamente quien era él, nos habíamos visto tantas veces a causa de que Mark era malo contigo—mamá se detiene e inspira aire—, no pensé en enamorarme de él, pero era tan agradable y cuando me di cuenta, ya estaba enamorada del padre del niño que le hacia la vida imposible a mi bebé—ella me sonríe con tristeza. —Tomé malas decisiones y te herí en el proceso. —se detiene a mirarme—, no pensé en las consecuencias y solo acepté casarme con él.



Lina Shuls

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#67 en Joven Adulto

En el texto hay: juventud, amorodio, amistad

Editado: 28.12.2019

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